RUNES SANGUINIS: La Ciencia Ficción Alemana Hasta 1945 / Por Elmar Podlasly

Alemania tiene una extensa historia de ciencia ficción. En el primero de dos artículos, Elmar podlasly, proporciona una reseña resumida de algunos de los hitos de ciencia ficción alemana hasta el final de la Segunda Guerra Mundial.

  • 1) 1871-1918. Alemania Bajo el Emperador

 

1871, marca el comienzo de una nueva era para Alemania. La guerra en contra de Francia se había ganado, y Wilhelm I fue coronado emperador. Otto von Bismark, quien era una de las más importantes fuerzas motrices detrás de la creación del nuevo reino y también había estado involucrado en la redacción de la nueva constitución, devino en el primer canciller del nuevo Reich alemán.

En 1973, el masivo crecimiento económico que había prevalecido desde mitad del siglo XIX llegó a su fin cuando la bolsa de Viena colapsó (gründerkrise). Esto fue seguido de veinte años de estancamiento económico; debido a que Bismark estaba temeroso de las nuevas y radicales ideas de la época, como el Socialismo, un temor compartido por muchos de sus pares. Una ley fue aprobada, diseñada para suprimir el Socialismo, la llamada Sozialistengesetz (una ley en contra del daño público de las actividades Social Demócratas). No es por lo tanto ninguna sorpresa, que entre las muchas Zukunftsromane («novelas futuristas») del periodo, hayan existido muchas utopías anti-socialistas, pero muy pocas utopías socialistas.

Por otro lado (y en retrospectiva esto es lo que hace el gobierno de Bismark lucir tan ambivalente), leyes y regulaciones eran introducidas para que en verdad abrazarán ideas liberales, mientras que al mismo tiempo las políticas de Bismark eran diseñadas para fortalecer el estado monárquico. Ejemplos de tales políticas liberales eran los proyectos de ley para el seguro de salud y de accidentes (1883-84), y el proyecto de ley para la vejez y discapacidad (1889). Políticas como estas estaban asimiladas a un Socialismo de Estado. Pero eran tiempos de cambios extremos en la sociedad alemana. La Segunda Revolución Industrial había comenzado y, finalmente, en 1914, la Primera Guerra Mundial estalló, poniendo fin eventualmente al gobierno del Kaiser en 1918. No es ninguna coincidencia que este periodo de la historia alemana, haya parido una gran variedad de arte y literatura. La industrialización y urbanización en el curso del siglo XIX, resultó en un porcentaje de alfabetización en Alemania de casi el cien por ciento al comienzo del siglo XX.

A través de la industrialización y el capitalismo, una nueva y moderna sociedad emergió. Mientras la ficción «ligera» no era un fenómeno nuevo, ahora existían las posibilidades para que se convierta en un masivo fenómeno de mercado. En otras palabras, porque habían muchas más personas en capacidad de leer, hubo una gran demanda de literatura para satisfacer sus deseos y los medios para hacerlo. Y de esa manera una industria se alzó y la literatura masiva nació: en tiempos difíciles a las personas les gusta entretenerse.

La censura era rígida en esa época en Alemania y, si bien era ahora un pasatiempo popular, la lectura era oficialmente mirada con recelo, siendo vista como una mala influencia que distraía a las personas del trabajo, y aún peor, les introducía ideas radicales en sus cabezas. Se consideraba ser especialmente peligrosa para los niños.

Fue durante este tiempo que los libros de Julio Verne fueron traducidos por primera vez al alemán (por ejemplo, «Viaje al Centro de la Tierra» [primera traducción alemana en 1873], así como «Los Niños del Capitán Grant» [primera traducción alemana en 1875]). Por muchos años fue erróneamente creído entre los académicos alemanes, que la influencia de Verne era más para los ingleses y americanos que para la Europa continental, y sólo como una forma de literatura ligera de entretenimiento, estaba enfocada a la Europa continental. En especial en los países de habla alemana, la vasta cantidad de obras que fueron engendradas por la influencia de Julio Verne —no sólo en el uso de algunos de los estereotipos inventados por él, sino también en el uso de un estilo y técnica literaria similar— han sido olvidadas desde hace tiempo. Sólo en años recientes algunos estudios han demostrado que el temprano siglo XX fue lo que uno podría llamar el apogeo de la literatura fantástica alemana. El problema para un artículo casual como este, es que muchos de los títulos son difíciles de hallar. Como tal, uno no puede alabar lo suficiente los esfuerzos de Dieter von Reeken, quien ha reimpreso mucho de esos estudios en lo que sólo se podría describir como una labor de amor.

Esos estudios tardíos sugieren que podría haber cientos de novelas utópicas aún por descubrir de la época del Kaiser (Kaiserzeit). Si todas ellas valen la pena es otra cuestión. Algunos ejemplos interesantes son descritos más abajo. Iniciamos con una excepción a la regla, un autor que no ha sido olvidado, y que es generalmente aceptado como un pionero en la ciencia ficción alemana.

