ALTERECOS 4.D / Inderteminación en la Inmortalidad

Frank Herbert -  The eyes of Heisenberg - SF

Una vez que se ha vencido la muerte, la pregunta es, ¿con qué tipo de sentido viviremos la vida? ¿O acaso desterraremos el tiempo? Entonces, ¿Cómo nos conoceremos? Estas reflexiones las ignora el impulso humano en su avance hacia nuevas formas evolutivas; no vacila en tomar cualquier riesgo, sin importar que el resultado sea un vacío acompañado por el extraño cortejo de una voluntad de poder ataviada con ropajes paradisiacos e infernales. Frank Herbert, fue dotado con un genio único para plantearnos sociedades futuras en las cuales la búsqueda de la perfección está esculpida con los genes de una biología transfigurada en su propio destino metafísico. Lo hizo en el Mega Universo de Dune, si bien con propósitos específicos, diferentes a los de su novela, Los Ojos de Heisenberg (1966). En esta última, la inmortalidad de unos elegidos se alza muy por encima de la perfección biológica como fin en sí misma, pero cuyos olímpicos atributos físicos junto a Lo Bueno, Lo Bello, y Lo Verdadero inherentes a ella, le han de rendir juramento de fidelidad a la muerte.

Tanto el libro su como estructura —incluyendo su trama—, y el precipitado soporte narrativo que lo sustenta, así como la exposición de la idea central están sumamente mutilados, hasta el punto que es difícil comprender el motivo de esa amputación. La alucinante perspectiva que desde el título se nos plantea no queda desplegada del todo, si bien la visión  que subyace tras la escueta presentación de las ideas abre un portal hacia una especulación filosófica cuya conclusión requiere  de la colaboración de la ciencia y la mística, una intuición aguda y una imaginación que constituya la fuerza de gravedad para todas las condiciones anteriores. Y son las posibilidades que en potencia te plantea la novela, lo que realmente importa desde mi punto de vista. Pues la novela en sí, como construcción literaria no ofrece ninguna experiencia digna de mención. Son tres la columnas que sustentan el templo sagrado de ese futuro:

Frank Herbert - The eyes of Heisenberg.

  • Una draconiana estructura biológico-social: Pues en ese Súper Futuro Huxleriano el Sistema de Castas es una realidad gracias a las leyes divinas del control genético y el control de la reproducción. En este caso hay un feliz paralelismo con Un Mundo Feliz de Aldous Huxley. Aquí, los Optimen representan esos dioses del panteón herbertiano que han erigido su Olimpo con el poder del genio y las enzimas, lo mantienen con el poder de un orden de acero y le tienen como destino eliminar la muerte, pues ellos son las cumbre de la evolución humana. Se habla de que los Optimen más antiguos ostentarían una edad de 80 000 años, mientras que aquellos que toman parte de la historia Calapina, Nourse y Schrielle andan por los 40 000 años de eternidad. Ellos son los Tuyeres. Los tres miembros que durante 100 años regirán los destinos del mundo desde un triunvirato enmarcado en la opulencia de un nuevo senado romano. Este está ubicado en la Megápolis de Seatac, que es donde se desarrolla toda la acción.

El control riguroso sobre su propio status evolutivo, incluye lo que defino como rituales para constreñir el poder del verbo y su significado psicológico y espiritual. Ante el santuario de los Optimen está prohibido utilizar palabras como Muerte, Enfermedad o Médico; estos últimos son denominados Ingenieros Subcelular. Ellos pretenden mantener en el exilio estas realidades con la total ausencia de los símbolos que le dan entrada a su esencia en este mundo, en el cual los Optimen representan las divinidades para las otras castas. Este error les costará caro a los Optimen, pues al final de la novela se dan cuenta que la ausencia de esos males no significaba la ausencia de su temor por ellos. Un bombardeo de estos términos invocó, a la mejor manera de un ritual de magia negra, esas realidades; que en verdad yacían sólo dormidas tanto en su cuerpo como en su conciencia. Ahí se dieron cuenta que el reino de la palabra está más allá del de la ciencia que los protegía, pues es el reino de la magia.

