El Necronomicon y el Universo Onírico / Por Mark Dunn

  Los «Grandes Antiguos» sobre  los cuales Lovecraft escribió como aquellos Nombres Muertos para ser Aullados —contenidos dentro de su  arcano libro de sombras llamado el Necronomicon, inspirado por sus sueños— pueden ser equiparados con los procesos e inteligencia del universo onírico consciente. El Chamán de muchas culturas ve la creación como algo interconectado a través de sus muchas partes separadas; un organismo único, una entidad autoconsciente por derecho propio. El Chamán comprendió que nuestros sueños son mucho más que las serpenteantes memorias regurgitadas y tamizadas por nuestro cerebro, pues ellos son la energía misma e información destilados en una expresión simbólica en la cual están tejidas nuestras experiencias materiales.

  Podemos conscientemente tener acceso a la realidad onírica generalmente definida como «Sueño Lúcido», el cual en cuanto a un estado de conciencia particular fue simbolizado en tiempos antiguos como el que le es propio a un «Elevado Adepto» o Ser anfibio. El símbolo aplicado a un estado de conciencia onírica era el de una forma reptiliana como la de una serpiente, sapo, pescado o dragón, con los cuales el Chamán se conecta, convirtiéndolos en símbolos que representen el estado de alerta consciente del operador dentro del sueño. Podemos encontrar ese simbolismo por todo el mundo, de una cultura a otra, lo cual indica una comprensión muy antigua y extendida.

  Uno también descubrirá un motivo común en todas las culturas de perspectiva chamánica, y es que no elegimos o aprendemos a ser un Chamán sino que somos elegidos por los espíritus. Cuando somos elegidos, muy a menudo podemos volvernos locos en el proceso sino reconocemos nuestras habilidades psíquicas inherentes. El neófito del Chamán a menudo transita a través de los estragos de una enfermedad. Esta enfermedad lo asalta hasta el punto de destruir los fundamentos de su mente y arruinar su estructura física así como desgarrar su alma misma hasta que abandone su antigua vida y abrace su nuevo estado como Chamán. Algunos no descienden este sendero ya que los separará por siempre del resto de la sociedad, deviniendo en seres solitarios y temidos, y sintiéndose ellos mismo como extraños. El Chamán a menudo vive en un autotormento mientras es acosado por otra forma de inteligencia sin tiempo, la cual le habla a través de sus raros sueños; sueños que la mayoría son afortunados de no tener.  Un Chamán es a menudo separado de los que le rodean por sus sueños, pues estos pertenecen a un cierto orden de calidad por cuya vía puede conscientemente tener acceso a otras realidades, las que H. P. Lovecraft conoció. El neófito Chamán al comienzo de su vocación tendrá que enfrentar sus temores más profundos dentro del sueño antes de ingresar a otro nivel de comprensión, con el cual Lovecraft se enfrentó mientras luchaba para abrirse paso fuera de su crisálida y emprender el vuelo. Los temores deben ser nombrados antes de que sean transformados en cosas familiares para ser utilizadas. El Chamán ha ido más allá del umbral del sueño ordinario de memorias regurgitadas que muchos conocen como sus sueños inconstantes, que actúan principalmente como un filtro psíquico que impide que la mayoría penetre al proceso consciente que hace que el sueño se transforme en carne. Lovecraft alcanzó el nivel donde podía personalmente clasificar y nombrar estos procesos conscientes, pero su temor estaba muy arraigado como el de muchos otros cuando se enfrentan a lo desconocido, que los oscurece con las formas de los Grandes Antiguos.

