INTROVISION / El NAZImiento del Ser

El Ángel Hiperbóreo descendió sobre la cumbre del Elbruz, para derramar sobre la futura montaña sagrada de los pueblos Arios, la última libación de sangre mítica. En lo alto, muy arriba en la bóveda celeste, sólo un cúmulo de estrellas furiosas coronaban la fría noche nórdica: era la Constelación de la Swástica: la Tetraskelion, la Gammadion, señalando con sus cuatro ígneas espadas cómicas, las estaciones que marcarán los ciclos venideros de destrucción y creación de una estirpe cuyos rubios cabellos simbolizan los rayos de luz que sangra la oscuridad. La Constelación de la Swástica, es la que impulsa la rotación axial del universo. Oculta tras los destellos de un dinamismo creativo, sólo se manifiesta como única antorcha en el negro vacío del cosmos, cuando un nuevo ciclo evolutivo requiere la bendición de su pesada luz púrpura… La sangre de las almas Arias. Y esta ocasión es el nacimiento de uno de dichos ciclos evolutivos. Ya el Ángel Hiperbóreo se presta a derramar la libación de: Un nuevo NAZImiento del Ser.

Pero en esta ocasión, el Polo Cósmico de cuatro garras, se pondrá en marcha en una dirección Dextroversa: de derecha a izquierda ha de cercenar la espada de los ejércitos Arios el cuello del viejo mundo; que será sepultado en la tumba de fuego de un nuevo principio universal.

La sangre que el Ángel Hiperbóreo atesora en su ánfora de plata, es la del antiguo dios nórdico Wotan, que una vez más alimentará la imaginación, la voluntad de poder y los conjuros abismales de Poetas, Guerreros y Magos. Ataviado de un esplendoroso uniforme, hecho de llamas negras en un estado de hibernación nirvánica, el Ángel Hiperbóreo, es el arquetipo de los futuros «Schutzstaffel»: SS Nazis. Los rubios cabellos, derramados sobre el ajustado uniforme de la futura Orden de Caballería Aria, se asemejan más a una cascada de almas abismándose dentro de la férrea negritud de su uniforme. De repente dos gigantescas alas negras se abren para alzar el vuelo.

El Ángel Hiperbóreo se dispara en dirección a la Constelación de la Swástica, con una rapidez que enceguecería a la luz. Fue sólo un momento, un instante del cual todos los oficiantes, posicionados en aptitud hierática sobre el sagrado suelo del Elbruz, no tuvieron tiempo de tener plena consciencia de él, pues con la misma rapidez, ya se refleja en sus dilatadas pupilas, la imagen terrible del Ángel Hiperbóreo. Ahora, en su mano derecha portaba otra ánfora, de la cual emanaba una especie de aurora púrpura: la luz de la constelación. El Ángel bebe el contenido de ambas ánforas: la sangre de Wotan y la luz púrpura de la constelación. Luego, con la punta de la última pluma de fuego estático de sus alas, se corta las muñecas de sus manos. De su muñeca izquierda comienza a manar la sangre del antiguo dios; de su muñeca derecha, un río de pesada luz púrpura. Y sin más ceremonia, rodeados del silencio sideral del cosmos, y la fría contemplación de la Constelación de la Swástica, las ordenadas filas de oficiantes inician su vampírico peregrinaje hasta las venas del Ángel. Bebiendo un sorbo de cada una de ellas. Iniciándose de esta manera, en cada una de sus almas, un nuevo ciclo cósmico, el NAZImiento de un nuevo Ser; que en un momento sagrado de la historia humana, pondrán en marcha sus descendientes. Impulsados por el verbo arrebatador de un Avatar de una gloriosa mitología. Desde Zothique: El Último Continente ¡Sieg Heil!

