INTROVISION / El Entierro de Poe

La Tumba de Edgar Allan Poe

Por Stéphan Mallarmé

Tal como al fin el tiempo lo transforma en sí mismo, el poeta despierta con su desnuda espada, a su edad que no supo descubrir, espantada, que la muerte inunda su extraña voz de abismo.

Vio la Hidra del vulgo, con un vil paroxismo, que en Él la antigua lengua nació purificada, creyendo que Él bebía esa magia encantada, en la onda vergonzosa de un oscuro exorcismo.

Sí, hostil es a las nubes y al suelo que lo roe, bajo-relieve suyo no esculpe nuestra mente, para adornar la tumba deslumbrante de Poe, que, como bloque intacto de un cataclismo oscuro, este granito al menos detenga eternamente, los negros vuelos que alce el blasfemo futuro.

Versión de Andrés Holguín


La larga expectativa es rota por un escalofriante repiqueteo de campanas. Es tan tétrico que bien podrían ser producidos por La Campana que Tañe la Bruja -allá, en el pasado remoto de la imaginación de Clark Ashton Smith– desde esa réplica astral de la catedral de Vyones, ciudad principal de la provincia medieval de Averoigne. Se diría que ha atravesado todos los espacio-tiempo, consagrados al registro del lado oscuro de todo mito, sólo para ofrendarle su estremecimiento a esta hora sagrada para el lado oscuro del alma. Pero los espectros que aguardan saben muy bien que las campanadas son una ofrenda del presente… De este lúgubre e infinito presente.

Luego, sin que ninguno de los espectros se diera cuenta, se hizo presente desde un lejano horizonte -marcado por la última línea de lápidas de algún cementerio que ve sepultarse a la Luna– la marcha fantasmal de una carroza fúnebre tirada por ánimas de caballos, envueltas en una niebla negra, y coronada por las brazas infernales de unos ojos que sólo distinguen almas condenadas. Vienen de lejos. De un espacio llamado Baltimore, Maryland; y de un tiempo registrado como nueve de octubre de 1849.

Un temblor se apodera triunfante de la expresión energética de todos los espectros; un éxtasis en forma de llama azul es liberado desde el fondo de todos los sepulcros, que conducen al plano de las imaginaciones vivientes; las formas espectrales de todos los animales que han sido concebidos por la fantasía humana, se disparan en un vórtice de colores sombríos, hasta formar un gigantesco ojo, cuya pupila es la luna en que devino el ojo ciego del cíclope. La larga espera por fin ha llegado a su fin, y ante las puertas de una embriaguez guiada por los destellos de un delirio tenebroso, se detiene la carroza fúnebre que trae de regreso, a La Esfera del Misterio Original, el cadáver de Edgar Allan Poe.

Unos extraños seres se prestan a trasladar el cadáver desde la carroza hasta la Tumba Útero ubicada en el centro de la esfera. Estos seres son versiones exclusivas de antiguos ángeles caídos, destinados a velar por todas las expresiones dimensionales del arquetipo espiritual de Poe. Los que sostienen el lado izquierdo del sarcófago astral tienen cabeza de cuervo; los de la derecha, las tienen de gatos. Ambos clanes están ataviados con una especie de túnica negra y raída, ceñida de tal manera a lo que en este plano se podría denominar cuerpo, que más bien hacen la función de la piel. Sus pies no tocan el suelo, pues avanzan con el ritmo de una parpadeante niebla en movimiento. Con cada átomo envuelto en el sudario de un silencio místico y sagrado, se inicia la procesión para enterrar aquello que deja tras de sí la muerte segunda.

Todas las formas espectrales permanecen inmóviles, desafiantes ante la amenaza de los vientos cósmicos, y reverentes contemplan la mítica procesión. Esta avanza paciente, de la mano de la Eternidad, el Silencio, el Vacío y la Oscuridad. Aquí y allá, salen a su encuentro una que otra imagen que en algún momento de su vida física imaginó Poe. Flotan sobre el sarcófago, se extienden cual manto astral, y despliegan sobre todos los presentes la metáfora fragmentada de lo que fue la imagen en su totalidad. Esta cae como lluvia de chispas escarlatas, confiriéndole a la escena aún más irrealidad. Al fin, la procesión se detiene ante la Tumba Útero. Desde ésta el cadáver astral de Poe, ha de ser parido nuevamente, a través de múltiples versiones que serán sepultadas en cada uno de los sepulcros, que conducen al plano de las imaginaciones vivientes.

