TETRAMENTIS / Damned Angel: Genesis – Capítulo XV – (Vol 02)

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Capítulo XV: «Una Bestia de Mil Cabezas» ( Vol 02 )

«El Fin de Los Tiempos, Sucederá al Final de los Primeros Eventos»

   Angel concentró su poder, y de su espalda crecieron alas infernales encendidas en fuego. Se alzó en vuelo para enfrentar a la criatura. Desenvainando su Espada Trinitaria, le infundía descargas eléctricas desde su brazo. La espada brillaba mientras volaba hacía el dragón. Desesperada, la bestia lanzó su fuego negro contra el cazador legendario. Con sus poderes mentales detuvo el aliento corrosivo, pero no era suficiente. El poder del Draco lo debilitaba. El fuego se hacía cada vez más grande. De repente sintió una barrera a su alrededor. Ahriz estaba a su lado en vuelo con sus alas de ángel. Con su escudo había creado una barrera sagrada, bloqueando el ataque del demonio.

  —¡Ahora, Angel! —gritó Ahriz mientras extendió la barrera sagrada hasta la boca del Draco.

  En una espiral de poder, electricidad y fuego infernal, Angel atravesó al dragón de par en par por el estómago, destruyéndolo. Gritó y lanzó fuego mientras perdía altura hasta estrellarse contra el suelo.

  Al otro lado del salón, Jennifer luchaba arduamente con los tentáculos. Cortaba con su lanza lanzando ondas de aire explosivas. Hendrick extendió sus brazos en dirección hacia ella, y de estos surgieron dos criaturas extrañas y peludas, horrendas. Eran una especie de caninos.

  Se abalanzaron contra Jennifer, pero atacándolos con su lanza, las despedazó a ambas sin problemas.

  —¡Jennifer! —exclamó Angel—. ¡Son sabuesos infernales! Debes destruir el corazón si no…

  Ya era demasiado tarde. De cada pedazo se creó un nuevo sabueso. La rodeaban ahora varios.

  —¡Atrás! —continuó Angel—. Sólo hay una forma de acabar con esto. Cerrando sus ojos y concentrando su aura, Angel pudo detectar a cada uno de los demonios presentes, hasta localizar los dos que llevaban corazón. Con su poder infernal los levantó por los aires y aplastó sus corazones. Los demás murieron junto con ellos.

  Hendrick levitaba a todo placer por la habitación. Se reía mientras veía a todos luchar. Ahora estaba frente a frente al cazador legendario. Tomando vuelo, Angel lo enfrentó mientras esquivaba sus ataques constantes con los tentáculos que salían de todas partes de la habitación. Con su espada le hizo un corte largo en el pecho. Hendrick no se inmutó. Contraatacó con su brazo; transformándolo en una especie de navaja que atravesó a Angel a través del torso y la espalda, hasta clavarlo contra la pared. Rápidamente, Angel le cortó el brazo en un ataque sólido. Se deslizo fuera del brazo cortado hasta caer al suelo. Cayó encima de una pequeña armería que había en el lugar.

  Se desmayó por unos segundos. Trató ponerse de pie mientras su herida se regeneraba. Sintió algo cerca de su mano, algo frío y pesado. Era un revólver, una Walther P38 para ser exacto, pero modificada con un cañón más grueso. Tenía todas sus 8 municiones.

  Hendrick vomitaba demonios de su boca. Decenas de ellos. Jennifer y Ahriz se encargaban de luchar contra ellos. En un rápido ataque golpeó a Jennifer; el impacto la lanzó contra la pared. Para rematarla, Hendrick golpeó con todas sus fuerzas el suelo donde se encontraba inconsciente.

  Golpeó únicamente el suelo. Angel, ya regenerado por completo, la había salvado. Apuntando con su espada directamente hacia Hendrick, lanzaba contra él descargas eléctricas mientras se le acercaba caminando. No parecían hacerle mucho daño. El brazo derecho de Hendrick creció desproporcionadamente en un azote que dejó fuera de combate a Angel por unos segundos. Mientras se ponía nuevamente de pie, vio como Hendrick atravesó a Jennifer con su misma lanza. Agitaba en su interior el arma salvajemente para incrementar el dolor.

  —Detente… —susurró Angel sofocado—. No puedes…

  —No hay nada que pueda detenerme ahora, Angel —interrumpió Hendrick—. ¡Tus compañeros son míos, tu híbrido será mío! ¡He ganado!

  Sin responderle, Angel se puso en pie completamente. Un aura maligna ahora le rodeaba. Su rostro se perdía en la oscuridad del lugar, pero sus ojos mantenían un brillo leve.

  —Extrañaba el olor a muerte.

  —¿Eres…?

  —Minion, mucho gusto conocerte.

  —¡Increíble! ¡Fenomenal! ¡El demonio aún mantiene su propia conciencia dentro del híbrido! Realmente es una obra de arte. Ya puedo imaginar todo lo que aprenderé de ti. Será casi una lástima tener que acabar con tu vida.

