INTROVISION / Desde un Pequeño Rincón

Al contemplar la Luna desde este pequeño rincón del planeta Tierra, no más extenso que el espacio que ocupa mi famélico cuerpo; pues sólo es un pequeño rincón, de un pequeño rincón, de un pequeño rincón que es nuestro Sistema Solar. Pero mientras la contemplo, un estremecimiento de horror se presenta a sí mismo bajo la fantasmagórica identidad de una intuición. Y es la sensación de que alguien o algo, me contempla desde un pequeño rincón, sepultado en la vasta inmensidad del cosmos. Su concentración es intensa, dotada de la curiosidad que en todo depredador precede su decisión de atacar y devorar, una vez que lo observado se identifica como una presa. Siento el peso de su mirada que ha venido a impactar mi Ser desde lejanas galaxias, o incluso, desde incógnitas dimensiones, viajando como todo espectro galáctico, sobre la luz de estrellas que han muerto hace millones de años.

¿Qué extraña correspondencia puede existir entre nuestros dos pequeños rincones, ocupados por nuestros respectivos cuerpos? ¿O es en verdad el lugar que ocupa ese extraño Ser, Ese Algo allá lejos, un pequeño rincón equiparable al mío? ¿O quizás, la analogía existe sólo en las afinidades arquetípicas de nuestras almas, y no, en las que pueden ostentar nuestro respectivo espacio-tiempo? En verdad que en su contemplación no siento proyectada hacia mí, la agradable admiración ensoñadora que  la mía le ofrenda a la Luna. Más bien me penetra como una lanza de energía alimentada de un desprecio que no tiene equivalente en los que como humanos podemos concebir desde nuestro nivel evolutivo… Es un desprecio que pertenece a un estado evolutivo superior… ¡Es un desprecio divino!… ¡Sí, un terrible Dios señalándome amenazante desde su pequeño rincón cósmico, que obviamente, es tan vasto como cualquier paraíso, tan profundo como cualquier infierno!

Y lo peor, es que es una contemplación de la cual no podré escapar, pues resulta que tanto yo como mi pequeño rincón, no somos más que una paja en el más cercano de sus grandes ojos: El planeta Tierra. Estoy dentro de su mirada. Pero quizás la muerte pueda enceguecerlo. De esa manera al menos mi alma, ya que no mi cuerpo se librará de la mirada acusadora. Y he aquí, que me embarga el escalofrío de una siniestra revelación. Jamás podré escapar del desprecio contemplativo, pues ese Dios soy yo mismo, que me contemplo desde un arquetipo dimensional superior de mi propio Ser. Mirando con ascola expresión inferior que existe sólo como una gangrena vergonzosa en una parte despreciable de la totalidad hiperdimensional de mi Ser. Qué manera más terrible de estar condenado… Ardiendo eternamente en el fuego del autodesprecio.

Una vez más lo repito, ¿por qué sorprenderse?, si esto es Zothique the Last Continent, el Blogzine de las cosas que no son pero que deberían ser. Y quien sabe si a cada uno de sus miembros, así como a cada uno de nuestros Hermanos Fanáticos, lo está contemplando alguna expresión arquetípica de su Ser ubicada en el siniestro futuro de nuestro amado continente agonizante. En ese caso, la mirada sin duda es la de un Nigromante.

Y cuando de nigromancia se trata, quien mejor que el monje negro de la medieval Averoigne, Odilius Vlak, para esparcir los dones de sus virtudes. Así, la sección Alterecos4.D, ha de ser el terreno fértil sobre el cual caerá, cual semilla infernal, la siguiente de las esmeraldas luciferinas, extraídas del libro Plexus Lunaris. Su título: El Réquiem de la Sirena. He aquí un mito que exige sacrificios a su maligna e híbrida belleza.

En la página del miércoles, la sección Runes Sanguinis, también nos contemplará desde su pequeño rincón. Se trata de otro artículo extraído de la revista «ForteanTimes», titulado: «¿Dónde se han Ido Todos los Hombres Lobos?». Su autor, Brian Regal, desmenuza las causas antropológicas y científicas (especialmente la Teoría de la Evolución), que a la larga dieron al traste con la lúgubre realidad de la creencia en Hombres Lobos.

Ya saben lo que les espera en la sección Tetramentis, en la página del jueves. Nuestra Light Novel «Damned Angel: Genesis». En esta ocasión el Capítulo IV: «Erian contra Azazel». Ya vimos al final del Capítulo III, como terminó sus días el demonio Zeroth. Y las últimas palabras de Azazel fueron para Erian, el cómplice de aquél: «—Ahora es tu turno». Veamos como maneja los hilos del destino la divinidad de ese mundo, Edwin Peter Barbes, a pesar de que no quisiera estar en las pezuñas de Erian.

Al fin, la sección Imagixmundi, en la página del viernes, amaneció a la aurora de la Segunda Temporada de Via La Niñas de las Rocas. Luego de escudriñar un poco en el pasado de Via a través del prólogo de cuatro páginas que acabamos de publicar, retomamos el curso de su peregrinaje, en la página 25 de su aventura en la edición pasada. Es decir, con Via en plena acción con las sombras del Valle de la Muerte. Veamos  como continúa su confrontación en la página 26, con unos siniestros anfitriónes, que le han dejado ver bien claro que ella no es bienvenida. Qué bueno que se inicia nuevamente el evangelio fantástico de nuestro venerable, Arcadio Encarnación.

Y desde el pequeño rincón de este párrafo final, contemplamos, aunque no maliciosamente, a nuestro sumo sacerdote, Markus E. Goth, editor y director de este Templo Virtual. Quizás no lo note, pues está muy ocupado en esquivar la siniestra mirada de su arquetipo superior. Algo que en sí no importa mucho, porque él está claro de que… El horizonte de los murciélagos es más lejano que el de las águilas.

Odilius Vlak

Jefe de Redaccion.



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