  Muchos se complacen demasiado en estas espantosas formas conjuradas desde el abismo como Lovecraft lo hizo para estremecer la espina dorsal a manera de entretenimiento. Mientras otros las utilizan para darle forma a sus oscuras y prohibidas filosofías personales y prácticas esotéricas, las cuales llevan a menudo la impronta de la perspectiva dualista de naturaleza religiosa que tira de ambos extremos, acosándoles como los perros de Tíndalo. Los antiguos grimorios utilizaron el potente estado emotivo de los temores para separar el trigo de la cizaña así como para utilizarlos como una vía para penetrar a estados alternativos de conciencia en donde pudieran transformar los temores en otra cosa. Existen otras emociones que también gobiernan aparte del temor, que son tres y junto con este constituyen las cuatro direcciones del círculo mágico. Se pueden utilizar estas otras emociones con la misma potencia para transformar a los Grandes Antiguos en otras formas que puedan ser conjuradas. Si por un momento nos detenemos a observar a los Grandes Antiguos desde otra perspectiva diferente a la dualista, podríamos ser capaces de verlos como inteligencias conscientes pertenecientes a una realidad subconsciente que sueñan el universo para manifestarlo. Por ejemplo, Los Grandes Antiguos:

   Yog-Sothoth, es la inteligencia guardiana del velo de himen hipnagógico que puede ser rasgado como un aullante dragón penetrante, para capturarlo con la extática carga emotiva almacenada en una palabra de poder repetidamente entonada y confinada al Símbolo personal.

  Austin Osman Spare dice en «The Book of Pleasure»: «Todo deseo, sin importar que sea por placer, conocimiento o poder que no pueda encontrar una expresión “natural”, puede realizarse con las fórmulas de los Símbolos desde el subconsciente. Los Símbolos son los medios de unir y guiar la creencia parcialmente libre con un deseo orgásmico, su carruaje y retención hasta que su propósito se manifieste en el Ser subconsciente, y también su medio de reencarnación en el Ego. Todo pensamiento puede ser expresado en forma de verdadera relación. Los Símbolos son monogramas del pensamiento para gobernar la energía [toda heráldica, timbre y monograma, representan Símbolos y el karma que gobiernan]; un medio matemático de simbolizar el deseo y darle forma, que encima tiene la virtud de prevenir cualquier pensamiento y asociación con ese deseo particular [en el momento mágico], escapando así la detección del Ego, de manera que no restrinja o asimile tal deseo a sus imágenes transitorias, memorias y preocupaciones, sino que le permita libre acceso al subconsciente».

  Entre el sueño y el despertar nos encontraremos a nosotros mismos dentro de su reino crepuscular, enfocándonos en el Símbolo como un vehículo de transición fortalecido por un mantra de poder. Seremos por lo tanto capaces de conducir nuestro Símbolo como si fuera el caballo de batalla de ocho piernas del féretro del hombre muerto, parecido a como lo hace el personaje viajero en el tiempo, Titus Crow, de Brian Lumley. Titus Crow se mueve dentro del mundo mitológico creado por H. P. Lovecraft, utilizando una máquina del tiempo construida por los «Dioses Primordiales», en orden de penetrar a otras realidades. No obstante, podemos lograr esto sumergiendo nuestra conciencia dentro del sueño y trasladarnos desde nuestro universo de un Estado Marcado a través de un vacío de Estado No-Marcado [Yog-Sothoth] hasta otro universo de Estado Marcado [Cthulhu], como lo describe el científico John C. Lilly. Él logró esto cuando se enfocó en el Símbolo «matemático» abstracto del Operador Brownian; una «L» mayúscula invertida, al igual que el antiguo Chamán lo haría al enfocarse sobre el símbolo orgánico del caballo de ocho piernas.

  En «Dyadic Cyclone», John C. Lilly dice: «Mi conciencia fue colocada dentro del ángulo derecho de la “L” mayúscula invertida como esta fue escrita, como si fuera un vehículo. Este proceso es más bien peligroso. Significaba que fui identificado con el estado marcado, es decir, que existía. Yo estaba entonces conduciendo el estado marcado como si fuera un vehículo, pero al mismo tiempo, yo era el estado marcado. Esto significaba que yo era la conciencia, el signo que estaba siendo alimentado a través del estado marcado fuera de mí mismo. Tan pronto como esto sucedió, me sumergí explosivamente dentro del vacío. Mi conciencia estaba aún intacta, pero no existía universo en absoluto. De repente comprendí que este era el primer paso de una serie infinita del estado marcado al estado no marcado, y así sucesivamente. De manera que entonces mi conciencia se asemejaba al estado marcado, penetró dentro del ángulo derecho y salió de él a otro dominio, es decir, surgió hacia otro estado marcado».