 

  • Kurd Laßwitz (1848-1910)

 

Él es a menudo citado como el padre de la ciencia ficción alemana. Él estudió Matemáticas, Físicas y posteriormente recibió un PhD en Filosofía. Luego se consagró como un profesor de gramática teniendo una carrera en la enseñanza. Él escribió numerosos libros acerca de una variedad de temas desde la Física hasta la Filosofía. Él no fue sólo un filósofo y un físico teórico, sino también un humanista con mucho optimismo hacia el futuro. Él fue influido por el liberalismo alemán y por el clasicismo y el idealismo alemán, pero primero y más importante, por su ídolo, el filósofo alemán Immanuel Kant (1724-1804). Cuya moral puede ser claramente rastreada en los trabajos de Laßwitz.

Su primera historia, publicada en un periódico de Silesia, fue «Bis zum Nullpunkt des Seins» («Hacia el Punto Cero de la Existencia», 1871). En ella, él abordó algunos de los temas a los cuales retornaría en trabajos posteriores, incluyendo conflictos éticos y ligeramente futuristas, con sociedades altamentes tecnológicas.

Durante su vida, Laßwitz permaneció relativamente desconocido para la gran audiencia, pero luego de la Primera Guerra Mundial, su popularidad póstuma experimentó un realce y su novela más importante «Auf Zwei Planeten» («En Dos Planetas», 1897 [primera publicación inglesa, 1948]) se convirtió en un bestsellers (con 70,000 copias vendidas en el momento). Su ambición era convertirse en un profesor universitario, lo que nunca logró. Sin embargo, su libro de no-ficción «Geschichte der Atomistik vom Mittelalter bis Newton» («Historia del Atomismo Desde la Edad Media Hasta Newton», 1890) se convirtió en un trabajo científico estándar.

Desde 1980, el «El premio Kurd Laßwitz», es concedido una vez al año por los logros en el campo de la ciencia ficción de habla alemana.

Auf Zwei Planeten, nos muestra tres exploradores alemanes que emprenden un viaje en globo al Polo Norte. Una vez allí, ellos descubren que no son los únicos seres en el lugar. Muy pronto el globo es atrapado en una especie de campo de fuerza perteneciente a una avanzada marciana, ubicada a unos 6,000 kilómetros sobre el polo. Los exploradores son rescatados por los marcianos, quienes se hacen llamar Los Nume, y son trasladados a una estación espacial. Luego de que los exploradores se recuperan de sus heridas, son llevados a conocer la civilización marciana; la cual, se dan cuenta, es superior a la humana en todos los sentidos. Los Nume viven bajo un código moral (Numenheit), el cual pudo haber sido escrito por el mismo Immanuel Kant. Como resultado, Marte es una floreciente utopía tanto en términos tecnológicos como sociales. Sus ciudades tienen inmensos rascacielos, aceras movedizas, y se comunican a través de rayos de luz. Ellos poseen artefactos que le permiten mirar hacia el pasado, así como aquellos con la capacidad de convertir en energía los rayos solares, y también son capaces de manufacturar alimento sintético.

Un conflicto inevitable surge a causa de la inferioridad de la moral humana. Los Nume quieren sacar provecho de los recursos de la tierra, pero los habitantes de Marte están aún divididos sobre la manera de lidiar con los humanos: ¿es la humanidad lo suficientemente valiosa para dejarse abandonada a su propia cultura, o ellos tienen que ser civilizados, forzados a atenerse al código moral marciano que incluiría la colonización de la tierra? Luego de un acto de agresión humana, el bando anti-humano de la sociedad marciana gana la votación, y los humanos son sometidos a la ley marciana. Como reacción, una resistencia humana toma forma, buscando adoptar el código moral marciano, por considerarlo que es la mejor forma de vida, pero oponiéndose a la ocupación. La resistencia humana ahora trata de levantar el estándar de la moral humana en orden de ganar autonomía. Esto implica abandonar el militarismo de los estados nacionales de la tierra. El plan funciona, y los humanos logran su meta de elevación moral y cultural. Los Nume ahora se dan cuenta de que sus planes de colonización son opuestos a su propio código moral, y abandonan la tierra. El resultado final es la paz mundial.

El mensaje de esta novela es sobre todo en contra del espíritu de la época, el cual en términos generales era muy militarista, que se satisfacía con lo que fue descrito como el ¡Hurra Patriótico!

Los ideales cosmopolitas y pacifistas descritos en el libro condujeron posteriormente a que sea prohibido por los Nazis. Irónicamente la mayoría de las versiones que se publicaron del libro luego de la Segunda Guerra Mundial, omitieron los aspectos morales del libro para concentrarse en los elementos de aventura y fantasía. Esto también se aplica a las tres ediciones inglesas del libro, 1948, 1969 y 1971, todas ellas incompletas.

Se cree, aunque no está comprobado, que H. G. Wells conocía Auf Zwei Planeten, es también muy probable que haya sido admirado por Werner von Braun y otros pioneros espaciales alemanes. Lo que es muy obvio, es que «War of the Wolds» («La Guerra de los Mundos», 1898) de H. G. Wells, y el Auf Zwei Planeten (1897), fueron publicados en la misma época y tienen temas similares, es decir, Marte invadiendo la Tierra, —Anterior a estos libros, las historias marcianas alemanas eran narradas desde el lado opuesto, con los humanos viajando a Marte— pero resultando en dos líneas narrativas completamente diferentes. En el libro de Wells, una historia de amor entre un humano y una marciana sería impensable, pero en el libro de Laßwitz ¡hay una! Si bien Laßwitz intentaba educar a sus lectores con sus libros —después de todo él era un profesor—, ellos no son transmitido en una manera erudita, sino con mucho humor; y esto hace que sus libros sean accesibles para el lector actual. Por el contrario, Auf Zwei Planetan, es divertidísimo y en absoluto pasado de moda.

