INTROVISION / Entre la Matriz y la Tumba

La Vida es una cuerda con una oscuridad en cada extremo: la oscuridad de la Matriz, y la oscuridad de la Tumba. Una cuerda sobre la que se balancea un sonámbulo que en ciertas tierras se conoce como El Alma. Olvidado por momentos del peligro que yace bajo sus pies temblorosos, sólo con el auxilio de una vara de equilibrio llamada Más Allá, se arriesga a caer al abismo de las reencarnaciones recurrentes que abre sus fauces en el cercano Más Acá.

El antro cavernoso de la matriz de la madre, que con su pátina de oscura ternura, es ciertamente un Paraíso, pero uno en el cual los fuegos arden de manera más intensa que los del Infierno. Que arrulladora es la oscuridad que envuelve al sonámbulo que atraído por esa eterna noche se presta a vestir el sudario de la carne recién nacida; y hechizado por las promesas confusas de un viaje se dispone a abandonar las tinieblas de la matriz. Tensa la cuerda –sin saber cómo- de la vida… Y he aquí que se hace la luz. Pero el sonámbulo no se da cuenta, pues continúa sobre la cuerda floja de la vida, sólo mirando bajo el impulso de ciertas intuiciones hacia atrás. Añorando lo que presiente ser su verdadero lugar, no la matriz en sí, sino lo que existía en el fondo abstracto de ésta… En lo profundo del antro cavernoso. Antes de caer en la trampa.

El público en la plaza es numeroso. En el fondo todos quieren ver caer al sonámbulo de la cuerda de la vida, pues ellos antes también fueron sonámbulos que dieron un paso en falso, y al caer se despertaron… Pero su despertar fue a un sueño general, compartido por la colectividad. Normales y demasiados, ven en el trance del sonámbulo una expresión peligrosa de libertad. Si bien una libertad con un extraño nudo que desatar. De manera instintiva, el sonámbulo se dirige a la oscuridad que espera al otro extremo de la cuerda floja de la vida… La oscuridad de la tumba. Cada miembro del público de la plaza está consciente de la naturaleza de la muerte, y de aquel lúgubre espacio llamado La Tumba. Pero sólo el sonámbulo anhela lo que existe en el fondo abstracto de ésta. La oscuridad cósmica, de la cual la tumba no simboliza más que la entrada cavernosa de ese frío y oscuro antro, al otro extremo de la cuerda de la vida. Y por supuesto, cada sonámbulo es víctima de un trance con una naturaleza muy particular, en especial si el trance tiene la estampa del Arte, la Filosofía, las Matemáticas o cualquier otra senda de exploración personal. El sonambulismo tiene su mística. Huelga decir que cada uno de los miembros de este Blogzine de las cosas que no son pero que deberían ser, es un sonámbulo caminando sobre la cuerda floja de su propia vida… Entre la matriz y la tumba. ¿Y que se vislumbra al final del extremo de la cuerda? Bueno, pueden ver un adelanto en la edición de esta semana.

La sección Tetramentis es en sí misma la cuerda floja de la vida, la oscuridad de la matriz y la oscuridad de la tumba. Y en la edición de esta semana nuestro archidemonio, Morgan Vicconius Zariah, nos pastoreará como ovejas sonámbulas entre la matriz y la tumba de su oscura inspiración. En la página del lunes nos enternecerá con un relato corto que al parecer se lo susurró el mismísimo Lovecraft: Un Feto Llegado de otro Planeta. Sí, un Ser que apenas salido de la oscuridad de su fantástica matriz, iniciará decidido su senda vital por una cuerda floja extendida a años luz de su oscuridad original. Este es sin duda uno de los trabajos más lovecraftiano de nuestro archidemonio, siguiendo la línea de especies alienígenas que aguardan suplantarnos. En la página del jueves, arderá a las mil maravillas El Fuego Secreto. Encendido con el único propósito de alumbrar por un instante la oscuridad de la matriz antes de abandonarla, y la oscuridad de la tumba al darnos la bienvenida. Esta es la revelación de un proceso iniciático en los mundos internos, al mejor estilo de Vicconius.

La sección Alterecos4.D aún traza con la oscuridad tanto de la matriz como de la tumba, el círculo mágico, dentro del cual el monje negro de la medieval Averoigne, Odilius Vlak, continúa invocando los destellos de sus esmeraldas luciferinas. Obviamente, estamos en la temporada del libro Plexus Lunaris. He aquí lo que susurra el sonámbulo mientras avanza sobre la cuerda floja entre la matriz y la tumba: Destellos de Sangre. Ah sí, la metafísica de la sangre transmutada a través del misticismo oscuro del monje medieval.

¿Quién es ese sonámbulo que contempla extasiado las estrellas desde la cuerda floja de la vida? Es nuestro sumo sacerdote, Makus E. Goth, editor y director de este Templo Virtual. Entre la oscuridad de la matriz que ha dejado atrás, y la oscuridad de la tumba que lo aguarda, nos mantiene alejados del peligro del despertar al sueño colectivo gracias a su ritual semanal. También hay otro sonámbulo avanzando por la cuerda floja de este Blogzine… claro, es uno de nuestros Hermanos Fanáticos. Que siga adelante, sin preocuparse de tropezar con esto… El horizonte de los murciélagos es más lejano que el de las águilas.

Odilius Vlak

Jefe de Redaccion.

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