ALTERECOS 4.D / Retorno al Lado Fantástico de la Realidad. – Segunda Parte –

Jacques Bergier y Louis Pauwels

El Retorno de los Brujos - Plaza & Janés.  Barcelona, España.  Edición,  1972. Coleccion Arca de Papel.

El Retorno de los Brujos es un libro que está bendecido y maldecido al mismo tiempo por la cantidad de enigmas y misterios seductores, que en sí mismos abarcarían una librería acerca de sus especulaciones. Desde el punto de vista de sus informaciones marginales, no sería aventurado decir que ellas abrumaron la intención original en la tesis planteada por sus autores.

Uno de los primeros conceptos que los autores exploran es la idea de una «conspiración abierta» para cambiar la sociedad de una manera positiva. La idea viene de un libro escrito por H. G. Wells en una etapa avanzada de su carrera. Wells consideró que era ya tiempo (1928) para que un pequeño grupo se comprometa en una «conspiración abierta», para así gestionar cambios globales positivos. Obviamente Wells veía la «conspiración abierta» como algo manejado por las mejores mentes científicas de la época. Pauwels y Bergier hablan entonces de varios ejemplos de semejante conspiración.

El primer ejemplo es el de Los Rosacruces del siglo XVII y sus misteriosos manifiestos. Estos decían pertenecer a una hermandad secreta de hombres quienes buscaron unificar Europa bajo parámetros de ideologías místicas. Los autores se preguntan si los Rosacruces podrían ser el modelo para una moderna «… sociedad secreta internacional de hombres poseedores de la más alta inteligencia, y espiritualmente transformados por la profundidad de su conocimiento…». Los autores piensan que la respuesta es «sí». Ellos escriben: «… tenemos toda la razón para creer que una sociedad de esta naturaleza se está formando hoy por la presión de los eventos, y que es inevitable que exista una en el futuro.»


El segundo ejemplo citado de una «conspiración abierta» es esa de los «superiores desconocidos» o los «nueve hombres desconocidos» quienes supuestamente vigilan el destino de la India (y posiblemente del mundo). La versión de los «nueves desconocidos» usada en El Retorno de los Brujos, proviene de la novela Los Nueves Desconocidos de Talbot Mundy. Pauwels y Bergier usaron literatura imaginativa a lo largo del trabajo, ya que ellos consideraban que los autores de Ciencia Ficción y Fantasía tenían un «Don» para penetrar el velo de la realidad, y por consiguiente ellos hacen gran uso de las joyas de la literatura imaginativa. De hecho los autores consideran a H. P. Lovecraft como «el poeta más grande de los universos paralelos». En el contexto de los «superiores desconocidos» , Mundy es una buena elección, ya que su particular visión mística es muy parecida a la de Pauwels y Bergier. Hay un largo pasaje de un cuento de John Buchan, La Central de Energía, en el cual el protagonista tiene una inquietante conversación con el miembro de un grupo conspirador de «inteligencias extra-sociales», idealistas entregados a forjar un nuevo mundo. La historia es de 1910, y las ideas expresadas suenan desconcertantemente Nazistas. Buchan, es mejor conocido como el padre de la novela de espionaje moderna, y fue un sirviente leal del Imperio Británico, fungiendo por un tiempo como gobernador generar en Canadá. El expresó algunos de los mismos temores hacia los grupos fascistas en su obra «Los tres rehenes», (1924).

Esta clase de pensamientos minaron las teorías de conspiraciones esotéricas en las décadas 60 y 70. La visión conspiranoica de la historia era común en Francia, y los autores bien pudieron haber estado haciéndose eco de algunas ideas comunes de esa época. No hay lugar a dudas de que El Retorno de los Brujos fue la fuente para muchas de las ideas usadas por Robert Shea y Robert Anton Wilson en La Trilogía Iluminati, y posiblemente para la conspiración w. a. s. t. e., en la novela de Thomas Pynchon, La Subasta del Lote 49 (1966). El Retorno de los Brujos puede haber jugado un papel esencial en el reavivamiento de las novelas de Talbot Mundy. Más tarde, Marilyn Ferguson mencionaría al Retorno de los Brujos entre los precursores de su obra La Conspiración de Acuario (1980); la cual es un llamado directo para una «conspiración abierta» bajo la visión de la Nueva Era.

Una de las más importantes secciones de El Retorno de los Brujos es la especulación de una posible conexión entre el antiguo arte de la alquimia y la moderna física atómica. Pauwels y Bergier sugirieron que algunos de los practicantes de la alquimia pueden haber comprendido la naturaleza de la materia, y escribieron acerca de esto en su particular lenguaje simbólico. Es seguro que este fue uno de las contribuciones más destacadas de los autores a la literatura de los años 60 y 70. La alquimia se convirtió en una de las palabras más sonadas durante este periodo. Se escribieron nuevas investigaciones sobre alquimia, y los estudios clásicos fueron reimpresos.

