RUNES SANGUINIS / El Impacto de lo Numinoso: «El Pueblo Blanco» de Arthur Machen – Por rbadac

En el tercer capítulo de «The London Adventure», Arthur Machen describe su revisión de una vieja nota de apuntes que él usó entre 1895-98, el periodo cuando él estaba escribiendo «The White People» así como «The Hill of Dreams» y «Ornaments in Jade»:

«… Y nuevamente la abrí: y me maravillé ante la infinita laboriosidad de los años anteriores; ante los esfuerzos renovados una y otra vez los cuales han dado a la luz tan poco. Aquí, acumuladas en cada página, están las notas de historias las cuales jamás han sido iniciadas. Así:

«Maze Story»

Una muchacha que danza en el laberinto fue posteriormente perseguida por las influencias que ella había invocado de esa manera. En alguna manera, en el estilo de Hawthorne: el laberinto fue construido sobre la cima yerma y salvaje de una colina, con innumerables bloques de piedra caliza. Era llamado: «El Sendero Hacia la Ciudad.»

Entonces, siguen varios esbozos, uno o dos reconocibles, por ejemplo ése que más tarde devino en la historia «The Ceremony» en «Ornaments in Jade»:

«… Había una vieja piedra en el bosque, sobre la cual ella a menudo encontraba esparcidas las flores propias de una casita de campo, durante el verano…»

Y un poco más adelante, otro esbozo:

«Él se volvió nuevamente hacia la monografía sobre laberintos: él observó las láminas: los diferentes diseños de laberintos [pasaje citado como danzar con referencias a los laberintos]

¿Cómo todo esto es manejado por la «psicología»?: ¿cuál es la referencia para el éxtasis: el drama: la lírica o el conjuro?

Era un libro que lo atraía, a pesar de su aire seco y antiguo: él había percibido que había «algo allí.»

Entonces viene la cuestión del modelo. [Comparado con la curva, la espiral y la decoración maorí]. ¿Por qué era esta forma común a todo el arte primitivo?

«El problema lo dejó perplejo. Él emprendió, como era su costumbre, una larga caminata: y en la más deprimente, la calle más grisácea de un gris y remoto suburbio, justo cuando los hombres estaban regresando a sus casas desde la ciudad, el pensamiento, con un acceso de alegría, se precipitó en su mente, que el laberinto no era sólo el instrumento sino el símbolo del éxtasis: era una «embriaguez» visual, el signo de un antiguo «proceso» que otorgaba una secreta bendición a los hombres, que era simbolizado igualmente por la danza, por las líricas con su carga recurrente, y su repetidas frases musicales: un laberinto, una danza, una canción: tres símbolos que apuntaban a un solo misterio.»

Ahora bien, en el resumen de esta extraña historia —un ancestro, me parece, de «The White People»— parece «haber cierta oscuridad…»

Esto continua por un tiempo, en esencia, la entrada para la historia en el «commonplace book» de Machen, y va disminuyendo, seguidas por el comentario de Machen acerca de cuan patética y confusa su vieja nota de apuntes le parecía, y su frustración con el proceso de escribir en general.

Sabemos, como él lo hace aquí a pesar de su pesimismo, que «The White People», finalmente sí fue escrito, y si bien carece del fuego que Machen quería, sigue siendo, sin embargo, su extraña y deslumbrante obra maestra.

«Pequeños niños, guárdense de los ídolos» [primera epístola de Juan, C.5, V. 21].

Los vínculos de una historia más temprana «The Ceremony» [así como con otras de «Ornaments in Jade», tales como «Witchcraft», «The Turanians», «The Rose Garden», y «Midsummer»] y el resumen de «Maze Story» son significativos: la joven muchacha de Machen, de una peculiar inocencia pagana, ingenua y aún así amoral, deviene en el recipiente para el Misterio de una manera espantosa y fascinante, mientras ilustra el concepto del pecado discutido por Ambrosio y Cotgrave, en el prólogo de la historia. La visión de Ambrosio sobre los pecados ordinarios, se asemejan a aquellos expresados por Platón en «El Timeo», cuya opinión era que «nadie es voluntariamente malo», y que el Pecado era ignorancia y ceguera de la realidad. Es valioso notar que Aristóteles, desafió este punto de vista en el séptimo libro de la «Ética a Nicómaco», diciendo que los hombres actúan perversamente  aún con el conocimiento, y que el Pecado era un acto de Voluntad.

