-
¡Qué hermoso es el amanecer de un nuevo día, de un nuevo año… en el crepúsculo de la vida en el futuro lejano! Celebramos en este presente la mágica agonía de la luz sobre el lecho de nuestro amado continente: Zothique The Last Continent. Celebramos con los logros en la realidad de este Blogzine de las cosas que no son pero que deberían ser durante el pasado año, 2011, los esplendores de la fantasía oscura imaginada por nuestro patriarca, Clark Ashton Smith, en ese lejano futuro. Cada uno de los miembros de este Templo Virtual, así como cada uno de los afortunados Hermanos Fanáticos cuya fantástica fatalidad los ha hecho abrevar en el oasis de brebajes mágicos a mitad de un infinito espectral… Celebramos los pálidos rayos que en este presente nos envía una aurora muerta hace tiempo en ese lejano futuro.
El 2011 —nuestro segundo año desafiando la ilusión de la luz y toda la realidad ordinaria que ilumina— fue un año que, entre otras cosas, nos enseñó el valor de una perseverancia obstinada, de la voluntad de poder, la dedicación, el amor, el fanatismo, la veneración y el desprecio necesario por las voces antagónicas a la hora de sostener un proyecto como el de una publicación regular, en este caso una revista virtual, como lo es nuestro Blogzine. Las caídas y los heroicos ascensos de los sepulcros que el día a día abrió a nuestros pies en forma de obstáculos de todo tipo fueron, en el peor de los casos, divertidas excursiones a nuestros infiernos interiores; de los cuales emergimos más fortalecidos y decididos a trazar con nuestra devoción el sendero que nos lleve hasta el mismo final imaginado por Klarkash-Ton; y esto junto con las diferentes expresiones de la creatividad imaginativa a las cuales les hemos hecho un voto de fidelidad: un voto que se extiende hacia el pasado y se inclina ante los maestros que nos precedieron en esta procelosa parcela de la creatividad; se alza orgulloso en este presente en el cual lo hemos jurado; y se lanza hacia el futuro con la seguridad de hacerlo hacia sus propios dominios. De manera que, pese a dos o tres tropezones y decepciones, por lo demás necesarios… nuestro Darwinismo Espiritual y nuestro principio de la Ley del Pensamiento Más Fuerte… continúan su marcha para morir junto a los habitantes de Zothique en ese lejano futuro.
