NEOSAPIENS / Los Mandalas No-Euclidianos de M.C. Escher

M.C. Escher  - Self-Portrait 1922

M.C. Escher  -  Porta Maria dell' Ospidale, Ravello 1932

M.C. Esther  - Hand with Reflecting Sphere 1935 Lithograph

M.C. Esther  - Balcony 1945

M.C. Escher - Other World 1947

M.C. Escher  - Double Planetoid 1949

M.C. Escher  - Concentric Rinds 1953


«Las ideas, que son básicas en mis trabajos, a menudo son testigos de mi asombro y maravilla ante las leyes de la naturaleza; las cuales operan en el mundo a nuestro alrededor. Aquél, quien maravillado descubre eso; el mismo descubrimiento es una maravilla. Por la confrontación aguda de los enigmas que nos rodean, y por la consideración y análisis de las observaciones que yo he hecho, terminé en el campo de las matemáticas. Si bien no poseo en absoluto entrenamiento o conocimiento en las ciencias exactas, yo a menudo parezco tener más en común con matemáticos que con mis compañeros artistas.»

M. C. Escher.


Una vez que llegas al punto de focalización central, que simboliza en los Mandalas tradicionales Budistas e Hindúes el universo y la expresión fundamental de nuestra identidad espiritual, quizás te preguntes, pero, ¿cuál de todos los universos? ¿A cuál de todos los arquetipos de mi Ser pertenece esta identidad prístina? ¿Este Mandala representa un espacio euclidiano o uno no- euclidiano? Porque si representa el primero, entonces tu experiencia iniciática, junto a la meditación que ésta exige, tuvieron lugar dentro de una geografía ordinaria, diseñada por la estructura geométrica de un espacio posible, e iguales resultados obtuvo tu mente. Y ese no es el propósito. Qué tal si después de esa experiencia trascendental, representada por nuestro querido Mandala Budista Euclidiano, probamos con un Mandala No-Euclidiano, a ver a donde nos lleva su contemplación. Qué tal si nos sentamos frente a unos de los grabados de Escher… veamos cual… ¡Qué te parece Planetoide en Tetraedro!

M.C. Escher  - Tetrahedral Planetoide 1954

Tener la fortuna de contemplar uno de los trabajos de Escher, y más aún, la sensibilidad para apreciarlos, es algo que viene dado por el mismo nivel evolutivo del espectador. Sus proyecciones de espacios imposibles de carácter tridimensional sobre un espacio bidimensional, son algo más que eso. Pues cuando observamos un grabado o litografía de Escher, en muchas ocasiones lo que vemos es un cuerpo tridimensional en una etapa hacia su reestructuración en su nivel tetradimensional: son cuerpos tridimensionales que pugnan por devenir en cuatro dimensiones. Su obra es un desafío no sólo a la percepción de los sentidos, sino que es un acertijo que apunta directo a nuestra forma estandarizada de pensar. Albert Falcon, antiguo profesor de la Escuela de Bellas Artes de Paris, clasificó a Escher en 1965, entre los «Artistas Pensadores», junto a Da Vinci, Durero y Piero Della Francesca.

Según Bruno Ernst, matemático y amigo de Escher, y autor del libro «El Espejo Mágico de M. C. Escher» 1976, el análisis de su obra permite clasificarla en tres temas fundamentales y diversas categorías:

  • La estructura del espacio: Incluyendo paisajes, compenetración de mundos y cuerpos matemáticos.
  • La estructura de la superficie: Metamorfosis, ciclos y aproximaciones al infinito.
  • La proyección del espacio tridimensional en el plano: Representación pictórica tradicional, perspectivas y figuras imposibles.

Su nombre completo es Maurits Cornelis Escher, nacido el 17 de junio de 1898, en la localidad de Leeuwarden, países bajos. Murió el 27 de marzo de 1972, en Baarn, Holanda. Sus medios creativos incluyeron el Dibujo, el Grabado, la Xilografía y la Litografía. Estas tratan de figuras imposibles, teselaciones y mundos imaginarios.

M.C. Esther  - Smaller and Smaller 1956

 

La Teselación o embaldosado, es la división del plano en sectores de forma idéntica. El ejemplo más simple es el embaldosado del suelo con losetas triangulares, cuadradas o hexagonales, únicos polígonos regulares que lo permiten. Mucho más difícil es la Teselación mediante figuras irregulares, como animales por ejemplo, a las que Escher dedicó muchas de sus primeras obras; sumando a la creatividad un concepto intuitivo de la simetría, y en la que demostró ser un verdadero maestro.

 

Es por esa profunda exploración imaginativa e intuitiva en el reino de las matemáticas que Escher es considerado el artista que mejor ha representado gráficamente el pensamiento moderno de ésta. Aún sin ser matemático, sus obras muestran un interés y una profunda comprensión de los conceptos geométricos, desde las perspectivas a los espacios curvos, pasando por la división del plano en figuras iguales.