Los híbridos ángeles caídos, extraen el cadáver del sarcófago, y lo hacen con la vibración sónica de sus graznidos y maullidos etéreos. Con estas garras de escalofriante sonido, la expresión energética astral de Poe es elevada y luego introducida en la Tumba Útero. AL instante, todas las formas espectrales comienzan a mantralizar todos los títulos de las obras de Poe, consagradas a la muerte. Una y otra vez lo hacen, haciendo de El Cuervo un estado poético a ser heredado por las almas sensibles a lo sombrío; de El Entierro Prematuro, un estado de agonía que en el futuro dará de que hablar a las emociones humanas. Mientras este ritual prosigue, el cuerpo astral de Poe se dispersa en millones de partículas de luz azulada. Cada una de ellas se dirige a los millones de sepulcros que conducen al plano de las imaginaciones vivientes. Al sepultarse a través de ellos, no hacen más que tomar el camino de regreso al plano físico, donde se depositaran en las imaginaciones vivientes que pertenezcan a los adoradores de Poe, y sobre todo, a los futuros visionarios de los tesoros de la Noche, el Silencio, el Vacío, la Muerte, y de todo lo que oculta… La Esfera del Misterio Original. Aquí, la esencia arquetípica de Poe ha sido elevada al nivel de ley cósmica, por la cual han de regirse todos aquellos seres cuya vida siempre esté… entre el Pozo y el Péndulo.

Ah sí, maestro Poe… Aquí, en este Blogzine de las cosas que no son pero que deberían ser, sus miembros nos esforzamos para que sea un sepulcro, que desde el plano virtual conduzca al plano de las imaginaciones vivientes de nuestros Hermanos Fanáticos en la realidad física. Y… ¿Qué tipo de chispas azuladas han de depositarse en dichas imaginaciones por nuestro medio?… bueno… En verdad algo como esto.

La sección Alterecos4.D continúa siendo La Esfera del Misterio Original, desde la cual se proyectará durante todo este mes la esencia arquetípica del divino maestro. Y el monje negro de la medieval Averoigne, Odilius Vlak, fungirá de médium para que tal bendición oscura descienda sobre toda alma que ya espera en la muerte.  Poe nos demostró que las visiones apocalípticas no son prerrogativa exclusiva de los profetas bíblicos. Y en el relato, La Conversación de Eiros y Charmion, Poe refuerza su visión apocalíptica con los conocimientos científicos, demostrándonos por primera vez que: El Fuego Bíblico Viaja en un Cometa.

Bueno, la sección Tetramentis se ha alzado nuevamente, y en esta ocasión con dinamismo nipón. La Saga: Damned Angel: Genesis, se ha iniciado en nuestro Blogzine con la autoridad de lo primigenio. De la pluma de Edwin Peter Barbes, ya vimos, con la agilidad propia de una Light Novel, de qué va esto en el primer capítulo: Traición en los Cielos. Al final de éste, Azazel y Satanás se han hecho amiguitos, y no precisamente en un parque de diversión. En el Capítulo II: La Leyenda de Azazel, Barbes nos introducirá un poco más en las «matanzas» -que es lo mismo que decir su vida-, de este demonio, que sin lugar a dudas, está orgulloso de serlo. Así que, no dejen de hojear la página del jueves.

VIA La Niña de las Rocas ha regresado con deseos de contarnos un poco más de su pasado, desde el pódium de la sección Imagixmundi. Y por eso le susurró desde su mundo imaginario, a aquél que la imagina, nuestro venerable Arcadio Encarnación, que por favor, saque a la luz un poco de su pasado, para de esa forma no olvidar el propósito de su futuro. De eso se trata el prólogo que durante este mes, cada uno de nuestros Hermanos Fanáticos disfrutarán… antes de sumergirnos nuevamente en la segunda temporada de su destino. ¡BIENVENIDO VENERABLE!

Un espectro que siempre está en La Esfera del Misterio Original, es nuestro sumo sacerdote, Markus E. Goth, director y editor de este Templo Virtual. Él también es un sepulcro que conduce al plano de las imaginaciones vivientes, es decir, a ese que se encuentra más allá de nuestro horizonte predilecto… El horizonte de los murciélagos es más lejano que el de las águilas.

Odilius Vlak

Jefe de Redaccion.


Descargar revista miNatura aquí:http://www.servercronos.net/bloglgc/index.php/minatura/.


 

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