Es bien conocido que El Retorno de los Brujos inspiró todo un genero de literatura que trataba acerca de los «Misterios de las antiguas civilizaciones». El germen de todos y cada uno de esos títulos puede encontrarse en el capitulo «Civilizaciones Desaparecidas», en la parte uno del libro. Está todo allí, desde los mapas de Piri Reis a la piramidologia. Los autores estaban francamente fascinado por la idea de que los pueblos de la antigüedad pueden haber estado más avanzado en algunas de sus tecnologías de lo que generalmente se cree. «La antropología espera por su Copérnico», ellos declaran, si bien la identificación con esa posibilidad no los conduce muy lejos de la realidad. «Debemos evitar caer en la trampa de prestarle demasiada atención a las leyendas», ellos advierten.

Los autores son también responsables de despertar interés en muchos de los autores que desfilan por sus páginas como es el caso de Arthur Machen y H. P. Lovecraft. De hecho el impulso que tuvo la obra de Lovecraft en los años 60 se debe en gran medida a la posición visionaria que le otorgan Pauwels y Bergier en El Retorno de los Brujos, que por otro lado fueron los gestores de las primeras ediciones de los libros de este autor en el mundo Francés, y no estaban solos, pues el libro de Colin Wilson, La Fuerza de los Sueños (1962), estimuló en gran medida el culto hacia el «profeta de Providence». En cuanto a Arthur Machen, los autores lo definen como un «genio ignorado» y consideran su producción literaria de un valor espiritual y evolutivo más importante que la de H. G. Wells. Sus pesquisas en los suburbios de lo oculto los conducen a la evidencia correcta de la afiliación de Machen a la Orden del Amanecer Dorado (Golden Dawn), arquetipo moderno de lo que es una sociedad secreta. De hecho, es esta sociedad la que le interesa a los autores, y Machen les proporciona los elementos literarios para hacer una introducción genial a la discusión sobre esta rama de las sociedades secretas.

Las argumentaciones de Pauwels y Bergier sobre la Orden del Amanecer Dorado es uno de los pasajes más curiosos en el libro. Este se encaja en la parte dos del mismo titulada «Algunos Años en el Más Allá Absoluto», la cual trata sobre el Nazismo. De acuerdo a los autores esta sociedad estuvo en contacto con otras sociedades alemanas de la misma naturaleza, algunos de cuyos miembros estuvieron luego asociados con el movimiento Antroposófico de Rudolf Steiner y otras sectas anteriores al periodo Nazi. Para ellos, «Esta sociedad neopagana… era una rama de la Sociedad Rosacruciana Inglesa, fundada por Wentworth Little en 1867. Little estaba en contacto con Rosacruces alemanes». Ellos entonces continúan conectando la novela del Rosacruz BulwerLytton, La raza futura, con la Sociedad Vril de carácter pro-Nazi. La raza futura habla de una raza de hombres que han devenido en «superhombres». De acuerdo con los autores los «Superiores Desconocidos» o «Los Nueve Desconocidos» de la India, los Mahatmas de la Teosofía, los «jefes secretos de la Orden del Amanecer Dorado» y el «hombre nuevo» de Hitler, son todos fragmentos del mismo bloque.

Aquí los autores nos introducen al nacimiento de un «mito» moderno de carácter persistente: Que el Nazismo fue producto de las doctrinas ocultistas. Y no es que los autores estén afirmando que la Orden del Amanecer Dorado era un grupo pro-Nazi. Ni tampoco estaban ellos sugiriendo un vínculo directo, por esto nos dicen, «La búsqueda de afiliaciones es un juego parecido al de la búsqueda de influencia en la literatura… pues cuando el juego termina, el problema aún persiste». Es más bien el seguimiento del rastro en la evolución de una idea o, si se quiere, de una energía lo que los autores plantean al colocar las piezas de ese difícil rompecabezas esotérico. Coincidencia o no, la realidad de la búsqueda y la fuerza del anhelo están registrados en esos extraños capítulos de la historia reciente.

La parte final de El Retorno de los Brujos aborda la idea del «hombre perfecto». En realidad este es un tema que se abre camino a lo largo del libro, e intrigaría a toda una generación de escritores desde Colin Wilson a Marilyn Ferguson. La clave del hombre perfecto es el cerebro, no hay dudas de ello para ninguno de los escritores mencionados. Es un tema persistente en el libro la tesis de que los llamados Magos y Alquimistas pueden haber estado en su propia búsqueda del «hombre perfecto», o el estado de perfección, y que sus escritos pueden albergar claves útiles para el hombre moderno. Este es uno de los motivos por el cual El Retorno de los Brujos trata extensamente sobre «conspiraciones abiertas», Rosacruces, y toda clase de sociedades secretas. Todos estos grupos clamaban tener pistas que podrían conducir a la perfección del hombre, e incluso tenían sus agendas planeadas sobre la realización de tal utopía. Para los autores la larga residencia en la dimensión fantástica Nazi no es más que un intento de explicación que pretende ver en este suceso histórico, una «conspiración abierta» que se salió de control.