 

Su primer trabajo artístico, completado en 1922, muestra ocho cabezas humanas divididas en diferentes planos. Posteriormente, alrededor de 1924, él perdió interés en la división regular del plano, y se volvió al dibujo de paisajes en Italia, con perspectivas irregulares, que resultan imposibles en la forma natural: la litografía Castrovalva (1930), por ejemplo, donde ya se puede observar la fascinación de Escher por las dimensiones altas y bajas, el enfoque cercano y la perspectiva lejana. Otro trabajo paisajístico de su época italiana, la litografía Atrani (1931), es utilizada nuevamente en su obra maestra, La Metamorfosis I y II. Esta especie de reciclamiento de su material creativo fue otra característica peculiar en la mecánica de trabajo de Escher.

 

Es difícil señalar un momento específico en el que las tendencias creativas de un artista adquieren la personalidad, que lo ha de convertir en un legado para la capacidad imaginativa humana a través del tiempo y el espacio. Pero su exploración en el campo de la Teselación tiene un origen directo en la fascinación que ejerció sobre Escher, La Alhambra; el castillo musulmán del siglo XIV, el cual visitó por primera vez en 1922. En visitas posteriores, Escher, copiaría diversos motivos ornamentales de este ejemplo magistral de los patrones geométricos, propios de la cultura Árabe.

M.C. Esther - Sitll Life and Street 1937

 

Así mismo, se especifica la fecha de 1936, como el punto donde sus inquietudes matemáticas emergieron de una manera más metódica y sistemática. Durante un viaje a través del Mediterráneo, se interesó profundamente por el orden y a simetría. El mismo Escher describió este viaje por el Mediterráneo como, «La fuente de inspiración más rica, con la que alguna vez he tenido contacto». Los frutos fueron inmediatos, ya que el primer trabajo en donde expresó una realidad imposible fue, Naturaleza Muerta y la Calle, de 1937.

 

Abarcar la totalidad de los conceptos matemáticos que Escher exploró a través de su obra es un espacio-tiempo que va más allá de las posibilidades de una presentación de carácter breve como lo es la presente; que sólo es una introducción a su universo. Pero debemos admitir con respeto y veneración, que ese niño que era pésimo en la escuela en todo excepto en dibujo; que en 1919 asistió a la Escuela de Arquitectura y Artes Decorativas de Haarlem, pero que pronto abandonó; y que fue discípulo del reverenciado Samuel Jessurum de Mesquita… Demostró que el genio está más allá de cualquier expectativa.

M.C. Esther - High & Low, 1947

M.C. Esther  - Convex and Concave 1955 Lithograph

M.C. Escher  - Belvedere 1958

M.C. Escher  - Ascending and Descending 1960

M.C. Escher - Day and Night 1938

M.C. Escher  - Print Gallery 1956

 

Escher jugó con la arquitectura, la perspectiva y los espacios imposibles. En el presente su arte continúa asombrando y maravillando a millones de personas en todo el mundo.  En sus trabajos reconocemos su profunda observación del mundo que nos rodea y la expresión de sus propias fantasías. M. C. Escher, nos muestra que la realidad es increíble, comprensible y fascinante. La totalidad de su obra es un asombroso acto de prestidigitación, que nos despierta a nuevas realidades de la percepción.  Nos empuja mediante un esfuerzo imaginativo a la comprensión de que, los niveles dimensionales del mundo que nos rodea, y cada una de las cosas dentro de él, tienen que ver con el nivel evolutivo de nuestra capacidad de percepción. En ese sentido «sus espejismos lógicos», exceden el juego visual del Arte Óptico. A diferencia de éste, la sugestión que su obra ejerce sobre nosotros es verdadera, pues nos señala niveles de la realidad regidos por otras leyes cósmicas.

M.C. Escher   - Snakes 1969 woodcut in orange

Es por esa razón que continuamos sentados frente a nuestro Mándala No-Euclidiano. Ese Planetoide en Tetraedro que pugnamos por captarlo en su totalidad con un sólo golpe de vista. Es un trabajo difícil pero alguien tiene que hacerlo. Así como para un Ser bidimensional que bordea los ángulos de un cuadrado le resultaría imposible ver su interior, pues esto sólo lo puede captar un ser tridimensional, que dibuja el cuadrado y sostienen el cubo; alguien en la cuarta dimensión esboza una sonrisa benevolente ante nuestro éxtasis frente al Mándala No-Euclidiano de Escher. Y es que éste tenía razón cuando decía que: «En momentos de gran entusiasmo me parece que nadie en el mundo ha hecho jamás algo tan hermoso e importante».  Sigamos su consejo y… «Vamos entonces a tratar de escalar la montaña, no pisando sobre lo que yace bajo nosotros, sino impulsándonos con lo que está sobre nosotros, de mi parte las estrellas; amén.»

Odilius Vlak

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2 comentarios en “NEOSAPIENS / Los Mandalas No-Euclidianos de M.C. Escher

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