Salte la navegación

Archivo de la etiqueta: Los Espectros del Ciclo de Zothique

-

 Me alegra saber que otras almas se han arrojado al abismo de nuestro particular universo de fantasía oscura desde la última vez que nos vimos. Sí, veo caras nuevas cuyo fanatismo convierte sus facciones en lúgubres máscaras que se han unido a nuestra comunidad élite para otorgarle más horror a nuestra sempiterna mascarada cósmica. Que oscura emoción experimenta mi espectro al encontrarse nuevamente ante ustedes, mi fantasmagórica Hermandad Fanática: «Los Espectros del Ciclo de Zothique». Nos nos habíamos vistos desde la última parada de nuestro «viaje condena» a través de nuestro amado último continente; cuando en la isla de Sotar, nos unimos a la expedición del Rey Euvoran, que desde su reino de Ustaim había emprendido la absurda búsqueda del pájaro Gazolba, símbolo de su derecho al trono. Como saben, este pájaro se consideraba ser el último de su especie, y como tal fue dignificado luego que, una vez disecado, se alzó como la máxima diadema en la corona de los reyes de la dinastía de Ustaim. Pero en un día aciago, el pájaro fue revivido por un Nigromante y dirigió su vuelo hacia el lejano oriente. Tras él marchó el Rey Euvoran por consejo de la divinidad telúrica, Geol. Pero bueno, hoy no estamos aquí para recordar —aunque nos veamos tentados— esa alucinante experiencia, cuyo recuerdo aún tiene el poder de empujarnos más hacia el fondo del abismo imaginario que se abre al pie de la imaginación de Klarkash-Ton. Aunque no lo crean mis queridos miembros de la Hermandad Fanática, «Los Espectros del Ciclo de Zothique»… Hoy nos hemos reunido aquí para pescar. Pero no será en el mar. ¿Entonces dónde si todo el continente de Zothique es un gran desierto?… ¡Já! Síganme y los haré pescadores de…

Leer más »

Clark Ashton Smith

Portada Libro Zothique - Edicion Editorial EDAF, S.A. - 1990.

-

Aquel que haya navegado en las galeras de Zothique y haya visto el espejismo de extrañas torres y cumbres, tendrá que enfrentarse de nuevo al tifón enviado por un brujo y ocupar el puesto del timonel sobre océanos alborotados por la cambiante luna o por la señal remodelada.

Fragmento del poema de Zothique.

De El Castillo Oscuro y otros Poemas, 1951.

-

Hermosas gotas de lágrimas sepultadas en un ataúd de éter se desprenden de los invisibles ojos de cada uno de los miembros de la Hermandad Fanática: «Los Espectros del Ciclo de Zothique». ¿Y cuál es la razón? Pues nosotros, que hemos navegado en las galeras de zothique; que hemos visto sus alucinantes espejismos; que hemos sentido las salvajes caricias del tifón enviado por un brujo desgarrar el oscuro éter de nuestra energía espectral…; y que justo ahora los matices de la cambiante luna de Zothique nos transforman según los caprichos de su agonía… estamos cerca de abandonar sus tierras, señaladas por el índice cósmico de los jueces estelares y de perdernos el último acto de la condena que pesa sobre ella y… el último estertor de su agonía. Bueno al menos vivencialmente. Pues ya sabemos como terminará, no porque lo hayamos leído en el plano físico —ya que la imaginación de Klarkash-Ton, no visualizó el último acto—, sino porque nuestra hambre de fatalidad así lo deseó. Por lo demás, que cada quien se reserve su personal visión del fin de este gran ciclo cósmico.

Pero no tan rápido, que aún nos quedan cuatro historias por vivir, cuatro paradas a las cuales arribar en esta cuarta y última etapa de nuestro viaje-condena a través del último continente. Continuamos en Yoros, específicamente en su capital, Faraad. La noche ha caído con el impulso de un puñal asesino sobre la carne decrepita y agrietada de Zothique. Es una taberna. Reunidos están los miembros de múltiples caravanas de mercaderes procedentes de lejanas tierras. La energía del lugar; su atmósfera de aventura y festividad nos arrebata del estado de melancolía en el cual estábamos y nos hace consciente de la realidad que habíamos estado viviendo, nada más y nada menos que la del: «Fruto de la Tumba». La décimotercera parada de nuestro viaje-condena.