  La fase inicial de este estado se experimentará como siendo desmembrados por nuestros propios conflictos emocionales, enfurecidos como ángeles y demonios en guerra, los cuales son como las piernas atacando a patadas de una retorcida virgen velada e inmaculada, toda santidad, pero hambrienta de que la penetremos como a una prostituta sagrada. Seremos atrapados entre lo sagrado y lo profano del propio código binario y dualista de nuestra Carga emocional, lucha que será como la de la Tesis y la Antítesis tratado de devenir en Síntesis. Yog-Sothoth es en esencia un sistema de filtrado destinado a bloquear la entrada y la salida de cualquier cosa que no sea solicitada, la cual tenemos que someter y encadenar a nuestra voluntad en orden de penetrarla como el dragón ascendente y así sintetizar nuestra propia «Carga» emocional. Cuando logramos conscientemente penetrarla, ella deviene en el vacío no marcado de un portal vaginal interno, un agujero de gusano hacia la onceava dimensión del sueño biofotón. Paul Steinhardt [Universidad de Princenton] dice: «La onceava dimensión será, en su máximo tamaño, algo como la trillonésima de un milímetro». Burt Ovrut [Universidad de Pensylvania] dice: «Bien, esto es la décima del -20 de un milímetro. Eso es tomar un milímetro y dividirlo entre un 10 seguido de veinte ceros, así que eso es muy, muy pequeño».

  En este punto, enfocamos nuestros cinco sentidos [el Pentagrama/Signo Antiguo] en orden de tener acceso conscientemente al microcósmico agujero de gusano. Al inicio, este se manifestará como el símbolo orgánico del orificio de la vagina dentro de las faces simbólicas de nuestro sueño. El microcósmico agujero de gusano es muy vampírico en su naturaleza ya que se alimenta de nuestra propia «Carga» emotiva para producir su aullante orgasmo, pues es más allá del velo de himen hipnagógico que encontraremos la inteligencia femenina inorgánica. Se ha especulado que los electrones son agujeros de gusanos microcósmico en miniatura, los cuales conectan una infinidad de otros mundos alternativos que existen en universos paralelos, que podemos igualar a una vasta red de Súpercuerdas.

  Las pequeñas e invisibles cuerdas de la Teoría de las Cuerdas están supuestas a ser los fundamentales bloques de construcción de toda la materia en el universo, pero ahora, con la adición de la onceava dimensión, ellas han cambiado. Ellas se estiraron y se combinaron. La asombrosa conclusión es que toda la materia en el universo estaba conectada a una vasta estructura: una membrana. En efecto, todo nuestro universo es una membrana. Burt Ovrut dice: «Puedes pensar en ello como en un violín de cuerdas o una guitarra. Si las punteas de cierta manera obtienes una frecuencia determinada, pero si las punteas de una forma diferente obtienes más frecuencias de las cuerdas y de hecho posees diferentes notas. La naturaleza está hecha de todas estas notas diferentes, las notas musicales que son tocadas en estas súpercuerdas». Nuestros sueños son como una tormenta de electrones tejidos para que produzcan muchas notas musicales por nuestra «Carga» emocional de ingreso.

  Un importante papel en la generación del color es jugado por el salto de los electrones de un nivel de energía a otro y nuevamente de regreso, ¿y si pudiéramos observar conscientemente y por lo tanto modificar la conducta de los electrones desde los sueños? Científicos del Wisemann Institute en Israel han demostrado que los electrones actúan de forma diferente cuando son observados. El observador influye en la energía; eso quiere decir que podemos producir cambios en el medio ambiente. Los «Globos» asociados con Yog-Sothoth serían esos otros universos propuestos en la Teoría de la Membrana que flotan a nuestro alrededor como mundos úteros dodecaedros en la onceava dimensión. Michio Kaku [Universidad de New York] dice: «La última comprensión del universo es que puede haber un número infinito de universos cada uno con diferentes leyes de física. Big Bangs probablemente ocurren todo el tiempo. Nuestro universo coexiste con otras membranas, otros universos, que también están en el proceso de expansión. Nuestro universo sólo puede ser una burbuja flotando en un mar de burbujas». La onceava dimensión lo abarca todo y se encuentra más cerca de nosotros que las ropas que usamos.