Pero aquí es donde, Ambrosio, coloca su propia P mayúscula sobre Pecado: como «Un esfuerzo de obtener el éxtasis y el conocimiento que les pertenecen sólo a los ángeles, y, ejecutando este esfuerzo el hombre se vuelve un demonio». Él también lo describe como «la toma del cielo por asalto», y agrega que, haciendo esto, «se repite La Caída».

En una ilustración posterior, Ambrosio cita el uso de la palabra «hechiceros», en el pasaje bíblico [Rev.21:8], que Cotgrave la menciona como el principio fundamental que soporta sus argumentos, y comenta más adelante el aspecto «inconsciente» del Pecado:

«… es como la santidad o el genio, en esto así como en otros puntos; es una especie de rapto o éxtasis del alma; un trascendente esfuerzo por sobrepasar los límites ordinarios. De manera que, superando a éstos, también se supera la comprensión, la facultad que toma nota de aquello que viene antes de él. No, un hombre puede ser infinita y horriblemente malvado sin jamás sospecharlo…»

Esto es entonces la contraparte espiritual humana, dice Ambrosio, para las cosas inanimadas violar su propia naturaleza: las rosas cantando en el jardín, o los animales hablando, o las piedras creciendo, o «si los muebles comienzan a marchar en procesión, como en el cuento de Maupassant», [«¿Quién sabe?» o «Qui Sait?», si en él, Maupassant anticipó su propio salto dentro de la locura].

Cotgrave desea saber más sobre el significado específico al que se refiere Ambrosio con esta curiosa teoría, por lo que Ambrosio le presta el «The Green Book», un diario mantenido por una jovencita que ante los ojos de Ambrosio encarna el ejemplo de semejante predilección innatural hacia este Pecado Inconsciente, con la voluntad de la definición de Aristóteles y la ceguera de la de Platón.

Extrañamente, la postura «a mitad» de filósofos como Plotino [quien dio origen al Neoplatonismo] en la cual el hombre es visto como una criatura caída desde un estado más alto y peca a causa de su naturaleza, pero quien puede liberarse del pecado a través de la reunión con Dios, parece más cercana al verdadero destino de la muchacha, en un rito que revela que debe su forma a las de las antiguas religiones mistéricas de la antigüedad, y sus elementos a los escritos clásicos, el folklore, los cuentos de hadas y los símbolos del pensamiento alquímico.

Machen estaba por supuesto informado de estas influencias, tanto por inclinación como a través de su trabajo en 1895 como un catalogador de libros raros, en el cual, libros sobre estos y otros temas similares constituían la mayor parte. Su primer trabajo publicado, el juvenil esfuerzo poético «Eleusinia» [1881], trata sobre los misterios de Eleusis; y su «Spagyric Quest of Beroaldus Cosmopolita» [1888], era una sátira sobre la alquimia. Él estuvo siempre más interesado en la espiritualidad y la literatura que en la intelectualidad. Esa es la fuente de la aparente indiferencia moral en su trabajo, y está reflejado en la elección de su religión personal [Anglicana, como Ambrosio en la historia], que se ajusta a su amor por lo ritual y los placeres mundanos más que la Protestante. Machen sostenía, que uno debería ser bueno en orden de ser Cristiano, no lo contrario.

Cuestionamientos sobre el Bien y el Mal, sin embargo, no son ni una vez considerados por la muchacha en sí, quien es arrastrada hacia una Epifanía que parece más grande que ambos. Desde muy temprana edad, ella se entera de secretos, y de los «pequeños rostros blancos» alrededor de su cuna. Su niñera lo es también, y extiende su educación sobre materias arcanas. La muchacha es testigo de la conferencia de su niñera con un hombre alto, y observa las correspondientes «personas blancas» surgiendo desde el profundo estanque en el bosque.