Leer más »

Cuenta la leyenda que Ulises al desembarcar en las costas malditas del país de los Haitiafagos quedó privado de todo sentido de estabilidad y equilibrio, ya que esos eran sólo dos de los efectos secundarios de todos aquellos, que desorientados por el falso sentido de dirección que brinda el absurdo sentimiento de la compasión, eran empujados por las olas de un babeante humanismo epiléptico hasta esas costas condenadas. Esos seres, negros, aunque no por la profundidad de su alma, habían pactado en edades remotas con seres que habitaban en el fangoso pantano astral y burbujeante de principios involutivos, conocido como: Vudutrom. A partir de ese momento, el destino de esos seres quedó bajo el gobierno de la hambruna, la anarquía político-social y obviamente los desastres naturales de toda índole… Incluyendo por supuesto los terremotos, que constantemente hacían temblar su decadencia espiritual luego de un largo viaje que iniciaba en la imaginación tetradimensional… ¿De Homero? Bueno, en verdad lo dudamos. Pero lo cierto es que Homero sólo pudo salvar a su héroe mitológico de semejante condena, a través de la total reinvención del mito en su propia imaginación. Cambiando por ejemplo el nombre de Haitiafagos por el de Lotófagos, que al menos le aseguraba una mejor posteridad en el plano de la realidad tridimensional, en el cual semejante mito imaginado estaba destinado a causar su efecto inspirador.

Pero eso no borró del mapa tridimensional la realidad del país de los Haitiafagos, cuyos oscuros habitantes aún rigen sus vidas con los principios involutivos, emanados del lodazal astral conocido como Vudutrom, y cuya realidad física es aún vapuleada por todas las desgracias concebidas en las dimensiones exteriores, incluyendo los Terremotos Imaginados… ¿Por quién?… Que devienen en Desastres Realizados. Pero claro, Hermano Fanático, eso es un asunto que no nos concierne, así que discúlpenme los espejismos, pero sólo fue a manera de advertencia. Pero, ¿cuál?… Bueno, de que jamás sacrifiquen la draconiana pureza de su fantasía, que los motiva a la búsqueda de reinos verdaderamente evolutivos y de razas que han pactado con una luz y una oscuridad superior, por el miserable sentimiento de una compasión estéril, así que… ¡Cuídense de las donaciones!

Leer más »

Clark Ashton Smith

-

Aquel que haya amado las salvajes muchachas de Zothique no volverá a buscar un amor más tierno, ni distinguirá el beso de una amante del beso de un vampiro; el espíritu escarlata de Lilith se levanta para él, amoroso y maligno, de la última necrópolis del tiempo.

Fragmento del poema de Zothique

De el Castillo Oscuro y Otros Poemas, 1951.

-

Pero que fragmento más hermoso. En verdad, ¿Quién será aquel cuya alma esté tan debilitada por la luz que osaría amar una muchacha ordinaria, después de  haberse entregado a los infernales cuidados de los brazos de una lamia? ¡Ah Ilalotha!, muchos de los miembros de la Hermandad Fanática «Los Espectros del Ciclo de Zothique», se rehúsan a abandonar los limites dimensionales que la imaginación del divino Klarkash-Ton, en acuerdo con el edicto infernal promulgado por Thasaidon, que le otorgó a la historia que acabamos de vivir «La Muerte de Ilalotha». El poder de su lúgubre belleza nos tiene atados a esta región de Zothique sobre la que se extienden las condenadas tierras del reino de Tasuun. Pero Thasaidon siempre sabe disimularle el abismo a los suyos, para que así la caída a través de él nos guarde una sorpresa más profunda y conmovedora que el abrazo de una madre justo antes de morir…digamos de repente.