  El físico Fred Alan Wolf en «Parallel Universes» dice: «Si pudiéramos penetrar en un electrón, veríamos sólo las clases de cosas que podrían ser vistas cuando entramos en un hoyo negro como está previsto que exista por la teoría general de la relatividad. Hasta ahora esto es sólo especulación, por supuesto. De ser verdad, entonces sería muy posible contemplar otros mundos sintonizándonos de alguna manera con nuestros propios electrones. Quizá llegará un día en que esto sea posible gracias a una tecnología altamente desarrollada: una forma electrónica de biofeedback. Entonces, nuestros cuerpos se convertirían en máquinas del tiempo».

  Azathoth: puede ser equiparado con la experiencia de ganar acceso al orificio vaginal del agujero de gusano tal como está descrito en la teoría general de la relatividad. En este punto, nuestra conciencia enfocada y la forma onírica son descompuestos en su esencia y los componentes de su quintaesencia, convirtiéndonos en un caos informe y desconocido, reducidos a un punto de singularidad seminal eyaculado en el centro del infinito. Es aquí donde nos identificamos totalmente con la palabra que «Aullamos» dentro de la vagina en orden de «Girar». John C. Lilly dice en «Dyadic Cyclone»: «Si fuésemos a viajar desde este universo hasta otro, podríamos reducir el tamaño del observador hasta una medida increíblemente pequeña; en otras palabras, tres veces diez a la decimosexta longitud de Plank. Con este tamaño seríamos mucho más pequeños que un núcleo atómico».

  Hastur: Entonces experimentaremos lo que es estar dentro del orificio de la vagina del agujero de gusano, por lo que éste se convierte en algo parecido a estar dentro de la aullante garganta de un remolino. El ciclón del agujero de gusano se convertirá entonces en una Estrella Vaginal, en un embarrilado túnel de torsión de un portal que permite el ingreso hacia otra realidad, que existe dentro de otro universo paralelo. John C. Lilly en «Dyadic Cyclone» dice: «Con un tamaño tan pequeño como este, el espacio mismo es indeterminado; uno podría moverse a través de galaxias, de universos al reducirse a este tamaño y aún moverse con una velocidad mucho más grande que la de la luz. En otras palabras, a este nivel parecen existir portales hacia otros universos, portales de un tamaño muy pequeño, pero aun así portales».

  Tendremos la sensación de ser despedazados, estirados así como también de un movimiento de giro cuando de hecho estamos viajando sin movimiento y es el túnel en su «Giro» que se mueve a través de nosotros. Nuevamente el Dr. John C. Lilly/Dyadic Cyclone, nos dice: «Si deducimos algunas implicaciones de esto, podemos ver que, por ejemplo,  al diez a la menos vigésimo séptima de segundo, la luz sólo puede moverse tres veces diez menos la novena de las unidades de poder de angstrom o tres veces diez a la decimo sexta longitud de Plank. Traduciendo esto en términos humanos, esto significa que si un cuerpo humano pudiera ser expuesto a un proceso que tomara cada núcleo atómico en ese cuerpo y cada electrón y transportarlos a un universo enteramente nuevo a estas velocidades, el efecto —para decirlo simple— sería explosivo».

  En este punto Aullamos nuestra palabra de poder para alinearnos como una semilla o punto de singularidad en el centro del vórtice con un Símbolo predeterminado, con el cual devenimos en algo determinado para el ojo. Esto entonces pone en movimiento la fertilización de un patrón de información asociativa que conduce nuestro destino predeterminado de un útero fractal de Orden Implicado, en los Dominios del Sueño, que es la base de otro universo cuyas correspondencias y asociaciones simbólicas nos reflejarán como su quieto punto central de existencia.