Cuando ella está cerca de cumplir catorce años tiene su propia aventura en los remotos parajes del campo. Ella se sienta, entronizada en una postura de estilo iniciático, sobre una piedra en la cima de un monte cubierto de hierba, alrededor de la cual giran  los diseños en espirales de los otras piedras; ella se acerca al profundo pozo con arena roja en su fondo [a propósito, esto es una alusión del Atanor, una colina oculta mencionada por Filóstrato en su «Life of Apollonius», donde se localiza un pozo cuyo fondo está cubierto de arsénico rojo; Atanor, es también el nombre del horno alquímico]; más allá de las colinas y las depresiones, ella percibe las formas de «dos grandes figuras humanas yaciendo en la hierba», la cuales son «Adán y Eva» [o quizás Gog Y Magog, los populares nombres dado al dios celta Ogmius y su consorte; en cualquier caso, el principio Masculino y Femenino]. Dentro de una de las depresiones, temiendo que estas estén habitadas por ciertas «cosas pálidas», ella recuerda una historia…

Y así continua, con más cuentos y leyendas inventadas por Machen, siendo entrelazadas con las entradas del diario en el «Green Book», como los eventos del proceso del despertar de la muchacha: su niñera le muestra como modelar muñecas de barro con poderes especiales; ella escucha o recuerda las historias de la caza del ciervo blanco que es en realidad una reina hada; el secreto lugar de reunión en el bosque con su entrada que desaparece; la dama Avelin/Cassap, y su «shib-show», la «piedra brillante», que ella obtiene de un nudo de serpientes, la muñeca de cera de abejas que ella aprecia, y los mortales títeres que ella hace de sus otros desafortunados y despreciados pretendientes. Ella habla del juego de la ciudad de Troya, y de los encantamientos para duendes que ella aprende.

Al final, ella regresa al bosque secreto, se venda a sí misma, y descubre el Misterio. Su comunicación con las ninfas brillantes y oscuras, se vuelve más intensa, y su corta vida, habiendo tenido un florecimiento apoteósico, finaliza quizás, en tragedia.

Gran Bretaña está llena de sombras. Hay literalmente docenas de variedades de hadas folklóricas que la han llamado su hogar; «Damas Blancas», habitan sus lagos y estanques, piedras levantadas puntean sus campos, y son numerosos los montículos y las imágenes en el césped. La Gales de Machen en particular, aún porta los signos de la ocupación romana, y la mitología tanto nativa como importada. La «Fontinalia» romana, el festival de las flores en honor a las ninfas de los estanques y fuentes, es aún celebrado. En el lago Llyn Cwm Llwch en Brecon Beacons, South Powys, Gales, hay una isla invisible a la cual se puede llegar por una puerta que desaparece como la descrita por Machen, donde sólo a unos pocos privilegiados se les permite visitarla con las hadas, con la condición de que no se lleven nada al partir de ella. Los «Tylwyth Teg», las «pequeñas personas» de Machen, se considera que todavía se congregan en lugares favorecidos.

Pero semejantes reuniones son sólo posibles si ellas no son molestadas, y sin la soledad requerida se desvanecen rápidamente. De manera que también son testigos simpáticos. En ocasiones útiles, otras dañinos o indiferentes, y, si bien dependiendo periféricamente de la co-existencia con los mortales, los seres sobrenaturales son ahuyentados por la sobreabundancia de aquellos. Ya sean espíritus del aire o de la muerte, ellos comparten el destino de los fantasmas, mientras la humanidad se aleja de los principios de la Naturaleza, la Belleza y la Fascinación, hacia su propia psicosis sociópata y tecnológica.

Ante la posibilidad del ridículo, la Tradición Secreta deviene más secreta, la meta de los alquimistas reducida a una simple e imposible búsqueda material para convertir plomo en oro, con su verdadero objetivo olvidado. Paradójicamente, las ciencias modernas se acercan más a la manipulación de la estructura básica molecular y procesos como la fusión en frío, generalmente sin el beneficio de una sólida transformación espiritual. Los resultados, cuando se logran, están casi ciertamente condenados ya sea a caer en las manos de aquellos reticentes a propagarlos con motivos altruistas, o bien ser deformados en horrores y distribuidos a través de genocidios.

