ALTERECOS 4.D / Pulp Magazines: El Reino que no fue de este Mundo – Primera Parte –

Amazing Stories

The Shadow - may 15, 1942 -

Sin dudas habitamos un universo extraño, en el cual se establecen múltiples niveles de existencia y no solo en los aspectos materiales de la vida, política, económica y socialmente hablando, sino —y aún más manifiesto— en la multitud de universos paralelos que se interconectan a través de la mente humana. A lo largo de la existencia de la especie humana millones de sus miembros se han codeado con millones de sus congéneres que por razones religiosas —quizás en primer lugar—, o por diferentes inquietudes intelectuales, viven en mundos apartes. Ahora, en la presente pulsación de la evolución de la humanidad, sobre todo en los aspectos comunicativos, vivimos un salto cuántico en lo que concierne a los innumerables paraísos, infiernos y purgatorios que el ciberespacio le ha brindado a todos aquellos cuyos niveles de gracia o condena sobre su alma, lo inclinan hacia uno u otro espacio espíritu-virtual. El universo de la creación imaginativa: fantasía, horror, ciencia ficción… etc., también a levantado sus fronteras en el universo paralelo del internet para que todas las conexiones de la conciencia de los miembros fieles del Fandom, tanto sus sub-conectores como sus supra-conectores, encuentren en cada espacio virtual (pagina web; blog), dedicado a su dimensión fantástica preferida, una conexión segura a un universo doblemente abstracto, del cual su padre, que cerca de él lee el periódico… No tiene ni idea.

Pero dichos universos paralelos, sostenidos por la estructura fiel de multitud de mentes fanáticas que dibujan la circunferencia de un mundo imaginario personal, no es algo nuevo. No hace mucho tiempo en la «fértil América lovecraftiana», brotaron un sinfín de hogos —que al igual que aquellos que según el mismo «profeta de Providence» hizo brotar anteriormente Poe—, no ostentarían ni siquiera las «laderas inferiores de Saturno». El nombre científico para tal virulencia fue: Pulp Magazines. Para muchos, entre ellos yo mismo, su definición fanática es: «El Reino que no fue de este Mundo».

Las Pulp Magazine (o Pulp Fiction) eran revistas de ficción de bajo costo que fueron ampliamente publicadas desde 1896 hasta bien entrada la década de 1950. El formato estándar para estas puertas dimensionales talladas en papel barato era de 7″ x 10″, con un lomo y unos bordes irregularmente recortados, o careciendo técnicamente de ese proceso editorial. Sus dimensiones regulares eran de siete pulgadas de ancho por diez de largo; con más o menos media pulgada de grosor y unas 128 paginas. En sus primeras décadas su precio estándar era de 10 centavos de dólar, mientras las revistas para los buenos y ejemplares ciudadanos, que por lo regular se imprimían en papel suave costaban 25 centavos.

Su nombre definía literalmente su genealogía. «Pulp» por ser imprimidas con el papel más barato que se podía imaginar, ni siquiera por los dioses que posteriormente utilizaron sus paginas como el escenario para sus creaciones, que era fabricado de pulpa de madera. Esta especie de bestiario medieval eran las herederas de las «Penny Dreadfuls»: historias baratas y sensacionales de carácter periódico; y las, «Dime Novels»: pequeñas revistas de ficción del siglo 19 y principios de 20. Si bien muchos escritores de buena reputación escribieron para las «Pulp», las revistas son mejor recordadas por sus historias de carácter explorativo y espeluznante y por sus portadas igualmente sensacionales, las cuales para muchos —y me incluyo—, constituyeron un verdadero movimiento en el arte de la ilustración, con una funcionabilidad —quizás no tan ajustada a la corriente cultural oficial, pero de gran importancia para la comunidad que las consumía— igual que cualquier movimiento, (llámese Simbolismo o Cubismo), que regularmente son incluidos en el acervo cultural de la humanidad. Es generalmente aceptado que los modernos súper héroes de los libros de cómics son descendiente de los  «hero pulps». Estas revistas a menudo publicaban extensas historias basadas en personajes heróicos como: The Shadow, Doc Savage y The Phantom Detective.