Las otras castas que componen la estructura social son: Los Folk (son los ciudadanos comunes cuya reproducción es regulada por el estado, esa facultad de concebir los diferencias de los Optimen, que son estériles; también son dados a la practica de extraños ritos de fertilidad y a usar amuletos de órganos reproductivos o de algún Optimen como Calapina). Los Zeek (especies de Folk con características físicas muy próximas a los actuales Hindúes). Los Sterrie (Folk estériles, sometidos continuamente al efecto del gas anticonceptivo). También están los Cyborgs (humanos que ya han fundido su biología con accesorios cibernéticos y poseedores de una gran capacidad lógica). Estos últimos son los que mueven los hilos de la Organización Clandestina que busca derrocar el poder de los Optimen por considerar que éstos limitan el derecho evolutivo de las otras castas. A esa organización clandestina pertenecen la pareja Harvey y Lizbeth Durant. Esta pareja ha recibido un permiso de reproducción. El embrión resultante es un verdadero fenómeno, pues tiene el potencial de convertirse en un Optimen, y más aún, de reproducirse, lo que constituiría un nuevo nivel en la estructura biológica de la humanidad. La ocultación de este embrión constituye la espina dorsal de la trama de la novela, cuyo avance narrativo incluye personajes como los ingenieros subcelulares Potter y Sveengard, así como el Cyborg, Glisson.

  • Presencia de un factor metafísico asimilado al principio de incertidumbre de Heisenberg: Para nadie es un secreto la fascinación que ejerció el principio de incertidumbre del físico alemán, Werner Karl Heisenberg, sobre el punto de vista cosmogónico que Frank Herbert plantea en muchos de sus libros, incluyendo Dune. Y esto lo plantea a través de ciertas manifestaciones imperceptibles —muy acorde por lo demás con la Mecánica Cuántica— pero que devienen en resultados macroscópico desde el punto de vista social e histórico. Este es el caso con los experimento genéticos que la Hermandad de las Bene Gesserit venían haciendo por generaciones en su búsqueda del Kwisatz Haderach, que de una u otra forma cayó víctima de fuerzas que trastocaron su proceso determinado, dando como resultado Muad’Dib, que era todo, menos lo que ellas esperaban. Es lamentable que en el mundo que Herbert nos propone en Los Ojos de Heisenberg, estas especulaciones no se hayan prestado a una mayor exploración, lo que le hubiera conferido una profundidad casi doctrinal a la novela. Herbert, al principio nos sumerge en el universo submolecular de las células, de la mano de los ingenieros Potter y Sveengard, que son los encargados de reestructurar el diseño y la construcción del embrión de la pareja Durant, incluyendo la reparación de lo que sería un futuro problema cardiaco. Quizás, las partículas moleculares del embrión se movían a una velocidad intuitiva, pues la presencia no programada del aminoácido Arginina hacen de él un verdadero engendro de la naturaleza que nadie sabe cómo devino en tal.