La verdad del asunto es que ninguna revelación sobrevivirá a una tierra yerma, si ves una verdadera hada, o fantasma, o la Piedra de los Filósofos, o un OVNI, eso no le hará bien a tu reputación. De hecho, probablemente arruinaría tu vida, a menos que mantengas tu boca cerrada.

Misterios, de la palabra griega «muein», cerrar la boca, y «mustes», un iniciado, es un término para lo que es secreto u oculto en un contexto religioso. Los Devotos en el mundo antiguo entraban en relación con sus dioses por medio de la participación en los ritos mistéricos, de los cuales los greco-latinos son los más familiares: los de Demeter y su hija Perséfone [Eleusinos], y los de Dionisos [dionisiacos]. Otros incluyen los de los dioses frigios Attis y Cibeles, y los del dios persa Mitra. Todos ellos están caracterizados por niveles de preparación e iniciación. Elementos comunes en la preparación son el juramento de secreto, formulas de disuasión, purificaciones y bautismo, sacrificios, peregrinajes, auto-flagelación, vestirse, arrastrarse y la consagración, etc.

No sería muy pretensioso resaltar que la heroína de Machen experimentó casi todos estos elementos: su niñera la hace prestar juramento de secreto y la amenaza con la represalia de malignos espíritus; ella viaja en peregrinación a través de los parajes remotos hasta el lugar sagrado; ella lava sus pies con las aguas del estanque; ella es desgarrada por espinas y zarzas, y se sienta en el puesto central en la primera espiral del laberinto de piedras. La omisión más obvia en este punto es la del sacrificio, y hay evidencia de que éste puede no haber sido ignorado del todo.

Ella canta las canciones y danza las danzas las cuales ella conoce instintivamente; la historia del más familiar de todos los laberintos, ese que encerraba el Minotauro de Gnosos que fue asesinado por Teseo, incluye su propia danza, que Teseo trajo a Delos para el festival de Apolo: la Geranos o Danza de la Grulla. Su complejo diseño representa el laberinto de Gnosos, los movimientos a semejanza de la grulla del primer acto simulan el cuidadoso seguimiento del hilo que es la pista de la solución. La danza era también una parte integral de la Fontinalia, y de las sagradas ceremonias de esplendorosos atuendos mencionadas anteriormente, por no mencionar cualquier rito dado de las religiones mistéricas. Las canciones son igualmente importantes: ante los ilimitados poderes de la música, ninguna elaboración es necesaria. Los conjuros sagrados y la lírica ritual sobreviven hasta nuestros tiempos, poco ha cambiado, cubiertos bajo canciones de cuna, tales como «Hey diddle, diddle, el gato y el violín», con sus ecos egipcios de la diosa gato Bast tocando su systrum, el perro Anubis, y la diosa luna Nut, representada frecuentemente con forma de vaca; «Llueve, llueve, marchate» y «dama insecto, dama insecto, vuela fuera de la casa», como típicos encantamientos de dispersión para el tiempo inclemente y molestos espíritus que sólo responderán a un acto de poder. Relevantes para los ritmos de guarderías, las canciones de cuna mencionadas en la historia las cuales comienzan «Halsy cumsy Helen musty» pueden representar una diversión de Machen a expensa del griego o el latín, insinuadas por las letras que forman la palabra latina «secum», o la griega para iniciado puntualizada anteriormente, «mustes».

Entonces, tenemos la historia de Jack y Jill, basada en los Gemelos Divinos de los mitos nórdicos, Hjuki y Bil, y su sorpresiva búsqueda de un agua inconvenientemente localizada, la cual ellos no deben beber allá sino traerla de regreso, todo esto mientras intentan escalar una colina calculadamente difícil. «Hjiuki» deriva de Jakkad, congregarse o incrementar, «Bil» de bila, romperse o disolverse, y la fórmula alquímica Solve et Coagula, es simplemente Jack y Jill a punto de emprender la Gran Obra.

Las colinas muy empinadas para el escalamiento ordinario, pero que deben no obstante ser superadas, se encuentran frecuentemente en el folklore y la mitología, y usualmente son la morada de la muerte, siendo sus dificultades, una forma de admisión selectiva.