Otros trabajos de Kurd Laßwitz que nunca han sido traducidos, incluyen «Aspira» (1906) y «Sternentau» («Rocío de Estrella», 1909).

 

  • M. G. Conrad (1846-1927)

 

Michael Georg Conrad era un profesor, como muchos otros de sus contemporáneos mencionados en este artículo. Él estudió Pedagogía, Filosofía y Filología y recibió un PhD en 1868. Entonces trabajó como profesor y tutor en varios países europeos, incluyendo, Francia, Suiza e Italia.  En 1883, él se mudó a Múnich y muy pronto se convirtió en una de las figuras centrales en el movimiento literario del naturalismo. Él trabajó como publicista, crítico y fue editor del primer periódico naturalista, llamado Die Gesellschaft (La Sociedad), el cual fue muy influyente. Posteriormente se hizo miembro del Reichstag por el partido de las personas democráticas.

«In purpurner Finsterniß» («En una Oscuridad Púrpura», 1895) el protagonista, Grege, huye con su amante Jala, dese el reino imaginario de Teuta, una de las dos sociedades futuristas descritas en el libro. Teuta es una sociedad que vive en un laberinto de cavernas subterráneo, artificialmente construido, y con un medioambiente controlado. Nada natural permanece; incluso la temperatura es regulada por máquinas. Los hombres y las mujeres no viven juntos, salvo en ocasiones especiales en las cuales les es permitido el encuentro con fines procreativos. No es permitido ningún estilo personal en la forma de vestirse o en el cabello, ya que todo el mundo debe ser lo mismo. Teuta es gobernado por un alto consejo que se la pasa discutiendo insignificantes actos administrativos mientras todo el mundo parece estar satisfecho con la manera en que son las cosas, pues no hay hambre, muerte ni tristeza. Cuando los dos amantes escapan de Teuta, ellos encuentran una zona de ciudades muertas, enterradas en la arena, donde ellos son separados. Grege es capturado por los Angelos, una versión post-apocalíptica de los ingleses, pero escapa y termina en Nordika, un país que es en muchas maneras lo opuesto de Teuta, ya que las personas viven en la superficie en armonía con la naturaleza, y donde los hombres y las mujeres viven juntos en igualdad.

Los libros de Conrad, ridiculizan no sólo el Kaiser Reich, sino también le juega bromas a Nietzsche. Desafortunadamente nunca ha sido traducidos ni reeditados.

 

  • Albert Daiber (1857-1928)

 

El Dr. Arbert Daiber era un farmacólogo y autor de ficción. Era el hijo de un director de escuela en Stuttgart. Posteriormente marchó a Zúrich para estudiar farmacia, y continuó hasta conseguir su PhD. Posteriormente obtuvo el puesto de profesor en la Universidad de Zúrich, donde, ¡a la edad de 40 años!, comenzó a estudiar medicina, graduándose de doctor. A inicios del siglo XX, él viajó a Australia y los Mares del Sur. Él escribió sobre las hazañas de sus viajes en un número de historias. En 1909, él y su segunda esposa dejaron Europa para siempre y se fueron a vivir a Chile, donde trabajó como doctor hasta su muerte en 1928. Aparte de sus trabajos de viajes y un número de obras científicas sobre el microscopio, él también escribió novelas juveniles, todas publicadas entre 1902 y 1910.

Una de sus novelas más contundente fue «Anno 2 222: Ein Zukunftstraum» («Año 2 222: Un Sueño del Futuro», 1905). En abril del 2 222, una misión diplomática, aparentemente sin importancia, conduce al presidente de América (llamado «Jingo X») a presionar a los Estados Unidos de Europa. En otra trama amenazante, la Luna está a punto de caer sobre la tierra. Los personajes de la novela son alegorías y representaciones de personas e intereses de la época de su autoría. Al final todo está bien, al menos desde el punto de vista europeo.

Como Albert Daiber era conocido como científico, y era un autor popular de literatura juvenil, el público, así como la crítica contemporánea no asimilaron su punto de vista satírico. No era el tipo de libros que se esperaba de él. Básicamente es una alegoría de la situación política mundial de principios del siglo XX, en especial de los matices imperialistas de la política exterior de Roosevelt, así como también de la vacilante política alemana de su tiempo.