  Nyarlathotep: representa la corriente de información paralela del tiempo, la cual fluye desde el pasado hacia el futuro así como desde el futuro hacia el pasado. Nyarlathotep es la onda cuántica de probabilidades, como el Mensajero Cuántico portador de la onda, Nyarlathotep viaja tanto hacia delante como hacia atrás en el tiempo. Alan Guth del Massachusetts Institute of Technology, dice: «Cuando estudiamos las propiedades de los átomos descubrimos que la realidad es mucho más extraña de la que cualquiera haya podido representar en la ficción. Las partículas en verdad tienen la posibilidad de estar, en un sentido, en más de un lugar al mismo tiempo». Observamos la corriente temporal de información desde dentro de la estrella vaginal embarrilada en el túnel de torsión como una infinidad de imágenes que se alinean con esa información, la cual reside dentro de nosotros mismo como el punto de singularidad; siento esto un proceso de correspondencia asociativo. El proceso asociativo está determinado por nuestro propio Ser, actuando como una premisa algorítmica de una «Carga» emotiva que genera un patrón fractal de información asociativa sobre el «Giro». Es aquí donde podemos interactuar con una infinidad de otros yoes alternativos, los cuales existen simultáneamente dentro de otras realidades alternativas pertenecientes a universos paralelos.

  Alan Guth nos dice que: «Esencialmente, cualquier cosas que pueda suceder sucede en una de las realidades alternativas, lo que significa que ubicado sobre el universo que conocemos existe un universo alternativo donde Al Gore es presidente y Elvis Presley aún vive». También podemos tener acceso a memorias genéticas pertenecientes a pasados periodos de vidas de nosotros mismo  y de otros, así como a la de aquellas que aún estar por venir. Podemos desarrollar la habilidad de penetrar en las corrientes de la vida y memorias de otras especies ya sea de este mundo o de otros, mucho más alienígenas, así como también adoptar sus formas por un tiempo. Nyarlathotep es el que conglomera y destila toda esta información que emana desde el DNA mitocondrial en un nivel biomolecular, siendo una especie de su showman andrógino viajero del tiempo.

  Cthulhu: es el patrón fractal de información asociativa y el útero «Matrix» del multiverso, que gobierna las plantillas oníricas fundamentales de numerosos otros «Estados Marcados» de universos paralelos. El esquema onírico es la mente subconsciente colectiva de una realidad creativa cooperadora. El esquema es semejante a un patrón súper fractal fabricado de otros patrones fractales más pequeños, cada uno con su propia y distintiva frecuencia de energía coherente. El universo onírico de Cthulhu está construido de patrones fractales de información asociativa interconectados, muy parecido a una inmensa estructura cristalina. Cada patrón fractal es el principio organizador de un fundamental Orden Implicado de información de un esquema onírico, el cual tiene como expresión física una forma de Orden Explicado.

  Michael Talbot en «The Holographic Universe», nos dice: «Una de las asombrosas aserciones de Bohm es que la realidad tangible de nuestra vida diaria es en verdad una especie de ilusión, como una especie de imagen holográfica. Tras ella se encuentra un orden de existencia más profundo, un nivel más vasto y primario de realidad que genera todos los objetos y apariencias de nuestro mundo físico en la misma manera que un fragmento de película holográfica produce un holograma. Bohm llama este nivel más profundo de realidad el orden «implicado» [que significa «oculto»], y se refiere a nuestro propio nivel como el «explicado» u orden revelado».

  La casa de Cthulhu, R’lyeh, puede ser equiparada con un laberinto informativo de innumerables túneles vaginales cuánticos tentaculares, enlazando una infinidad de esquemas oníricos fractales fundamentales, cada uno siendo un dominio del sueño al que se puede penetrar a través de muchos mundos úteros holográficos. A nivel biomolecular, R’lyeh es la mitocondria cuyos microtubos se supone que actúan como computadoras cuánticas de a bordo, mientras que Cthulhu es un principio organizativo dentro de su DNA desde donde surgen su inteligencia biofotónica que se inculca en nuestros sueños para inspirar la luz luciferina. En otro nivel, R’lyeh es Orden Explicado y Estado Marcado del universo útero de un patrón fractal Brane, en cuyo centro se encuentra Cthulhu rodeado de muchos otros Ordenes Explicados y Estados Marcados de patrones fractales Brane.

