INTROVISION / Custodios del Influjo Lunar

Los seres sagrados que desde el alba de la noche que nunca termina en el espíritu humano, han sido destinado a la custodia de las diferentes energías cósmicas, aún continúan su vigilia desde lo invisible. El orden universal es matemático, y las matemáticas tienen una ecuación no sólo para aquello que se puede medir físicamente, sino también para su contraparte metafísica. Esta última es captada sólo por la sensibilidad mística que vibra nerviosa como una llama agitada por el aliento de un demonio, en cada uno de los puntos receptores del cuerpo humano. Sí, muchas manifestaciones extrañas se perciben a través de esos portales dimensionales, distribuidos con precisión matemática por todo nuestro cuerpo. Para los elegidos del abismo su Sajasrara Chakrá, es un lúgubre Loto que  abre sus mil pétalos exclusivamente a la lívida energía plateada que se derrama invisible junto a la luz de la luna. De esta manera, su imaginación, sus visiones proféticas, sus sueños y pesadillas se convierten en el templo sagrado en cuyo centro flota perenne el influjo lunar, y ellos mismos devienen en los custodios de esta llama somnolienta.

Así, cada genio o demente es un custodio del influjo lunar. Atesorándolo  bajo una intensa vigilia intuitiva en su imaginación. Sin importar cuanto cambie la Luna en el plano de las realidades físicas, en lo profundo de su Ser siempre está llena; destellando su esplendores nocturnos como si fuera la primera vez. En la eterna oscuridad preñada de paisajes imaginarios, que en lo profundo de las almas de los elegidos del abismo grita sus dolores de parto, sólo un ojo puede penetrarla, el gran agujero luminoso de la Luna. También nosotros, los miembros de este Blogzine de las cosas que no son pero que deberían ser, somos Custodios del Influjo Lunar… y tú también Hermano Fanático. He aquí que le mostraremos unos cuantos pétalos del lúgubre Loto que siempre levita sobre los cráneos de nuestras antiguas muertes, y que una vez más se abre en la edición de esta semana a la ablución sagrada del influjo lunar.

Morgan Vicconius Zariah, es el nombre de nuestro archidemonio predilecto en los catálogos demonológicos. El rige sobre una legión de influjos lunares causantes de metáforas que hacen de la embriaguez poética una peste digna de ser padecida. Caeremos bajo su mortífero hechizo en en el desolado paisaje lunar de nuestra sección Tetramentis. La página del lunes quedará ocultada bajo los Eclipses de Vacío, en el que nuestro archidemonio pretenderá sentirse perturbado por las obras de aquellos que se han dado una sobredosis de influjo lunar, y que han utilizado la tierra como escenario de sus visiones más allá del bien y del mal. En la página del jueves, nuestro elegido del abismo nos tiene una pieza maestra, digna de un custodio de alta jerarquía: El Último Hedor, es literalmente eso, y para aquellas futuras víctimas de la venganza de un siniestro custodio del influjo lunar… será su última visión.

En la página del martes, de nuestra sección Alterecos4.D, el monje negro de la medieval Averoigne, Odilius Vlak, le mostrará las visiones del último de los influjos lunares que experimentó en las frías catacumbas del lado oscuro de su alma. Por los senderos más elusivos de la noche, se mueven unos seres que reclaman un título más visionario que los mismos custodios del influjo lunar. Ellos son almas reencarnadas de aquellas que en antiguos eones cósmicos vieron desde adentro el primer influjo de la Luna, y que serán aquellos que experimentarán su último influjo en este ciclo sideral. Se hacen llamar… Lunambulos. Esta será la última esmeralda luciferina que nuestro oscuro Monje colocará a la luz de la Luna… Por ahora.

En cuanto a la página del viernes, de nuestra sección Imagixmundi, otros influjos destellarán sobre las arenas desérticas que coronan a Imperia la capital de la Muerte. Unos que tomarán extrañas y monstruosas formas ante el camino evolutivo de Via La Niña de las Rocas. Algunas vigilias es mejor no soñarlas y algunos sueños es mejor no despertarlos, y más si quién los experimenta no es otro que nuestro venerable, Arcadio Encarnación, custodio del influjo lunar que ha despertado en Via el sueño de eternidad. Algo siniestro siseará muy cerca de la imaginación de esta testaruda niña, en el Acto 18 de su aventura.

Y qué decir del custodio de todos nuestros influjos lunares. Nuestro sumo sacerdote, Markus E. Goth, director y editor de este Templo Virtual. Sobre el que se derrama la realidad de la luz lunar y la oscuridad de su propia alma. Sin su vigilia intuitiva, nuestro Chakrá de lúgubres pétalos perdería se aspecto marchito y decadente, para verse lleno de vida y luz solar. Y para el resto de los custodios del influjo lunar, es decir, nuestro Hermanos Fanáticos, sólo esto… El horizonte de los murciélagos es más lejano que el de las águilas.

Odilius Vlak.

Jefe de Redaccion.

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