 

  • Friedrich Wilhelm Mader (1866-1945)

 

Ernst Friedrich Wilhelm Mader, fue un autor alemán de novelas futuristas y de aventuras. Él también escribió obras de teatro, cuentos de hadas, poemas y canciones. A causa de su filiación con su región natal, Suabia, a la cual él le dedicó muchos poemas y canciones, él es aún cariñosamente recordado como «El Karl May Suabo» (Karl May era, y es, el autor alemán favorito de novelas de aventuras y western de todos los tiempos). Esta definición es correcta, ya que la mayor parte de su obra consiste en historias populares de aventuras, muchas de las cuales toman lugar en el África negra, el desierto del Sahara y otros lugares exóticos. Luego de la Primera Guerras Mundial, que había tenido un efecto devastador en su persona, él se enfocó más en escribir cuentos de hadas y canciones suabas.

De especial interés para los lectores de ciencia ficción, es su novela futurista «Wunderwelten» («Mundos de Maravillas», 1911). Wunderwelten, es un temprano ejemplo de una novela alemana de viaje espacial. El protagonista, Lord Flitmore y su esposa Mietje, junto con su tripulación, la cual incluye dos monos, viajan a los planetas de nuestro sistema solar: cuando ellos se topan con un cometa son arrastrado por él hacia el sistema solar vecino de Alfa Centauro. En Marte, así como en Alfa Centauro, ellos pacíficamente encuentran vida alienígena inteligente. El autor trata de inculcarle al lector respeto por la naturaleza a través de la ciencia, especialmente la astronomía, así como una conducta respetuosa. Se puede leer entre líneas un tono religioso en el libro, con los humanos y los alienígenas considerados como creaciones de Dios, y el punto de vista positivo de Dios y la religión es expresado a través de varios diálogos. El libro transmite muy bien como las personas de principios de 1900, imaginaban otros mundos. Es muy posible que Mader haya sido influenciado por Julio Verne. El libro es aún una placentera experiencia de lectura. Sus ediciones luego de la Segunda Guerra Mundial eran a menudo resumidas. Los elementos religiosos y educativos eran a menudo omitidos a favor del dinamismo de la aventura. Ediciones más recientes (como la de Heyne-Verlag, 1987) están completas nuevamente.

Otro título de interés es su novela en dos partes «Die Tote Stadt» («La Ciudad Muerta», 1923) y «Der Letzte Atlantide» («La Última Atlántida», 1923) las cuales pueden ser consideradas ciencia ficción: ellas ciertamente son techno-ficción. Es una historia de aventura que tiene lugar en el Polo Sur, donde extraños dinosaurios congelados son descubiertos incrustados en el hielo.

 

  • Paul Scheerbart (1863 – 1915)

Paul Scheerbart estudió Filosofía e Historia del Arte en las universidades de Leipzig, Halle, Munich Y Viena. Desde 1887, con sólo 24 años, él vivió como un poeta en Berlín. En 1892 él fundó el «Verlag Deutscher Phantasten» («La Casa Editorial de Fantasía Alemana») que le proporcionó más notoriedad, pero no mejoró su pobre situación financiera, un problema por el cual él ganó renombre. Él escribió piezas para la publicación expresionista «Der Sturm» («La Tormenta») y su primera novela publicada fue «Tarub, Bagdads Berühmte Köchin» («Tarub, El Famoso Cocinero de Bagdad», 1896). Su novela «Die Grosse Revolution» («La Gran Revolució», 1902), le granjeó una buena reputación en los círculos literarios, pero no se vendió bien. Ernst Rowohlt, fundador de una famosa casa editorial que aún existe hoy en día, publicó en 1909, en uno de sus primeros volúmenes, un libro de poemas bizarros de Scheerbart.

Entre sus compañeros de bebida estaba Erich Mühsam, famoso poeta y anarquista judío-alemán. Si bien él estaba relacionado con muchos artistas de diferentes movimientos artísticos de su tiempo (Naturalismo, Expresionismo, Surrealismo), a él no se le puede integrar en ninguno de ellos, y él mismo se consideraba un forastero. Entre los muchos y pintorescos individuos de la literatura alemana de principios del siglo XX, él es ciertamente uno de los más interesantes. El filósofo Walter Benjamin era un admirador de su trabajo. Scheerbart escribió un ensayo sobre la arquitectura en vidrio que supuestamente influyó en el arquitecto de la Era Weimar, Bruno Taut. Los otros trabajos de Scheerbart incluyen una serie de extraños dibujos. Walter Mehring, un importante escritor satírico de la República de Weimar, declaró que Scheerbart murió a causa de una huelga de hambre como protesta en contra de la guerra, pues él era pacifista. Eso probablemente no sea cierto. En verdad él era extremadamente pobre cuando murió.

La novela «Die Grosse Revolution», fue su primer éxito de crítica. Su trama toma lugar totalmente en la Luna y, sorpresivamente, no presenta ni un solo personaje humano. Los habitantes de la luna son descritos como seres grotescos, cuyos cuerpos tienen forma globular, con una cabeza en forma de zanahoria en el tope. Ellos están divididos por conflictos entre dos grupos: un grupo está inclinado en observar y vigilar la tierra, mientras que el otro grupo se inclina por explorar el universo en busca de otros mundos. Sus habitantes están preocupados por los ejércitos de la tierra, y los ven como «criminales en masa con trajes». Se decide enviar un ultimátum a la humanidad: ellos tienen que completar el desarme en 50 años. La ubicación es usada para tener un punto de vista de la tierra desde el otro lado, y las ideas pacifistas del autor están expresadas claramente.