  Shub-Niggurath: puede ser equiparada con la generación de sincronicidad, pues ella la danza en una manifestación demencial. Mientras ganamos acceso dentro de un Orden Implicado de un esquema fractal onírico, este es activado para que devenga en la red sincronizada de nuestra realidad experimental de Orden Explicado. «El sueño está hecho de carne». Uno puede conscientemente saltar a otra plantilla que fundamente otra realidad alternativa que exista dentro de un universo paralelo. Las «Mil Crías» de Shub-Niggurath son el nacimiento consciente de una sincronicidad diseñada que existe para indicarnos nuestro salto a una nueva red de sincronicidad, de una realidad creativa consensual y cooperativa.

  Michael Talbot en «Holographic Universe», nos dice: «Cuando experimentamos una sincronicidad, lo que en realidad estamos experimentando es la mente humana operando, por un momento, en su verdadero orden y extendiéndose a través de la sociedad y la naturaleza, moviéndose a través de ordenes de creciente sutilezas, penetrando  más allá del origen de la mente y la materia dentro de la misma creatividad». Los símbolos activados desde dentro del sueño consciente se volverán correlativos con los resortes simbólicos externos de sincronicidad experimentados en la carne, siendo esto la danza de la Maya siete veces velada de Salomé, Shu-Niggurath.

  El Alto Adepto de los Grandes Antiguos:

   Dagón: no representa tanto un proceso de conciencia sino el de un estado de conciencia auto-despierta, manifestado como un Alto Adepto anfibio simbolizado por el símbolo del reptil, la serpiente, el sapo, el dragón o el pescado en conexión a la activación de la corteza del cerebro reptiliano. El estado anfibio alude en sí mismo a un estado del Ser entre la «Energía» y la «Materia», el sueño y el despertar. Dagón es esencialmente un alto adepto de un dragón que ha logrado la total conciencia auto-despierta dentro del Orden Implicado de un «Microcósmico» sueño biofotónico. La realidad onírica parece estar alineada simbólicamente con el húmedo reino amniótico del Océano de Energía Oscura, mientras que el número infinito de mundos «Macrocósmicos» del  Orden Explicado no son sino islas flotando sobre su profundidad sin fondo y Dagón puede nadar o caminar a donde quiera.

  Dagón fue llamado originalmente Dagan, quien era un dios semítico occidental del maíz pues su nombre significa «maíz» conocido como Dagón por los israelitas. Los israelitas lo asociaron con el pescado ya que en hebreo «Dag» significa pescado. Ellos lo percibían como siendo un dios con cola de pescado igual que el que trajo la cultura a Babilonia, Oannes. En Ugarit, Dagan fue considerado ser el padre de Baal y en el Viejo Testamento él aparece como el dios principal de los filisteos [Jueces 16:23]. Los cananeos llevaron su culto a Mesopotamia donde le fue dada la diosa Salas como esposa. Al principio parece haber cierta confusión entre Dagan y Dagón, pero Dagón era capaz de acceder al húmedo reino amniótico de los sueños para así mejorar la fertilidad de la tierra y del maíz gracias a su auto-sacrificio interno en el trance. Pues el sueño era el reino femenino de donde nace toda forma, de ahí su función fálica como un pescado. La referencia al maíz es también una alusión a la inteligencia inorgánica femenina, ya que ella es la que cosecha mundos en relación a la cualidad emotiva del macho que al igual que ella es maíz.

  El sello de Dagón se encuentra en el centro de una estrella de seis puntas sobre las cuales se ubican los demás sellos de los Grandes Antiguos, con funciones subconscientes sensitivas. La estrella de seis puntas está asociada con el «Cuadrado Mágico» del Sol y cuando sumamos todos los números agrupados dentro de este «Cuadrado Mágico» obtenemos la suma de 666, el número atómico del átomo de carbono. Cuando luego sumamos 6+6+6 y a continuación reducimos el resultado a un solo dígito obtenemos el número nueve que se asocia con el «Cuadrado Mágico» de la Luna. Dagón es la «Gran Bestia» emergiendo desde las aguas del útero amniótico del Microcómico Orden Implicado del sueño biofotónico, el cual es la oculta onceava dimensión. Él es el maestro de las siete capas del átomo y los siete sellos de la «Carga» de energía emotiva que genera una fijación dentro de una matriz de realidad particular de diez dimensiones. Para Burt Ovrut, «nueve dimensiones espaciales y una temporal». Esta realidad, siendo una de muchas, es la tierra nutricia de un mundo «granja» para la Inteligencia Femenina Inorgánica que «Gira» entre los cuernos de Dagón, como su prostituta vampírica de la onceava dimensión a ser violada.