Es así que nuestra novena parada en este último viaje a través del último continente se encuentra justo en el reino de Tasuun y en esta misma ciudad de Miraab, ostentando el encantador nombre de «El Tejedor de la Tumba». Estamos obviamente en otra época dentro de la eterna oscuridad que se esparce sobre la historia de este reino. Ya no es la reina Xantlicha la que teje la tela de araña de unos asuntos de estados cubiertos por un pegamento ácido, sobre el que quedan atrapados los destinos tanto de los vivos como de los muertos. Es el rey Famorgh, cincuenta y nueve soberano de Tasuun, cuyos oídos han servido como portar dimensional a través del cual se deslizaron las palabras de perdición de su nueva reina Lunalia, que lo ha estimulado ha profanar la antigua sede del reino, Chaon Gacca. Esta mujer ejemplar —desde el punto de vista del canon infernal de Zothique—, ha convencido al rey Famorgh de Profanar las catacumbas milenarias de la antigua capital en busca de cualquier cosa que quedase de la momia del rey Tnepreez, fundador de la dinastía a la que pertenece  Famorgh. Esta mujer repito —que por cierto es oriunda de Xilac—, fue doblemente bendita por Thasaidon, portando en un solo cuerpo la demoniacas virtudes de la prostitución y la hechicería. Lo cierto es que justo a las afueras de Miraab nos encontramos; enlazados por un círculo espectral y en espera de que nuestros héroes abandonen la ciudad en pos de la misión que se les ha impuesto. ¿Quiénes son ellos?: Yanur, Grotara y Thirlain Ludoch, tres de los más valientes servidores del rey, que muy temprano empiezan a maldecir su destino de tener que profanar el silencio ya podrido también que se descompone ad infinitum sobre las ruinas de Chaon Gacca. Saben muy bien que esos despojos reales le serán muy útiles a Lunalia en sus oscuras artes. Por esa razón juran hasta por Yululún, el guardián de las tumbas, en búsqueda de cualquier expiación posible, que puedan necesitar en lo futuro por la blasfemia de interrumpir luego de siglos, la mortal tranquilidad de Chaon Gacca. Pero ¡ay!…. aquello que los aguarda en las antiguas cámaras sepulcrales es algo hermosamente brillante, aunque muy hambriento.

Leer más »

Sean todos bienvenidos a la edición de un nuevo ritual en este espectral Blogzine de las cosas que no son pero que deberían ser: Zothique el último continente. Espero que nuestra Hermandad de Fanáticos no queden envueltos en un caos de confusión por el aparente carácter surrealista en el título de esta Introvision. Bueno, ya saben que para nosotros la cuadratura del círculo se dibuja a la perfección en nuestra fanática imaginación. Así, no es tan traído por los pelos aquello de «La teoría de nuestro caos ordenado», y si no lo creen, sólo échenle un vistazo a nuestra nueva plantilla, cuyo título es precisamente: «Chaos Theory». Su adopción fue una decisión tomada por todos aquellos involucrados en la realización de este espacio virtual por considerarla más adecuada al concepto que poco a poco vamos desarrollando aquí, tanto en la oferta visual como en el contenido. En verdad queremos que sus demonios se sientan en casa mientras se detienen en esta parada virtual en su viaje a través de la infinita dimensión del ciberespacio. Además, es bien sabido que el caos es el que atesora todas las manifestaciones aún por concebirse, concepto este, que no está lejos de la demoniaca ambición que todos los miembros de este equipo acunan en su interior a manera de una misión prometeica, utilizando para ello el fuego de la expresión creativa. Y sin más preámbulos, he aquí las manifestaciones de nuestro caos…

Ordenen bien el mecano dimensional de sus mentes, ya que de lo contrario correrá el peligro de colapsar bajo la alucinante estructura que el archidemonioMorgan Viccanius Zariath, ha concebido para la sección TETRAMENTIS, tanto de la página de este lunes como de la del próximo jueves. «La Promesa», es el título de un breve poema en prosa en el cual todos aquellos con vena poética serán llamados por la entidad que guarda en su bolsa de sembrador todas las metáforas, que en un momento dado han de desafiar el infinito. Para la página del jueves el rayo de una plateada oscuridad de Vicconius volverá a resplandecer sobre las almas de todos aquellos elegidos a los cuales le sea dado leer, «Oráculos de la Sangre». ¡Ah Thasaidon!, eso es a lo que yo llamo una verdadera transición de culto espiritual… a nuestra manera claro.

Leer más »

Long Valley School Group - Clark Asthon Smith 1903.

Como todo miembro respetable del círculo «Los Espectros del Ciclo de Zothique», y por cuyas etéreas venas circule oscuridad real; que haya sido digno de ser mecido por las manos de Thasaidon, señor de los siete infiernos, en la cuna inmaculada de la imaginación de Smith… sí, ha de saber que el divino Klarkash-ton está de cumpleaños hoy miércoles 13 de de enero. Ante nuestra fanática imaginación se yergue un venerable dios palpable de 117 años de inmortalidad. Aquí, en el espacio dimensional de este Blogzine, Zothique el Último Continente, los conjuros de los nigromantes de Zothique y las libaciones a sus abismales dioses no han parado de ejecutarse. Pero también sabemos que desde el punto de vista de la interminable entrega y recibimiento de la ardiente antorcha de la imaginación creativa, nuestros ritos no son suficientes. Así que, decidimos dejar que sea uno de los dioses primigenios de la ciencia ficción, el venerable Ray Bradbury, el que entone la última estrofa del conjuro sin tiempo ni espacio. Cuyo fin es la evocación de la poderosa inspiración creativa que el divino Klarkash-Ton ejerce sobre todos aquellos elegidos que han tenido la fortuna de ver su realidad agonizar feliz, entre los brazos de su poderosa fantasía. A continuación, sus breves pero nobles palabras, que han de servir como el mejor homenaje que desde este Templo Virtual le podemos hacer a aquel que nos ha concedido el honor de ver la visión del mágico final que en verdad debería sucederle a la tierra. He aquí su  testimonio:

Leer más »

He aquí que nos presentamos nuevamente ante ustedes con mucho fanatismo y poca sobriedad; con poca realidad y con mucha fantasía. Y quien sabe, posiblemente en contra de la voluntad de algunos aunque con el favor que otorga la febril reverencia que le es propia a todos aquellos que se sienten dignos de pertenecer a la Hermandad Fanática «Los Espectros del Ciclo de Zothique», y que opera desde este Blogzine de las cosas que no son pero que deberían ser, bajo la protección del círculo mágico que delimita nuestras desorbitadas pupilas.

Ante todo, lo más importante en la edición de esta semana  es nada más y nada menos que la celebración del nacimiento del divino Klarkash-Ton, cuya alma descendió como un rayo de fuego escarlata directo al seno del abismo tridimensional un 13 de enero del año 1893. Como homenaje compartiremos con ustedes ese día un «Breve Testimonio sobre Clark Asthon Smith», surgido del corazón de un grande de la Ciencia Ficción y un grande dentro de los fanáticos de Smith: Ray Bradbury. Este texto inaugurará una nueva sección de nuestro Blogzine: Runes Sanguinis, dedicada a la publicación de traducciones de artículos, ensayos, testimonios y literatura original. De ahí su nombre, que no es más que una versión oscura y latinizada de la expresión: «De puño y letra». La sección saldrá cada dos miércoles… Con sus excepciones claro está.

Leer más »

 El joven Clark Ashton Smith

-

Aquel que haya hollado las sombras de Zothique y contemplado el oblicuo sol del color de la brasa, No volverá de aquí a un país anterior, sino que rondará una última cosa donde las ciudades se deshacen en la negra arena y muertos dioses beben el salitre.

 Fragmento del poema Zothique.

De «El castillo Oscuro y otros Poemas», 1951.

 -

«Pasajeros con destino a Zothique, por favor arrojarse por el abismo más cercano, en plena caída abordaran el espíritu; así que asegúrense de no ajustarse el cinturón de seguridad llamado, cuerpo físico

-

 Y como si estas palabras fueran un conjuro mágico portador de una oscura voluntad, todos aquellos que hemos tenido la fortuna de ser elegidos por la siniestra benevolencia de Thasaidon —señor de los siete infiernos— para formar parte de este grupo de condenados, nos vemos a nosotros mismos ser fragmentados en un infinito rompecabezas de átomos físicos, astrales y espirituales. Así, por medio de esta despersonalización de la individualidad abordamos el espíritu colectivo de Zothique, que desciende a través del abismo dimensional que nos conducirá a su continente. Y todo esto, junto con el aterrizaje final, sucede… o sucedió… en un solo destello relampagueante; ya que antes de comprender el estatus de la pesadilla, nos encontramos sobre los oscuros acantilados de la Isla de  Naat, en donde este viaje por todo Zothique comienza.

Desde ya algunos de los presentes caen presa de un extraño presentimiento, es obvio, no es precisamente una isla soleada, cercada de palmeras, aureolada por un círculo de arenas blanquecinas y con una alucinante alfombra de un mar azul turquesa a sus pies. Es la mismísima Isla de Naat, que se alza en medio del mar occidental, como un obstáculo en la ruta fatal del Rio Negro, que peregrina desde las costas occidentales de Zothique hasta el borde del mundo, desde donde se desmalla inconsciente de todo su oxígeno y su hidrógeno al abismo del espacio exterior. En alguna parte al norte de ese desfiladero maldito se encuentra la Tierra de Yondo, la cual es tan abominable, que ni siquiera la maldad que nuestras almas han ahorrado en todo un ciclo de iniquidades alcanzan para cubrir los gastos de viaje, es lamentable… pero este es un destino turístico para almas de una oscuridad superior. Pero no hay motivos de estar tristes. Lo que nos espera es aún más abominable que ese retiro para almas pertenecientes a la nobleza infernal, y para muestra basta el mismo suelo sobre el cual ondulan nuestros espectros.

Leer más »

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.