Todo esto suena muy similar a la teoría de la «Facultad X» de Colin Wilson, de una década más adelante. Wilson buscaría en los anales de las experiencias místicas y ciencias ocultas con la sospecha de que los adeptos habían experimentado con los «poderes ocultos del hombre», los cuales él llamo «Facultad X». El influyente libro de Wilson, «Lo Oculto» (1971), cubre mucho del mismo terreno que exploró El Retorno de los Brujos, pero de una manera más enfocada y estructurada.

La parte final del libro plantea un punto de vista optimista en cuanto a la ciencia y el pensamiento científico. Es costumbre que se suela ver a la ciencia algo separada del aspecto emocional de la humanidad, y al científico como un ser desprendido de toda inquietud espiritual. Nada más lejos de la verdad para los autores, que consideran al científico moderno como la versión actual de los monjes medievales cuya actividad era la búsqueda del conocimiento, y sus laboratorios, la expresión más reciente de los antiguos monasterios. Pauwels y Bergier no se andan por las ramas cuando declaran que es falso la visión corriente del pensamiento poético como la más alta expresión del genio humano y las Iluminaciones, de Arthur Rimbaud, como la cumbre de la imaginación moderna; ellos dicen que el reino de la intuición no pertenece a los poetas sino a los matemáticos, y considera que la más alta expresión de la exploración imaginativa del hombre se dan precisamente en el reino de las Matemáticas. Para demostrarlo ponen como ejemplo a Georg Cantor, el creador de las Matemáticas del Transfinito, y su intento prometeico de conceptualizar con su teoría del Infinito Absoluto la idea de Dios. Este tipo de apologías hacia el pensamiento científico no es gratuito en El Retorno de los Brujos, ya que para los autores ramas como la Física Cuántica y la Geometría no-Euclidiana, se ubican en el reino de la inquietudes espirituales más sofisticadas.

El planeta de las posibilidades imposibles - Pauwels y Bergier - Plaza & Janés.  Barcelona, España.  Colección "Realismo Fantástico"

IL MATTINO DEI MAGHI - Pauwels-Bergiers - Coleccion Arcana.

Es evidente que la personalidad dominante del equipo Pauwels-Bergier es el primero, pues, es el estilo de Pauwels y su voz personal lo que conducen los enigmas tratados con unos niveles de intensidad verdaderamente fantásticos. Cuando se compara El Retorno de los Brujos con otros trabajos hechos por el equipo, esto es evidente. El Planeta de las Posibilidades Imposibles (1968), es una serie de ensayos independientes cada uno firmado por su autor. Luego de los dos primeros ensayos escritos por Pauwels, el cuerpo del texto pertenece a la pluma de Bergier. En comparación con la prosa de Pauwels y el dinamismo de su dialéctica, Bergier resulta insulso. El Hombre Eterno (La Rebelión de los Brujos 1972), es también una serie de ensayos, esta vez sin firmar, pero la desigual calidad desenmascara la personalidad de ambos, definitivamente Bergier sin Pauwels es menos excitante.

Bergier era el científico fascinado por toda clase de material delirante desde los platillos voladores hasta «la tecnología de punta de las antiguas civilizaciones». Era Bergier el más interesado por la tesis de la «génesis extraterrestre». Uno puede imaginarse cómo el equipo trabajo. Seguramente Bergier era quien obtenía las informaciones de las ciencias alternativas Nazi, mientras Pauwels recogía información acerca de las conexiones esotéricas del Nazismo; y todo tejido bajo la visión cohesiva de Pauwels, y su lenguaje de una realidad verdaderamente fantástica.

Este artículo titulado Retorno al Lado Fantástico de la Realidad, es un sincero homenaje a los autores de un libro, y creadores de una forma de aproximarse a la realidad, de la cual tanto el autor de él como los demás miembros de este Blogzine, se consideran herederos. El Realismo Fantástico, es más que una nueva escuela o movimiento literario, términos que se le podrían aplicar por la cantidad de autores que enarbolaron esa visión, de la mano de un lenguaje particular muy propio de ese tipo de especulaciones. Incluso, Plaza & Janes Editores, publicó una colección de bolsillo en español durante la década del 70 titulada «Realismo Fantástico», que recogía lo mejor de los autores franceses y de otras latitudes que se hacían las mismas preguntas y buscaban en los lugares más improbables las respuestas. Autores como Peter Kolosimo, Louis Charpentier, Julius Evola, Frank Edwards, Andrew Tomas, Richard Hennig, Michel Gauquelin, Gérard de Séde, Hadés, Titus Burckhardt, André Pochan… Y un largo etcétera de mentes inquietas y autoridades en la materia. Así, mientras ciertos cantos de sirena intentan seducirnos con el propósito de arrastrarnos hasta los antros del «no más allá de lo que puedo ver y tocar», otras melodías —más dulces para nuestros oídos— nos convocan a reinos fantásticos ubicados justo al doblar de la esquina… Pues como lo dice la cita de Paul Eluard, utilizada  a manera de epígrafe en la edición más académica de los mismos títulos de Plaza & Janes, bajo el nombre de Otros Mundos«Hay otros mundos pero están en este.»

FIN


Odilius Vlak.

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