  Alan Guth del Massachusetts Institute of Technology, nos dice: «Yo de hecho he trabajado con varias otras personas para crear un nuevo universo en el laboratorio. No sabemos a ciencia cierta si funcionará o no.  Hay probabilidad de que sí. Es seguro crear un universo en tu sótano. No desplazará el universo que le rodea aún si crece tremendamente. En verdad creará su propio espacio; y de hecho mientras crece se separará completamente a sí mismo de nuestro universo en una fracción de segundo muy corta, creciendo en proporciones cósmicas sin desplazar ninguno de los territorios que comúnmente reclamamos como nuestros». De manera que Dagón tiene la habilidad de crear un nuevo universo en el laboratorio de un sueño desde donde él puede deshacerse del viejo universo como «una serpiente cambiando de piel» para luego cubrirse con la piel de otro universo.

  Los Aliados y Súbditos de los Grandes Antiguos:

  Los Descanados de la Noche: ellos representan la «Hechicera Nocturna», los invasores de habitación que provocan experiencias «Fuera del Cuerpo». Es aquí donde encontramos la Inteligencia Inorgánica Femenina; ellos fueron conocidos por los brujos toltecas en el México antiguo como los aliados que se cernían alrededor de la periferia hipnagógica del portal estelar vaginal de Yog-Sothoth. Ellos eran conocidos por muchos otros nombres y por otros practicantes de la hechicería a través de las edades: Lilit, Valkiria, Dakinis, Khadomahs, Brujas, Súcubos, siendo su nombre Legión. Su cualidad es primariamente femenina y muy predadora en su naturaleza pues pueden dar la impresión por momentos de que son masculinos en expresión, o de ser asexuados, pero es sólo un truco de su parte. Los Descarnados de la Noche son atraídos por el brillo de un soñador consciente para alimentarse de las fluctuaciones energéticas de la emoción, adhiriéndose a nuestros centros energéticos emocionales. El centro de la energía emocional está principalmente ubicado en el cordón umbilical «el área del ombligo» del estómago, y por lo tanto en el Plexo Solar. Es desde estos puntos de poder dentro del cuerpo que ellos activan la corteza de nuestro cerebro reptiliano, ya que la mayoría de las fibras nerviosas del Plexo Solar así como las del ombligo, tienen su cuartel general en nuestro cerebro reptiliano. Sus manifestaciones iniciales son abstractas y con formas borrosas, pero ellos pueden asumir la forma de animales y de híbridos; formas humanoides en relación a la calidad de la energía emocional de la cual se alimentan. Ellos buscan una relación simbiótica con aquellos a los cuales se adhieren.

  Carlos Castaneda en el «The Art of Dreaming», nos dice: «El secreto con los seres inorgánicos es no temerles. Y esto debe ser hecho desde el principio. El intento que debemos enviarle es de poder y abandono. En ese intento debemos codificar el mensaje de “no te temo. Ven a verme. Y si lo haces, te daré la bienvenida. Si no deseas venir, te echaré de menos”. Con un mensaje como este ellos se sentirán tan curiosos que vendrán con seguridad».

  El hechicero aprende como suplir a los seres inorgánicos y aliados de sus emociones y a cambio, ellos pueden introducir al hechicero en los sueños de otras personas y en otras realidades, cabalgándolos como su montura salvaje y desenfrenada. Su reino se encuentra dentro de las matrices laberínticas de los interconectados agujeros de gusanos vaginales; que son la membrana porosa del sueño de la onceava dimensión.