Otra de sus famosas novelas es Lesabéndio (1913). Lesabéndio es un habitante del planetoide de extraño aspecto, Pallas, quien trata de construir una torre (como en la Babilonia bíblica), en orden de conectar Pallas —que está formado por dos embudos interconectados— con un misterioso «sistema-cabeza» que está oculto por una gigantesca nube. De esta manera Lesabéndio quiere ser capaz de entrar en contacto con el espacio exterior. Lesabéndio, como Die Grosse Revolution, es una novela sin ningún protagonista humano. El tema de la novela es la aspiración hacia significados superiores, y la interacción entre estética, tecnología y religión. En un verdadero estilo expresionista, él inventa criaturas «evocadoras de las de Olaf Stapledon». Toda su obra ha sido reeditada en Alemania.

 

  • 2) La cultura de la «Dime Novel» en el Gobierno del Kaiser

 

El nuevo mercado y la recién generada demanda por entretenimiento de parte de las masas engendró una rica cultura Pulp, y de esa manera las «Groschenroman», las cuales son también conocidas como «Groschenheft» o «Heftroman» (equivalente a las «penny dreadfuls» en Gran Bretaña y a las «dime novels» [novelas de diez centavos] en Norte América) vieron la luz. Ellas eran también denominadas como «Eisenbahnliteratur» («literatura de ferrocarril»), y sus mismos editores eran llamados los «Conversations und Reiseliteratur» («conversaciones y literatura de viajes»). Los años entre 1905 y 1914 vieron el apogeo de este tipo de literatura, y nunca antes o después se han publicado tantas series diferentes de este tipo de libros. En su punto álgido, cientos de diferentes series eran producidas por sólo un puñado de editores, quienes dominaban un mercado que muy pronto se tornó en un lucrativo y multimillonario negocio. Populares personajes de géneros incluían: piratas, caballeros, héroes western, gánster, jóvenes pandilleros, detectives, etc. Pero también habían historias acerca de doncellas impresionables, de quienes se sacaba provecho en una guarida de vicios, o aventuras de correctos montañeses persiguiendo cazadores furtivos en la selva negra, y un montón de otras historias de carácter patriotico. Pero también había ciencia ficción.

Entre las series de ciencia ficción más famosas estaba la «Der Luftpirat und sein Lenkbares Luftschiff» («Los Piratas Aéreos y su Manejable Aeronave»). «Der Luftpirat»… es considerada ser una de las primeras serie «dime novel» de ciencia ficción del mundo. Se publicó por primera vez en 1908. Su protagonista era el Kapitän Mors, un enmascarado vengador, cuya identidad real permaneció en secreto. Su pasado era que su familia había sido asesinada, y en la primera historia él busca vengarse. La aeronave del título es una evocación de la Robur de Julio Verne, y Mors, quien usa un uniforme azul, posee características del Capitán Nemo de Verne. A diferencia de los antihéroes famosos, la venganza de Mors, está limitada a la eliminación de los asesinos de su familia; y en sus aventuras posteriores él es más un Robin Hood de los cielos: más súper héroe que villano. Él no sólo posee la nave sino una isla-base secreta. En verdad, más adelante en la serie, él crea la «Weltenschiff», una versión temprana de una nave espacial, llamada «Meteoro», la cual lo capacita para viajar a través del Sistema Solar en busca de nuevas aventuras en extraños planetas. Y en esa guisa él se topa con marcianos, venusianos, robots de cristal, así como con el monstruo de lugar.

Der Luftpirat fue muy popular y algunos 165 números fueron producidos. Pudieron haber existido varias series exitosas usando los mismos personajes, pero algunos dicen que ellas eran reimpresiones de material previamente publicado.

La identidad del creador del pirata aéreo permanece siendo un misterio, sobre el que ha habido un montón de especulaciones: bien podría haber sido el producto de un colectivo de escritores.

Las Heftromane, a pesar de su popularidad, nunca fueron tenidas en alta estima por los académicos, bibliotecas, archivos nacionales u otras instituciones de la iglesia o el estado. De hecho estas instituciones hicieron todo lo posible por prohibir, quemar o al menos difamar el material. El papel usado para imprimirlas era de una calidad pobre, y como resultado muy poco del material original sobrevive hoy en día.

La Primera Guerra Mundial detuvo por un momento a la primera cultura de «dime novel», cuando, en 1916, 135 series fueron prohibidas por los censores militares. Sin embargo, el motivo de esta acción no fue el contenido sino la escasez de papel.

Por fortuna en años recientes, algunos proyectos puestos en marcha por fanáticos, han invertido mucho tiempo y cuidado en salvar la Luftpirat y una selección de novelas están disponibles como libro a solicitud, completado con anotaciones e ilustraciones originales de la época. En verdad, Marianne Sydow-Ehrig y su difunto esposo, han hecho un increíble esfuerzo en localizar casi la totalidad de los 165 números originales, y reimprimirlos para los fanáticos (a solicitud).