En un mundo donde no se concibe nada más divino que el nivel biológico de los Optimen y sus poderes que prácticamente los hacen amos y señores de la materia y los elementos del planeta (pueden crear a voluntad cualquier fenómeno climático, así como crear paisajes naturales y artificiales en cuestión de minutos), algunos sugieren la intervención de algo llamado Dios. También, para no perder la perspectivas del genio humano, se habla de la puesta en marcha de las leyes de la indeterminación. Pero Herbert sólo sugiere esto muy superficialmente y no trata de penetrar en el origen mismo del misterio, por lo que la novela ciertamente sólo nos excita con un título que promete algo que ciertamente Herbert no estuvo en animo de cumplir. Particularmente llegué a pensar que la fuerza que modificó el cuidado orden del embrión pudo ser la energía emocional de los mismos padres que estaban presentes al momento de la cirugía. Por otro lado, también está la posibilidad de fuerzas cósmicas que hayan modificado el metabolismo del embrión. O quizás, lo que para una realidad tan determinada como la de historia, en la que los humanos se fabrican en serie con todo preconcebido, puede parecer la intervención del Azar, no sería más que la puesta en marcha de un plan fríamente calculado del Destino. El condicionamiento que a través de las generaciones tienen los habitantes de ese futuro con relación al control total de las causas y todos sus efectos posibles, ciertamente le cegaron su tercer ojo que es el del principio de incertidumbre de Heisenberg, que nos habla de los factores no determinados que a nivel subatómico tienen lugar. Y que en su manifestación en nuestra realidad perceptual y física ya han adquirido una estabilidad evolutiva que la asimilamos como un orden.

The eyes of Heisenberg - Stephen Youll

  • Una inmortalidad determinada por la muerte: Los Optimen son inmortales, pero están muriendo a causa de ello. Sus procesos vitales requieren del tratamiento frecuente con enzimas y otras sustancia que al fin y al cabo son las misma que necesita la estructura biológica de cualquier Folk. Por otro lado son estériles, algo que para ellos no fue un problema durante mucho tiempo, pues en su credo la reproducción representaba el principio de la muerte, al menos en términos de individualidad. Aquí también se hace presente el principio de la indeterminación, a través de una serie de realidades que los Optimen experimentan, y que les hace temblar en sus mismas bases biológicas su inmortalidad determinada. Lo interesante de esta parte de la novela es que no son la deficiencias biológicas que hacen que la conciencia se percate del problema, sino la consciencia a nivel psicológico de su mortalidad lo que provoca que sus cimientos biológicos tomen conciencia de su desmembramiento. Su inmortalidad determinada devino en una ecuación probabilística debido a las realidades que subyacían en lo interno de cada una de sus células, y que se convirtieron en temores palpables gracias al bombardeo de palabras con que los Cyborg y los Folk los sometieron. Palabras prohibidas como Muerte y Enfermedad; a su sóla mención los hicieron morir, enfermarse y enloquecer. ¿La solución? Iniciar una nueva era en la que los Optimen llevarían en su seno embriones, y de esa forma el proceso vital de la evolución de éstos le gestione un proceso metabólico natural. Por supuesto serán embriones Durant, que aparte de ser Optimen, tendrán la capacidad de reproducirse. Los Optimen al intentar vencer la muerte perdieron el significado de la vida, su redescubrimiento de los volátiles impulsos emocionales lo asimilaron practicante como el estímulo de una droga que les daba otro significado a la vida. Al desterrar el tiempo, también exiliaron toda posibilidad de un autoconocimiento, lo que los hizo estancarse. Pero afortunadamente, las partículas de sus emociones y temores, al igual que los electrones del principio de incertidumbre, podían estar en dos lugares a la vez; y reaparecieron en el momento preciso para romper su inmortalidad determinada por una muerte en vida. Si bien su existencia no tenía por qué ser tan aburrida, todo radicaba más en la manera como ellos la manejaron.

Otro detalle que se deja a la especulación es qué características tendría el Ser que se desarrollará a partir del embrión Durant. Pero esto tampoco se deja entrever en la perspectiva futura de la novela. Al final se enfoca más en el papel que los embriones de tipo Durant harán en la prolongación de la vida de los Optimen e incluso de los Folk. Pero lo más interesante queda relegado, y es la personalidad misma de un Ser que marca una nueva etapa evolutiva para esa futura humanidad. Para su fortuna, las ventajas de su condición  le garantizan un futuro mesiánico, pues todo está determinado en sus características genéticas… Pero eso sólo si no se deja ver por Los Ojos de Heisenberg.

Odilius Vlak.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s