The Argosy -  September, 1905  -

The Argosy - Jan.23, 1932 -

Se considera que la primera «Pulp» propiamente dicha fue «Argosy Magazine», del editor Frank Munsey en 1896, con unas 135,000 palabras (192 páginas) por tirada; en papel de pulpa y sin ninguna ilustración, ni siquiera en la portada. Mientras las imprentas de vapor habían tenido desde hacia tiempo un uso extendido, generando el «boom» de las «Dime Novels», anteriormente a Munsey nadie había combinado impresión barata, papel barato y autores barato, todo en un solo paquete, que le proporcionaba a las clases trabajadoras entretenimiento accesible para sus bolsillos. En seis años Argosy dio el salto de unas pocas miles de copias por mes a más de medio millón.

Street & Smith, fueron los siguientes en el mercado. Veteranos editores de «Dime Novels», vieron en el éxito de Argosy un futuro que literalmente vomitaba leche y miel. Así, en 1903, lanzaron «The Popular Magazine», la cual fue promocionada como la revista más grande del mundo en virtud de ser dos paginas más larga que Argosy, si bien por la distribución de su impresión tenía menos texto que Argosy. The Popular Magazine introdujo el uso de la portada en color al universo de las «pulp». La revista comenzó a despegar cuando en 1905,  los editores adquirieron los derechos para la publicación a manera de serie del último trabajo de H. Rider Haggard, titulado «Ayesha», secuela de su exitosa novela «She». Esto no fue poca cosa, ya que el género concebido y popularizado por Haggard, «Lost World», influenció un amplio numero de escritores «pulp» tales como Edgar Rice Burroughs, Robert E. Howard, Talbot Mundy y Abraham Merritt. En 1907 ellos aumentaron el precio a 15 centavos y agregaron 30 páginas por tirada. Esto, junto con una sólida plantilla de autores, resultó en una fórmula exitosa, y su circulación comenzó acercarse a la de Argosy. Esto demostró que el mercado podía asimilar múltiples competidores. La siguiente innovación introducida por Street & Smith, fue la de géneros especializados en las «pulp», cada revista enfocándose en un género, ya sea historias de detectives, romance… etc.

Planet Stories

Other Worlds - April 1952 -

Durante el apogeo de su popularidad, eso es, durante las décadas de 1920 y 1930, las más exitosas pulp magazines podían vender hasta un millón de unidades por edición. Entre los títulos mejor conocidos de este periodo estaban: Adventure, Amazing Stories, Black Mask, Dime Detective, Flying Aces, Horror Stories, Marvel Tales, Oriental Stories, Planet Stories, Spicy Detective, Startling Stories, Thrilling Wonder Stories, Unknown y por supuesto, la grandiosa Weird Tales (The Unique Magazine; La Revista Única), como justamente se jactaba de denominarse.

Los recortes de papeles de la Segunda Guerra Mundial tuvieron un serio impacto en la producción de las pulp magazines, iniciando una constante alzas en los costos, y finalmente la declinación de la «Era Pulp». Comenzando con Ellery Queen’s Mystery Magazine en 1941, las pulp magazines emprendieron políticas para reducir tamaño, lo que devino en un formato más pequeño y grueso. En 1949, Street & Smith cerró la mayoría de sus pulp magazines para trasladarse al más remunerado mercado de las revistas «slicks», (de formato más suave y con un contenido orientado a las cercanas necesidades de la vida familiar). El formato de las «pulps», debido al aumento en la inversión de producción cayó estrepitosamente, pero más aún debido a la fuerte competencia de los comic books, la televisión y la industria de los paperback novels (o libros en edición rústica). En la próspera América posterior a la guerra, la diferencias de precio entre «pulp» y «slick» ya no era de importancia. Así, en la misma década de los 50’s, las Men’s Adventure Magazines (aventuras para hombres), comenzaron a reemplazar a las «pulp».