«… Y de esa manera, yo continué a través de las rocas hasta que arribé a un montículo redondeado en medio de todas ellas. Era más alto que un montículo, era casi tan alto como nuestra casa, y semejante a una gran palangana volteada, y verde, suave y redondo, con una piedra como poste, incrustada en la cima. Yo escalé sus costados, pero ellos eran tan empinados que tuve detenerme o arriesgarme a rodar hacia abajo nuevamente… Así que me acosté plana sobre mi rostro, empuñando la hierba con mis manos, y me impulsé hacia arriba, hasta que ascendí a la cima…»

El juego de la ciudad de Troya es verdadero, y el término no sólo describe el juego como es jugado en el papel o el suelo, sino que también es usado para describir cualquier laberinto. Se ha dicho que deriva del galés «troi», girar, más que de la obvia alusión a la ciudad de Troya, pero el juego es bastante antiguo y es mencionado en los escritos de Virgilio, de manera que su génesis no necesita ser galesa. Troya/Hissarlik, como fue excavada por Schliemann en 1873, ciertamente se asemeja a un laberinto por la disposición de sus calles y sus varios niveles apilados uno encima del otro. Dada las condiciones que hemos visto en Machen y en la historia del Minotauro, uno podría preguntarse de si el laberinto fue creado como un sendero hacia una meta central o como una prisión destinada a mantener Algo dentro; los verdaderos laberintos tal como están descritos en monedas antiguas, en cavernas, sobre tumbas y en el arte, no son laberintos de confusión con rutas alternativas, ellos tienen sólo un camino, que recorre todas las partes de la figura. La espiral es el más simple, y, como Machen observa, el más intoxicante, y también es la base para las formas de danzas sagradas.

La «piedra brillante» [de la hada «glamour»], la cual la dama Avelin/Cassap obtiene de una serpiente retorcida alrededor de su cuerpo, es por supuesto el Huevo de la Serpiente Druídica descrita por Plinio en su «Historia Natural»:

«… existe también otra clase de huevo, de mayor renombre en la provincias de la Galia, pero ignorado por los griegos. En el verano, innumerables serpientes se entrelazan entre ellas en una bola, compactada por una secreción de sus cuerpos y por la baba de sus bocas. Esto es llamado «anguinum». Los Druidas dice que las serpientes silbadoras lanzan esto hacia el aire, y que debe ser atrapada en un manto, sin permitir que toque el suelo… yo mismo, sin embargo, he visto uno de estos huevos; era redondo, y más o menos del tamaño de una pequeña manzana; el cascarón era cartilaginoso y lleno de hoyuelos como los tentáculos de un pólipo. Los Druidas le tienen una alta estima…»

Esto también tiene un significado alquímico, si bien más en el sentido del intrigante vínculo de la alquimia con la teoría del Inconsciente Colectivo de Carl Jung, y en la manera en la cual ciertos procesos del pensamiento se relacionan con los procesos alquímicos. Para el momento en que escribía «El Pueblo Blanco», Machen no estaría familiarizado con el trabajo de Jung en esta área, que se realizó en los años veintes, pero ambos estaban extrayendo agua del mismo pozo.

El «ship-show» en el cual la Dama Avelin es también competente es otro elemento de la religión mistérica. Es el «shibboleth», el objeto místico desplegado como la Última Revelación en los Misterios de Eleusis. La vida presente y la vida por venir, simbolizada como alimento y semilla, estaban encarnadas en «una espiga de maíz cosechada en silencio», nuevamente con su contraparte en alquimia y la cualidad potencial de toda materia para transformarse. Shibboleth, fue también usada como una contraseña en la biblia en Jueces XII, 1-6, con la cual los hombres de Gilead regulaban el cruce del Jordán en contra de los efraimitas, cuyo ceceo lingüístico les impedía pronunciarla correctamente. Las letras Aklo, el lenguaje Chian, los juegos de Mao, y otros términos que Machen inventó, sin identificar ellas mismas entidades verdaderas, hacen alusión a otras que son: las letras Ogham; el alfabeto Enoquiano del Dr. Dee, y hablar en lenguas llega también a la mente; el uso de Machen de sus propios términos apócrifos, naturalmente incrementan el sentido de conocimiento prohibido, el cual es el tema de la historia.