 

  • 3) La Época de Weimar (1918-1933)

 

La guerra había terminado, el Kaiser se había marchado, y la primera república democrática alemana se había fundado. Las rígidas leyes de censura del Kaiserzeit fueron revocadas. Y una vez más las «dime novels» florecieron, pero ahora ellas tenían un poderoso enemigo: el cine. Si bien rivales en el campo del entretenimiento ligero, los habilidosos editores pronto comenzaron a sacar provecho al combinar los géneros, por ejemplo, usando imágenes de estrellas de cines en las portadas de los libros. Más adelante, los productores cinematográficos se publicitaban en las «dime novels» frecuentemente. Aún las autoridades estaban convencidas de que esta clase de literatura era el mal encarnado. En 1926 el Reichstag de Berlín aprobó la llamada Schund- und Schmutzgesetz (la ley de la porquería y las tonterías) con el resultado de que inspectores gubernamentales comenzaron a mantener vigilada la industria de las «dime novels»: algunas series estaban sólo disponibles para mayores de 18 años, mientras otras caían en «El Índice», un precursor de cómo la censura se practica aún hoy en día en Alemania. En esos días, sin embargo, si se describían visibles las piernas de una mujer en una escena de amor, se finalizaba en la lista negra. Los tiempos de Weimar eran vertiginosos, confusos y llenos de incertidumbres. Las personas estaban asustadas y no estaban seguras de qué hacer con la recién ganada libertad democrática, al mismo tiempo que el desempleo incrementaba y grupos radicales le apuntaban al poder.

Este periodo vio el surgimiento de un tipo muy específico de ciencia ficción alemana: la «wissenschaftlich-technische Zukunftsroman» («las novelas utópicas de ciencia tecnológica»). El campeón de este género fue, Hans Dominik. Este género proyectó la idea de que todos los problemas humanos pueden ser resueltos con la tecnología. El típico protagonista de este tipo de historia era un ingeniero alemán, el cual era descrito como superior a sus colegas extranjeros.

 

  • Hans Dominik (1872-1945)

 

Hans Dominik, era el hijo de un periodista y editor.  Curiosamente uno de sus profesores escolares fue el pionero de la ciencia ficción alemana mencionado anteriormente, Kurd Laßwitz, quien le enseñó matemáticas y física. Luego de la escuela, Dominik estudió ingeniería eléctrica, si bien él lo interrumpió varias veces para trabajar en la industria. Él viajó a América varias veces durante sus estudios. Él también trabajó en el departamento de relaciones públicas para Siemens. Posteriormente él comenzó a escribir sobre ciencia popular y mecánica para varios periódicos, y continúo hasta convertirse en un escritor independiente y reportero, escribiendo acerca de las sensaciones en tecnología y sobre desastres. Su verdadera ambición era convertirse en un novelista. Luego de la guerra vino su primera novela utópica «Die Macht der Drei» («El Poder de los Tres», 1922).

Las novelas utópicas de Dominik siempre están tecnológicamente orientadas, y la electricidad tenía un especial significado para él. Sus héroes eran siempre ingenieros alemanes que eran idealizados. Desde principios de la década de 1920 hasta los años 40 sus libros vendieron más de dos millones de copias. Él se mantiene como uno de los autores de ciencia ficción alemana mejor conocido, incluso hoy en día, si bien su recepción es controversial. Muchos lectores modernos les disgusta la manera en como él describía a los extranjeros especialmente a los árabes, asiáticos y africanos, con un racismo muy acentuado. Algunos han ido tan lejos de describir a Dominik como un fascista tecnológico. La verdad es que sus libros están inclinados y no sin una presencia de anti-semitismo y son claramente racistas; ellos son también muy anti-americano, todo lo cual marca la experiencia del lector moderno. Y aún más (y esto parece haberse incrementado con el advenimiento del Tercer Reich) Dominik agrega misticismo y ocultismo a sus historias, a menudo derivados de la mitología y las leyendas nórdicas y germanas. Por otro lado sus novelas utópicas siempre siguen el mismo patrón simple como principio para sus historias. Por un lado están los atrevidos e ingeniosos ingenieros alemanes, pilotos e inventores, mientras por por el otro los malvados extranjeros (ellos pueden bien ser franceses, británicos, americanos, chinos e incluso comunistas soviéticos). Un conflicto se desarrolla, y al final Alemania gana gracias a alguna terrible invención tecnológica. La raza blanca, especialmente los alemanes, son descritos como superiores a todas las demás en todos los aspectos.

Parece que por doquiera que uno busque representantes de este género, luego de 1918, se encontrará con que muchos de ellos eran de extrema derecha, o al menos, extremadamente conservadores, y tuvieron muy poco, o ningún problema, con la transición alemana hacia el régimen Nazi.

Los libros de Hans Dominik (él escribió en más de 20 géneros) nunca dejaron de imprimirse, si bien muchas ediciones luego de 1945, están resumidas y censuradas. Algunas veces de manera muy radicar, en orden de que encajen dentro de diferentes políticas editoriales surgidas luego de la guerra.

Otros representantes de este género incluyen a: Rudolf Daumann, Stanislaw Bialkowski, Karl August von Laffert and Hans Richter, entre otros.