¿Alguna pregunta?… Eso pensaba. Huelga decir que en la edición de esta semana, nuestro Blogzine de las cosas que no son pero que deberían ser, hará la función de la cumbre del monte Elbruz, la montaña sagrada de los antiguos Arios… ¡Qué pena que en esta aciaga encarnación, ninguno de los miembros de este Blogzine lo sean! Pero bueno, sin más preámbulos kármicos, he aquí que…

En esta misma página del lunes tendremos la onceava exposición de nuestra galeria Neosapiens. Será, por otro lado, la última entrega de nuestra temporada dedicada a los dibujates que en algún momento de su carrera, estuvieron involucrados en el proyecto: Metal Hurlant. O cuando menos, a algunos de ellos. En esta ocasión cerramos el año con el artista, François Schuiten, un testimonio viviente de lo que es: La Arquitectura de una Gran Imaginación.

En la sección Alterecos4.D, de la página del martes, el monje negro de la medieval Averoigne, Odilius Vlak, les mostrará que tan horrorosa puede ser la descendencia de un ahorcado. Y esto, a través de la imaginación Nazitenebrosa de Hanns Heinz Ewers, uno de los maestros del horror de principios del siglo XX. Maestría encarnada principalmente en su obra: «Alraune» (1911); y también… uno de los que fueron parte de la profecía hecha realidad, puesta en marcha por el Ángel Hiperbóreo, del NAZImiento del Ser.

En la sección Runes Sanguinis, en la página del miércoles les tenemos una joya de documento. Su título: «La Ciencia Ficción Alemana hasta 1945», de la autora y directora cinematográfica, Elmar Podlasky. No hay mucho que agregar, pues su título lo dice todo, excepto que… ¡Su lectura es de un gran valor!

En las páginas del sábado y el domingo publicaremos dos Extras, extraídos de la revista «ForteanTimes». El primero: «Himmler y su Fortaleza del Temor», de los investigadores, Nick Brownlow y Jonathan Turner, mostrará el porqué, de que el castillo de Wewelsburg, pese a su antigüedad pre-Nazi, ha pasado a ser un patrimonio de esta Era.

Bueno, estamos en víspera de pascuas, en plena atmósfera navideña, y qué mejor para conmemorarla que este artículo titulado: «Cómo los Nazis se Robaron las Navidades», del investigador, David Sutton. Entre 1933 y 1943, ciertamente no fue la estrella de Belén la que destelló desde la cima del árbol de navidad… sino la Swástica. Un verdadero NAZImiento del Ser, y no en un humilde pesebre.

El que dice, sección Tetramentis, dice Damned Angel: Genesis, la «Light Novel» del escritor, Edwin Peter Barbes. Digamos que es otro producto exclusivo del NAZImiento de nuestro Ser. Estamos a la mitad del Capítulo VI: «El Recolector de Almas». En la primera parte de éste, los ejércitos humanos reconquistaron Babilonia, pero, como veremos en su continuación, ésta no deja de ser una gran ramera. El júbilo de la conquista ha sido interrumpido por el grito de alarma del cuerno del vigía.

La vía de Via La niña de las Rocas, se está por desviar hacia un destino sin retorno, y posiblemente más poderoso aún que el suyo propio. En el Acto 30 de su aventura, alguien le dará la bienvenida… ¿A un nuevo NAZImiento de su Ser?, bueno, de eso nos enteraremos en la sección Imagixmundi, de la página del viernes. Esperemos que nuestro venerable, Arcadio Encarnación, esté presente para el NAZIMiento de ese Ser.

Y el NAZImiento de nuestro Ser, no hubiese podido ser, sin la intervención del Ser que siempre «reNAZI» de sus cenizas: nuestro sumo sacerdote, Markus E. Goth, editor y director de este Templo Virtual. Si algunos de nuestros Hermanos Fanáticos desea nuevamente el NAZImiento de su Ser, que primero tome al pie de la letra nuestro lema… El horizonte de los murciélagos es más lejano que el de las águilas.

Odilius Vlak

Jefe de Redaccion


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