  Hendrick golpeó el suelo  a su alrededor; incrustando nuevamente sus brazos que se separaron en miles de tentáculos. Los tentáculos atravesaron toda la habitación. Salían de las paredes, del suelo y del techo. Atacaban ferozmente a Minion y a sus compañeros. Sin embargo, se desintegraban al intentar tocar a Minion a causa del poder que se desprendía de su cuerpo. Las alas de Minion crecieron en tamaño; de su cuerpo creció una armadura encendida en fuego. Colocando su poder de fuego infernal en su espada, transformó la espada en un arma de los abismos. Ojos surgieron en ella, y parecía tener vida propia.

  Con todas sus fuerzas Minion enterró la espada en medio de la habitación, creando un pentagrama de fuego que se fue extendiendo como una nova al explotar. Jennifer y Ahriz tuvieron que buscar refugio para no salir heridos. La oleada de fuego pasó por Hendrick como si fuera una suave brisa. Reía. Con sus propias manos el científico atravesó su abdomen y extrajo de su interior dos espadas de combate hechas con huesos de demonios. Luchaba el uno contra el otro en un duelo de espadas.

  La velocidad de ambos era increíble. Las hojas chocaban con grandes destellos. El flujo del ataque de ambos era impredecible y constante. De repente, Hendrick desarmó al demonio con un doble ataque. Minion tomó sus cuchillas para atacarlo. Hendrick dejó caer sus espadas y atrapó ambas cuchillas con sus manos. Respondió al ataque estrellando su propia cabeza contra la de Minion.

  Minion se desplomó en el suelo. Angel, abandonando la forma de demonio por debilidad, volvió a ser él.

  —Eres patético, débil, imperfecto. ¡Me necesitas! ¡Sé que deseas ser el Ser más poderoso de esta tierra! Esta es tu última oportunidad… únete a mí… ¡O morirás! —exclamó Hendrick con fuego en sus ojos.

  Angel vomitó sangre por unos segundos… arrastrándose por el suelo se levantó con las piernas gelatinosas; la fuerza había abandonado todo su cuerpo.

  —No… ¡No lo haré! —respondió.

  Hendrick lo atacó de frente extendiendo su brazo hacia él. Angel se agachó para evitar el ataque que dio de lleno con la pared. La instalación eléctrica se vio al descubierto en ese momento. La alarma contra incendios se activó al igual que las regaderas. Un cable suelto colgaba del techo y centelleaba con electricidad.

  Angel se precipitó a tomar el cable con su mano izquierda, mientras con la derecha desenfundó el revolver que había encontrado antes. La electricidad de todo el edificio fue absorbida por el brazo izquierdo de Angel, pasando a través de su cuerpo hacia el brazo derecho y hasta su arma. La apuntó justo a la cabeza de Hendrick, concentró todo su poder en combinación con el de toda la energía acumulada, y lanzó un disparo.

  Falló. No completamente. Apenas pudo golpear a la criatura en el hombro cerca del cuello. La facilidad entró en su poder de emergencia. Hendrick gritaba y se retorcía mientras su cuerpo se quemaba. Se activó la alarma del lugar. Iniciaba una secuencia de autodestrucción.

  Angel y los demás escaparon del lugar en vuelo. No estaba contento.

  —Debí rematarlo —se lamentaba.

  Hendrick se arrastró entre todos los escombros hasta caer inconsciente cerca de una cápsula de congelación criogénica. La máquina se abrió desprendiendo un viento frío de su interior.

  —Te sacaré de aquí, padre —dijo una voz misteriosa que con alas en su espalda se llevó a Hendrick lejos de allí.

  Varios días habían pasado desde aquella agotadora batalla que ahora parecía tan distante. Angel y los demás habían disfrutado sus últimos días juntos al máximo.

  —Mañana… regresaremos a Roma —dijo Jennifer mientras observaba el cielo estrellado.

  —Entiendo… —dijo Angel en voz baja.

  —Quisiera poder quedarme contigo pero…

  —No hay nada más que decir. Fue bueno verte de nuevo, Jennifer.

  El día de regresar a casa llegó para los viajeros. No fue fácil despedirse. Ahriz sonreía como un niño. Jennifer se alejó de toda la vida y alegría en el barco.

El sonido de un equipaje al caer se escuchó cerca de Jennifer. Esta apenas levantó la vista del océano.

  —Será un viaje largo hacia Roma. Traje mucho conmigo. ¿Podrías al menos ayudarme a cargar algunas cosas? —dijo Angel mientras Jennifer corría sorprendida hacia él para abrazarlo.

FIN

Edwin Peter Barbes

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2 comentarios en “TETRAMENTIS / Damned Angel: Genesis – Capítulo XV – (Vol 02)

  1. Hola Enrique, aquí Odilius Vlak. Ante todo disculpa la tardanza de la respuesta. En verdad no he tenido el placer de ganarme un centavo de parte de Valdemar o alguna otra editora con mis traducciones de los relatos de ciencia ficción inéditos de Clark Ashton Smith, que por lo demás es un esfuerzo muy reciente iniciado el pasado año. Ya sabes, es un trabajo que está basado sobre todo en la admiración y respeto por su obra. Por otra parte, dudo que alguna editora quisiera apostar por su publicación en español; Smith aún es un desconocido para la mayoría del Famdon hispanoamericano, o al menos, no tan atractivo como muchos de los demás dioses de la Era Pulp. Pero para eso estamos sus acólitos. Gracias por tu inquietud.

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