Otros autores del periodo de Weimar que deben ser mencionados son: Thea von Harbou, esposa de Fritz Lang, quien escribió versiones novelizadas de las películas «Metropolis» y «Die Frau im Mond» («La Mujer en la Luna»); Kurt (posteriormente Curt) Siodmak, quien posteriormente emigró a los estados unidos; y Norbert Jaques, creador del siniestro Dr.Mabuse a principios de los 20. Todos ellos son aún bien conocidos hoy en día, especialmente por las versiones cinematográficas de sus libros.

 

  • 4) La Alemania Nazi (1933-1945)

 

Desde que ascendieron al poder en 1933, los Nazis comenzaron a tomar control de cada aspecto de la vida. Ellos influyeron y manipularon a todo el mundo y todas las cosas en orden de alinearlos con su ideología. Esto es lo que se quiere expresar con el término «Gleichschaltung» («política de sintonización»).

Para la escena literaria esto tuvo serias consecuencias. Los profesores judíos fueron despedidos de sus puestos en las academias, así como aquellos conocidos por su postura pacifista o socialista. En el caso de la Preußische Akademie der Künste (La Academia Prusiana de las Artes) esto significó que la plantilla del profesorado fue reducida a la mitad.

Por otro lado, el ministro de propaganda, Goebbels, trató de ganar populares autores alemanes de la época (como Thomas Mann y Stefan George) para el movimiento, en orden de otorgarle a la escena literaria alemana del Tercer Reich, un toque de dignidad. Las personas fieles a los principios del partido llenaron los puestos vacantes en las academias. Incluso, las responsabilidades de las academias fueron reducidas considerablemente. Inmediatamente después de la toma del poder, la literatura fue utilizada como un instrumento de propaganda. Las primeras incineraciones públicas de libros le siguieron, así como la limpieza de librerías y bibliotecas, las cuales en el proceso, perdieron una gran parte de su contenido. Un famoso escritor de ciencia ficción que encabezó la lista negra fue, H. G. Wells: todos sus libros fueron prohibidos.

Había cuatro métodos principales de controlar la literatura en el Tercer Reich. A través de la supervisión de los autores; la dirección de casas editoriales; el control de la distribución de los libros; y el control de las bibliotecas. El resultado fue que casi la totalidad del mercado consistía en libros que se ajustaban a las políticas del Partido Nazi. En 1936, fue aprobada una ley que prohibía cualquier tipo de crítica literaria seria, la llamada «Kritikverbot» («prohibición de la crítica»). La reseña de un libro podía ahora consistir en una sinopsis y un breve comentario, en caso de que el libro expresara las convicciones correctas. El ministro de propaganda frecuentemente publicaba listas de literatura recomendada, y también el otorgamiento de premios literarios. Este sistema de control sufrió de un problema que fue típico en la estructura gobernante del Tercer Reich, principalmente de que habían dos instituciones diferentes, el Ministerio de Propaganda de Goebbels, y la Agencia de Rosemberg: una agencia gubernamental bajo el control del principal ideólogo del Reich, Alfred Rosemberg. Dotada por el Führer de plena potestad para la supervisión y educación de todos los aspectos que conciernan la ideología y visión del mundo del Tercer Reich.  Ambas instituciones, a menudo se contradecían en sus puntos de vistas.

Rosemberg veía la literatura como una manera de educar y adoctrinar, mientras que para estos fines Goebbels prefería la radio y el cine. Él veía la literatura como un entretenimiento ligero y quería tener a autores prominentes entreteniendo al pueblo al mismo tiempo que suministrándole la visión Nazi. Estas políticas dieron como resultado la publicación de una marea de novelas históricas, ya que prácticamente nadie se atrevía a escribir sobre el presente. Los autores de la llamada ficción seria eran más monitoreados que aquellos de literatura ligera. Antes de la guerra habían numerosas series de «dime novels», que iban desde la aventura al western, que presentaban a héroes ingleses o americanos. Con el advenimiento de la Segunda Guerra Mundial, muchas de ellas fueron prohibidas: las justificaciones para hacerlo eran que ellas, no sólo mostraban a personajes americanos e ingleses, sino que celebraban su estilo de vida, e incluso defendían la democracia, ideas liberales e incluso pacifistas. Cierto o no, novelas de tecnologías futuristas como las de Hans Dominik, casi nunca tuvieron problemas de esa clase. Aún sigue pareciendo como si el inmenso mercado de literatura ligera, tenía más libertad de lo que comúnmente se cree. La razón para ello es muy simple. Goebbels quería que las personas tuvieran acceso a cierto nivel de escapismo. La cultura popular en el Tercer Reich, estaba en su mayoría libre de cualquier propaganda evidente. Goebbels comprendió que la cultura popular que no era entretenimiento, no era cultura popular. Incluso trabajos que se podían interpretar como antagónicos al régimen, eran tolerados hasta cierto nivel.

Se pueden producir todos los libros y películas que se quieran, pero si ellas no entretienen a las personas, éstas no los van a consumir. Las películas de una propaganda intensa, nunca fueron éxitos de taquillas como los fueron los musicales de comedias y los thrillers.

