TETRAMENTIS / Damned Angel: Genesis – Capítulo XIII – (Vol 01)

 –

Capítulo XIII: Una Vez Más ( Vol 01 )

«El Fin de Los Tiempos, Sucederá al Final de los Primeros Eventos»

  Septiembre 22, 1942

Querido Angel:

Ha pasado tanto tiempo desde la última vez que nos vimos… que apenas puedo recordar tu rostro.

  Aunque te fuiste, nos hemos comunicado todo este tiempo a través de correspondencias. Las he guardado todas aquí conmigo. A pesar de todo, te sigo extrañando por todo el tiempo que has estado lejos de mí y de Ahriz. Recuerdo todas las veces que estuviste conmigo cuando te necesité; cuando no tenía nada en esta vida, tú me diste un hogar. Me protegiste y salvaste mi vida. Hace casi quinientos años que sucedió todo esto. Aún vivo por la sangre de ángel de Ahriz.

  Angel, no es secreto para ti. Seguro debes saberlo. El Vaticano sabe que te estás escondiendo en algún lugar de la isla de Japón. Pero yo más que nadie sé el lugar exacto. Como lo he prometido, nadie más que Ahriz sabe de dónde se trata.  Estaremos visitando ese lugar en secreto. Queremos verte nuevamente. Es muy arriesgado, lo sé. Pero es quizás la última oportunidad que tengamos de encontrarnos una vez más.

  Por favor Angel, ve a los muelles principales del lugar. Estaremos desembarcando el día 27 de septiembre. Contamos con que nos esperarás allá.

Sé que estarás allí para mí.

Jennifer.

  Angel dobló nuevamente la carta que había recibido y la introdujo de vuelta en el sobre. Por varios días revisó una y otra vez la carta, comparando la escritura con las otras cartas que Jennifer le había enviado.  Definitivamente era legítima. Después de más de cuatrocientos años se presentaba la oportunidad de ver a sus seres queridos nuevamente. Cientos de años atrás tuvo que huir de Roma hacia Asia. Encontró lugar en Kioto por mucho tiempo, hasta que en 1932 la isla de Vektoria, al sureste de Japón fue construida. En ella se ha refugiado; en los suburbios alrededor del Konzentrationslager.

  Se empezó a preguntar si quizás se tratara de alguna clase de trampa por parte del Vaticano, o alguno de sus enemigos. Quizás alguien había secuestrado a Jennifer, obligándole a escribir esta carta como señuelo. Quizás alguien, maestro en el arte de forjar la escritura, le estuviese engañando al averiguar su pasado. Angel caminaba incesantemente por toda la habitación. Estaba nervioso e indeciso. De repente se detuvo. Había tomado una decisión. Ya no le importaba más. ¡Iría a ese lugar aunque se tratase de una trampa! Podría ser la última oportunidad que tendría de verlos a todos nuevamente.

  El día tan esperado no tardó en llegar. Angel se encontraba desde temprano deambulando por los muelles principales del Portwein. Por horas estuvo observando las calmadas olas del océano ir y venir. Observaba con especial atención cada barco que llegaba, y a cada uno de sus pasajeros. Así llegó el atardecer. Muchos pensamientos corrían por la mente de Angel. «¿Le perdonaría haberla abandonado?»; «¿Qué haré si se trata de alguna trampa?»; «¿Seré controlado por el Vaticano de nuevo?».

  Hubo un momento de silencio. Alguien observaba a Angel.

—Pensé que nunca vendrías… —dijo Angel sin siquiera mirar de quien se trataba.

  —Angel —suspiró Jennifer mientras dejó caer su equipaje al suelo—. ¿En verdad eres tú?

  Angel se volteó lentamente y fijó su mirada en Jennifer. No se parecía en nada a aquella pequeña niña que dejó al cuidado de Ahriz. Era toda una mujer. A pesar de haber sobrevivido por más de 400 años, su híbrido la mantenía joven, semejante a una chica de algunos 20 años. Era una mujer bastante alta, con ojos azules y profundos. Una larga cabellera dorada recaía sobre su espalda.

  Jennifer corrió hacia él y lo abrazó. El impacto fue tan fuerte, que en una tacleada, cayeron por sobre la baranda hacia el océano.

  —¿Qué estás loca? ¿Intentas matarnos? ¡N-No puedo nadar si no me sueltas! —exclamó Angel. Jennifer estaba demasiado feliz para prestarle atención a sus quejas. No lo soltó.

  Nadó dificultosamente hasta la orilla y una mano conocida le brindo ayuda, como lo había hecho tantas veces en el pasado.

  —¿Todavía te metes en problemas por cualquier cosa? —preguntó Ahriz mientras  sacó a Angel del agua con Jennifer colgando de él.

  —¡Ahriz! No tengo forma de cómo agradecerte…

  —Eso no importa ahora… ¡Tenemos que irnos de aquí! Necesitamos un lugar seguro para charlar.

  El apartamento de Angel era pequeño, pero cómodo. Solo tenía dos cuartos.  Les ofreció a los huéspedes ambos cuartos y durmió en el sofá. Era bastante tarde ya, y las pláticas habían de quedar pendientes para la mañana siguiente. Ahriz fue el primero en retirarse a su habitación, dejando solos a Angel y a Jennifer intencionalmente.

  —Bueno… —interrumpió Jennifer el silencio incómodo—, ya es algo tarde así que quizás deba…

  —Ven conmigo —interrumpió Angel bruscamente.

  —¿A dónde me llevas? —preguntó mientras era arrastrada tomada por el brazo.

  Una vez en el balcón, Angel le mostró una vista panorámica de toda la isla y el cielo cubierto de estrellas. El silencio continuó nuevamente. Jennifer poco a poco se acercó a Angel sin que se diera cuenta. Le tomó del brazo mientras se sonrojaba. Angel la miró fijamente. Sus ojos brillosos le devolvieron la mirada. Poco a poco sus labios se iban acercando.

  —Lamento interrumpir su momento mágico  —dijo una voz antes de que pudiese suceder algo más —pero tengo poco tiempo.

  Jennifer sintió en ese momento el aura demoníaca más potente que jamás haya sentido hasta ese momento. Sin pensarlo dos veces, le atacó. Juntando ambas palmas de sus manos, enfocando su poder sagrado materializó una gran lanza que resplandecía en luz divina. De su espalda surgieron alas de ángel. En un feroz ataque se dirigió en contra de aquella figura maligna en la oscuridad. Embistió a todo poder con su lanza. Con una sola mano la criatura detuvo el ataque, mientras que con su otra mano tomó a Jennifer por el cuello infundiendo en ella todo su poder demoníaco. Jennifer dejó caer su lanza mientras empezaba a retorcerse para escapar.

CONTINUARÁ…

Edwin Peter Barbes

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s