La aproximación vendada de la muchacha en la visita a la imagen del bosque en la epifanía es paralela a aquella de los iniciados encapuchados de los Misterios Dionisiacos, la búsqueda alquímica sin mapa, y cualquier número de nociones tabúes. Bustos de faunos y de Príapo, existían en cada cruce de camino importante del mundo greco-latino; las novias romanas en algunas ocasiones se desfloraban ellas mismas ante imágenes similares, pero es improbable que Machen pretendiera ser así de específico. Más bien, el concepto de simpatía con la Deidad es lo que se muestra aquí, subrayada por la historia que Ambrosio relata sobre la madre cuyos dedos son heridos como una respuesta estigmática de la herida de su hijo. Él se apresura a decir que «ni una palabra debe ser dicha en contra de ella en el sentido ordinario». Pero el efecto simpático equivale a la misma cosa.

Es muy difícil, sin embargo, abrazar la explicación de que la «muchacha se envenenó justo a tiempo»; esto no encaja con lo que hemos dicho de sus propias palabras, y parece ser más la conclusión depurada de Ambrosio [o Machen] de un evento que no habría superado el escrutinio de la época. Machen menciona, en una carta al editor John Lane, con relación a sus sugerencias de «cortar» porciones de «El Gran Dios Pan» [Arthur Machen: Selected Letters, Aquarian Press, 1988, p. 218], su defensa del Capítulo Uno, «El Experimento», el cual Lane quería recortar, diciendo que era esencial en la historia. Lo cual por supuesto es cierto, involucrando como lo hace, su propia simpatía con la Deidad del título, su propia «boda química». Más que esta consideración, sin embargo, parece ser la implicación del envenenamiento de la muchacha como un acto deliberado de sacrificio, si ella había sentido la necesidad de regresar al bosque, ocultando el veneno para alguna eventualidad salvadora del alma, como un espía con una píldora de cianuro, es improbable que ella habría regresado en absoluto. El «escape moral», no tiene ningúna base motivacional sobre lo que hemos dado a conocer sobre ella.

«Hay una cosa», dice Machen en «Things Near & Far» [Knopf; NY, 1923, p. 201] «que yo espero haya podido evitar, que es el comentario sobre el Asno Oculto Oriental…», hablando sobre las justas observaciones del típico esoterismo que todo lo sabe en referencia a «The Great Return» [1915]; esta esperanza puede igualmente extenderse a cualquiera de sus historias, y ciertamente al «Pueblo Blanco».

«Yo puedo soportar mejor, así lo creo, la [más o menos] idiotez occidental que hablará de la espinilla —la letra del alfabeto hebreo, no la delicada porción de nuestra anatomía— atribuyéndola al Tarot Triunfo llamado el Loco, y simplemente arrojarle referencias a la sal, el sulfuro y el mercurio…»

Y desde allí él continúa:

«… En cuanto a mí, no hago deducciones, no infiero nada, me abstengo de decir «por lo tanto». Como Sancho Panza, “yo vengo de mi propio viñedo; no sé nada”.  Quizás, yo me aventuraría a decir que he visto un piojoso y holgazán vagabundo bebiendo de un riachuelo al lado del camino, que gotea frío y puro de la roca en tiempos ardientes. Entonces, el gandul continúa su desafortunado camino, en verdad refrescado, pero tan piojoso y holgazán como siempre…»

Tal es la meta de la ficción. Si bien ésta se abstiene de ser un catálogo de doctrinas, se enriquece, no obstante, de su afinidad con ellas para mejorar su propósito o brindarle una atmósfera de oportuna profundidad; la historia de Machen habla por ella misma al final, mayormente en la cuidadosa voz modulada de su narradora, quien le presta un asombro más real al proceso que cualquier ocultismo subliminal. Si somos transportado de esa manera, estaremos bien refrescados, y, de vez en cuando al menos, quizás incluso transmutados.

Traducido por Odilius Vlak


  • NOTA: La versión original de este artículo, titulado: «The Shock of the Numinous: Arthur Machen’s “The White People”» [2000], se encuentra Aquí: http://www.violetbooks.com.

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