Entonces, ¿cómo fue la literatura de ciencia ficción en la Alemania Nazi? Ésa no es una pregunta fácil de contestar ya que no hubo muchas escritas dentro del género.  Los textos acerca de la ciencia ficción alemana usualmente se detuvieron en 1933, y reiniciaron en 1945. Y aún parece que el tópico es de alguna manera tabú. Pero igualmente puede ser causado por el hecho de que los libros ya no están muy disponibles.

Por lo poco que puedo deducir, unas pocas características pueden ser identificadas. Las Zukunftsroman de la época de Weimar continuaron.  Algunos de los libros de Hans Dominik (en reimpresión así como también algunos de sus últimos trabajos) fueron bestsellers. En general no hubieron libros acerca de encuentros con alienígenas del espacio exterior, pero hubieron un montón de libros sobre alta tecnología, que iban desde cosas ligeramente exageradas pero que ya existían (un avión de guerra un poco más veloz) hasta «Wunderwaffen» («armas maravillosas») tales como rayos de calor o cohetes gigantescos. Era más la continuación de las novelas de tecnologías futuristas que ya eran populares antes de 1933.

Un par de años antes, se había publicado la novela de Hans Heycks (1891-1972): «Deutschland ohne Deutsche» («Alemania sin Alemanes», 1929), en la cual los malvados judíos se habían apoderado de Alemania. Pero al final del día, la madre patria es salvada por el genio de un ingeniero alemán.

Yo he intentado encontrar una novela utópica desde el punto de vista Nazi. Pero al parecer no hubo muchas de ellas. Uno podría argumentar que la totalidad de la ideología Nazi estaba imbuida de (desde su perspectiva) elementos utópicos, con su visión racial y sus planes de dominación mundial. Heinrich Himmler, líder de la SS, quien era un ocultista, y creía que la «raza Aria» provenía directamente de la Atlántida, y trató por todos los medios de probarlo: en esos días habían un montón de ciencia alucinante en la vida real, así como en las que se sumergió Himmler

Hallé, sin embargo, un verdadero ejemplo de utopía Nazi, descrita por Franz Rottensteiner en «Werkführer durch die Utopisch-Phantastische Literatur» («Guía de la Literatura Utópica y Fantástica»), publicado por Meitingen: Corian, Loseblattausgabe, en 1989).

E. Schmid (? – ?) «Im Jahre 2000 im Dritten Reich – Eine Schau in die Zukunft» («En el Año 2000 del Tercer Reich: Una Mirada en el Futuro», 1933). El autor poco conocido de este libro, quien claramente es un fanático Nazi, escribe acerca de cómo él piensa que el mundo cambiará desde el presente de 1933 hasta el año 2000 bajo el dominio Nazi. La narración del libro es el monólogo del protagonista llamado König (Rey), el cual parecer ser un nombre a la vez que un título, pues es el sucesor de Hitler en el año 2000. En el monólogo, König, quien se está preparando para celebrar sus 100 años de vida, recuerda cómo el movimiento inició, y cómo él conoció a Hitler, ganó su confianza y eventualmente devino en su sucesor. Él describe cómo el rostro de Europa ha cambiado completamente, la Unión Soviética dejó de existir y Suiza es ahora parte de Alemania. Hay también grandes colonias alemanas en África, cuyas personas están felices de ser gobernadas por los alemanes, que son mucho más encantadores que los ingleses. König, tiene una especie de asistente personal, una joven rubia llamada Hildegard, quien no puede tener hijos, pues ha sido esterilizada porque su madre tuvo relaciones con un judío antes de casarse con otro hombre, el padre de Hildegard. Tan contaminante es la influencia de los judíos que incluso una de los hermanos de Hildegard, resultó ser un judío, aún siendo concebido por padres Arios. A König le molesta la idea de un malvado judío corrompiendo una hermosa mujer Aria. El autor entonces describe como la joven Hildegard yace desnuda al lado del centenario anciano König, pero sólo para mantenerlo caliente obviamente. En la ceremonia de cumpleaños, los altos representantes del estado y la sociedad se reúnen para alabar a König, y cada uno describe su función ampliamente. Es la manera en que el autor explica la nueva sociedad, como él la imagina que será, una vez todas las cosas se ajusten a la ideología Nazi, mientras acentúa el especial significado de una nueva «ley racial», que ha conducido a la creación de una sociedad saludable. Las metas ideológicas del Tercer Reich, han sido alcanzadas sin violencia, ya que todo el mundo fue convencido rápidamente por los ideales.

El libro es una exposición de la retorcida mente de un fanático Nazi. Sin embargo, parece haber ido demasiado lejos incluso para los estándares de 1933, pues el libro fue rápidamente retirado del mercado.  Parece que los oficiales Nazis no querían otro profeta mas que Adolfo Hitler.

En la segunda parte de este artículo echaremos un vistazo al género en la Alemania de post-guerra.

FIN


 

Traducido por Odilius Vlak


 

  • NOTA: La versión original de este artículo, titulado: «German Science Fiction up to 1945» (15 de septiembre del 2010), se encuentra aquí: http://www.concatenation.org.
  • ACERCA DE LA AUTORA: Elmar Podlasly, es una fanática de toda la vida de los géneros fantásticos, vive y trabaja como directora de cine en Hamburgo, Alemania.

 

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