La liquidación en 1957 de la American News Company, entonces la principal distribuidora de pulp magazines, se ha tomado muchas veces como la fecha y acción que marca el final de la «Era Pulp»; ya para entonces muchas de las más famosas «pulp» de la generación anterior, incluyendo Black Mask, The shadow, Doc Savage y Weird Tales… estaban seis pies bajo tierra. De las pocas pulp magazines que permanecieron, la mayoría eran science fiction o mysteryahora en formatos similares a las «digest size» (gruesas y cortas), como Analog, Science Fiction and Fact y Ellery Queen’s Mystery Magazine. Este formato esta aún en uso para algunos seriales largos como el semanario alemán de ciencia ficción Perry Rodhan (con más de 2,450 tiradas durante el 2009).

Durante el transcurso de su evolución hubieron un gran número de títulos «pulp». Harry Steeger de Popular Publications, declaró que sólo su compañía había publicado más de 300, y en su apogeo, fueron publicados 42 títulos por mes. Por supuesto, muchos títulos sólo tuvieron una existencia breve. Mientras las «pulp» más populares eran mensual, otras salían cada dos meses y también cada cuatro meses.

El colapso de la industria «pulp» cambió el paisaje editorial, ya que éstas eran el único y más grande canal a través del cual tenían salidas las historias cortas. Combinado también con el descenso de las slick magazines, los escritores buscaron mantenerse canalizando sus ficciones en novelas o libros con extensas antologías de historias cortas.

Como hemos visto en esta primera entrega, el nacimiento y evolución de este reino que no fue de este mundo, el de las pulp magazines, fue el fruto de unas circunstancias muy extrañas no sólo en lo económico sino también en lo social. Posiblemente ningún país en el mundo hubiese podido aglutinar los elementos psicológicos, emocionales, físicos, económicos y espirituales, tal como se dieron en Estados Unidos, cuya historia misma se había forjado con impulsos parecidos a los que gestaron ese tipo de oferta creativa a nivel industrial, incluso antes de la llegada de la «Era Pulp». Un caldero alquímico en el que se cocinaban sueños alados que  alzaban vuelo en plena vigilia; una vigilia estimulada por el sudor de la clase trabajadora a las que las pulp magazines les ofrecía sus aventuras que giraban alrededor de un cadáver apuñaleado, un reino fantástico regido por «la espada y la brujería», o una aventura extraterrestre en un planeta distante en el que el genial «joven impresionable», podía soñar acabando sus días justo como su héroe interplanetario: siendo coronado rey en un planeta distante por sus devotos habitantes, o también, ¿Por qué no?… siendo sacrificado a su deidad. Lo cierto es que en un país donde hasta los sueños pueden ofertarse a escala industrial, es lógico que los sueños arquetípicos —(ya que no soy abanderado de la absurda concepción del «escapismo de la realidad»)— de cada ser individual dotado de imaginación, se unan cual ladrillos, gracias a la ingeniería de esa misma industria (las pulp magazines), para construir un inmenso reino imaginario al cual se podría tener acceso en cualquier esquina, con la sola condición de una imaginación inquieta y 10 ó 25 centavos de dólar.

En la siguiente entrega de este artículo nos acercaremos un poco más a los autores, ilustradores y editores que fueron responsables de mantener los engranajes de ese reino en marcha, así como de los personajes que a manera de columnas lo sostuvieron y los géneros que delimitaron sus diferentes jurisdicciones.

  • NOTA: Por motivos de fidelidad al impacto fundamental del tema que se está tratando, el autor de este artículo ha decidido dejar los nombres de las revistas, personajes y géneros en sus originales en inglés.

 

Odilius Vlak.

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