JEAN GIRAUD (MOEBIUS) 1938 – 2012: Un Lápiz con Forma de Infinito que Nunca Morirá

Jean Giraud (Moebius) 1938 - 2012 / Ilustracion por: Edison Montero

Jean Giraud (Moebius) - Paris 2010

Jean Giraud (Moebius) - Album Normal

   Un cometa en forma de lápiz se alzó por el extenso cosmos iluminando dando vida a todas  las formas muertas de los diferentes universos.  Desde la ciudad desierto, en el meteorito que se encuentra en la Constelación de Leo, el Mayor Grubert alzó la vista y se preguntó: «¿Qué era esa luz en forma de lápiz grabada en el espacio?». Por un instante sintió una angustia en su alma, derramando de sus ojos lágrimas que levitaron en sus arenas, estas volaron en dirección de aquel extraño prodigio… dejando dibujadas en su cielo… dos coloridas líneas de luz  que desaparecieron en todo aquel espacio geográfico. Una sonrisa de satisfacción surgió del rostro del Mayor, retomando su camino por el desierto y desapareciendo en una de las inmortales páginas de la Metal Hurlant; cruzando de viñeta en viñeta para llegar a una de las tres dimensiones del Garaje Hermético.

   El cometa continuó su trayectoria más allá de todos los universos, pasando por el aura de los deseos físicos y los anhelos creativos que estaban en proceso de gestación. En su largo camino, pronto se encontraría con su propio reflejo en una pared cristalina de dimensiones ciclópeas. El impacto reflejado en una forma acuosa, le absorbió hacia un lugar solitario y extraño… Un desierto donde líneas y colores fusionados en su conjunto, creaban la estructura de un mundo cambiante y complejo. Allí, la coherencia estaba vestida de su némesis  y lo verdadero se perdía en lo ilusorio. Muy a lo lejos se distinguieron grandes rocas ovaladas levitando en aquel paisaje desolador, y en su alrededor peregrinos con enormes túnicas opacas barrían sus arenas al caminar, convirtiendo su suelo en materia oscura. Afortunadamente, minutos después, otros peregrinos de túnicas coloridas pasaban por el espacio vacío restaurando su  forma nuevamente. Un ciclo redundante que no tenía explicación, ¿y por qué debería de tenerla? Así era el famoso Desierto «B».

   Brumas y neblinas aparecieron en los cielos, el cometa avanzaba y muchas torres se encontraron iluminadas cuando cayó el alba. Un Ser  de exótico gorro, capa y espada montado en un extraño pájaro blanco pasó a toda velocidad en la misma dirección del cometa. Su rostro inflexible observó aquella forma de fuego, viendo en su interior un Ser resplandeciente y sereno, trazando líneas en su enorme mesa de dibujo. Las creaciones fluían de su afilada punta de carbón, fusionándose con aquel paraíso de ensueños. Salían de su interior: tintas coloridas transformadas en hermosas mujeres, pájaros exóticos, paisajes de total exuberancia, monstruos pintorescos y lo más extraño de todo…  un personaje exactamente igual a nuestro héroe se vio volar por sus cielos en dirección opuesta. El guerrero volteó  su rostro en dirección hacia su destino, y el pájaro blanco se desplazó con más velocidad, tomando altura… perdiéndose en la bruma interminable… ¿Acaso no sería aquel personaje el famoso guerrero Arzack?

   Desde una torre con forma de un ocho alargado, eran iluminadas las tierras del Desierto B, el cometa  prosiguió su desplazamiento  hacia el ojo de la luz que se encontraba en su cima. Este consistía en una piedra de diamante de gran tamaño con forma de huevo, que en sus diversas caras mostraba los acontecimientos de las dimensiones de aquel universo.  En la cima de la extraña torre, sentado en una posición de meditación junto a su pájaro blanco, se encontraba el guerrero Arzack. Lentamente se puso de pie y con un movimiento brusco de su espada penetró una de las caras del Huevo-Diamante; todo el desierto comenzó a evaporarse y el objeto comenzó a quebrarse en dos partes. En su interior un enorme pájaro blanco había nacido, y abriendo sus fauces para recibir el primer alimento de su existencia,  se tragó en sus entrañas el enorme cometa de una sola bocanada, transportándolo en el tiempo y  espacio hacia un lugar donde el sol estaba agonizando…. Hacia Zothique el Último Continente.

   Las llamas iluminaron  las aguas de un mar negro y siniestro, confundidas en una isla antaño temida y ahora olvidada,  se dice que la muerte plateada no paso su aliento en ninguna de las piedras de aquel maldito lugar, cuando su enfermedad arrasó la humanidad del antiguo continente de Zothique, pero, ¿Que extraño Ser de los que ahora habitan la tierra podría hablar de los horrores e invocaciones vistos en Naat, la isla de los Nigromantes? Y, ¿Quién se imaginaría que una divinidad infinita que desprende universos creativos iba a hacer de esta isla su casa?  El impaco tuvo su final en el lugar más oscuro de la isla,  convirtiendo ese espacio colisionado en  una enorme torre de cristal de total belleza. Mucho se ha comentado en las lejanas regiones del continente sobre la maravillosa torre de cristal y la luz brillante que emana de su única ventana; pero, lo que no será jamás contado, sólo conocido por los nuevos dioses de la tierra, es que en el interior de aquella ventana habita un espacio tan infinito que ellos temen penetrar.  Es el infinito del dios que está sentado en una enorme mesa de dibujo con su lápiz mágico, desprendiendo en cada segundo imaginación y creatividad de su Ser… que a diferencia de Vergama, no rige el destino de las cosas, sino que las crea, las transmuta, les da vida. Un dios que  en su nombre de Moebius se mueve eternamente en forma cíclica, convirtiéndose en una especie de Lápiz Ouroboros, conectado con el cerebro de la imaginación, cuyo arquetipo hace millones de años hábitó un ser humano del antiguo continente de la tierra, quien fue llamado con el  nombre de Jean Giraud.

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Markus E. Goth

Editor y Director de Zothique The Last Continent

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 Nota de ZTLC: Hoy la humanidad ha perdido uno de los grandes pilares de la fantasía gráfica y del mundo de la imaginación. En este Blogzine de las cosas que no son pero deberían ser, le rendimos este minuto de silencio; ese respeto iniciático hacia un genio, que en su arte ha dejado para la posteridad el ejemplo de la fuerza de voluntad y la disciplina que se debe llevar en todo oficio.

Agradecimientos: Para Edison Montero, Presidente de Moro Studio por la colaboración de su magnifica ilustración  titulada  “Jean Giraud (Moebius) Un Lápiz con forma de Infinito que Nunca Morirá”.

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