  Shoggoths: los Shoggoths representan el proceso que subyace bajo la perforación cuántica de los agujeros de gusanos vaginales que se encuentran dentro del sueño. Fred Alan Wolf en «Parallel Universes», nos dice: «Un átomo está compuesto de partículas subatómicas llamadas electrones. Debemos tener, en la imagen cuántica, muchas posibles locaciones paralelas para cada electrón en un átomo en orden de que ese átomo exista en un patrón estable de mínima energía. Cada locación es una posibilidad para cada electrón. En su estado mínimo de energía, llamado el estado del suelo, el átomo posee un mínimo de energía bien definido, pero sus electrones no poseen locaciones bien definidas. Para mantener la estabilidad en un átomo los electrones no deben tener locaciones bien definidas. De esa manera el átomo puede existir sólo si sus electrones se encuentran en locaciones fantasmas de mundos paralelos, con cada uno de sus electrones ocupando de alguna manera sólo una posición en un mundo dado, pero ocupando un número infinito de posiciones en un infinito número de cercanos mundos paralelos, todos del mismo tamaño. En un sentido, esto puede ser visualizado como una balsa de electrones paralelos flotando en un océano de posibilidades. No obstante, la analogía va mucho más lejos. Estas burbujas adicionales no sólo no existen en un único universo, sino que existen en universos paralelos que pueden ser alcanzados desde nuestro universo a través de un proceso llamado perforación cuántica. En este proceso un electrón es capaz de repentinamente desvanecerse en un universo y aparecer en otro. En verdad, si esta idea es correcta, mucho de lo que ahora llamamos fenómenos psíquicos, estados alterados de conciencia, canalizaciones de seres conscientes, espíritus, apariciones fantasmagóricas, platillos voladores y otros fenómenos inexplicables, pueden ser explicados como informaciones llegadas de universos paralelos a través de la perforación».

  Los Shoggoths pueden ser conscientemente convertidos en expresiones simbólicas a manera de «autómatas sub-cuánticos». Golems creados como secuaces para que establezcan ciertas condiciones de «Perforaciones Cuánticas» y que pueden hacerse consciente con el tiempo. Esto es especialmente cierto si ellos adquieren una mente masiva enfocada sobre ellos en relación a sus expresiones simbólicas construidas, que determine el patrón de información a su alrededor en la misma manera al de muchas divinidades. Podemos utilizar tales Shoggoths autocreados para controlar las mentes de otros cuando los dirigimos sobre ellos como alguna especie de deidad en cualquier forma; luego de lo cual su concentración autohipnótica nos fortalece sin que las víctimas jamás se den cuenta de lo que está pasando.

  Los «Grandes Antiguos» pueden ser percibidos como representaciones automáticas de procesos subconscientes de la conciencia; mientras los «Dioses Primordiales» representan la comprensión consciente y la utilización de esos procesos como «operadores». Por ejemplo:

  Los Dioses Primordiales:

  Nodens: es descrito como Señor Nodens de la mano de plata por Arthur Machen en su historia «The Great God Pan». Nodens es una deidad celto-romana que fue una vez el dios tutelar en el santuario de Lydney, Glouscesershire.

  Nodens era el dios de la sanación para los antiguos británicos y es probablemente el mismo que el antiguo dios irlandés, Nuanda, el de «la mano de plata», así como también el antiguo dios nórdico y sajón, Tyr, quien sacrificó su mano derecha al monstruoso lobo, Fenris. Podemos ver que Yog-Sothoth y Fenris son de alguna manera uno y el mismo, y que el estómago de Fenris representa la constelación del Draco y la mano de plata de Nodens/Tyr, a  Polaris, la estrella polar.

  La mano del Señor Nodens es también el «Signo Antiguo» del Pentagrama llameante, símbolo del Hombre, Microcosmo, divinidad revelada en forma humana. El Pentagrama está también asociado con las cinco estrellas de la «precesión» en cuyo centro se halla Draco, que se encuentra entrelazado como un Dragón Serpiente alrededor del «Polo de la Eclíptica». El Pentagrama representa nuestro acceso consciente [Cinco Sentidos] en el [Hipnagógico] y la salida al [Hipnapompico] a través del portal estelar vaginal del estómago del lobo prostituta, Fenris, el cual, según el antiguo mito, fue amordazado a causa de su mal uso de la sabiduría antigua.

  Cuando colocamos el pentagrama del microcosmo invertido sobre el pentagrama del macrocosmo en posición normal descubriremos en su centro de diez puntas la estrella de seis puntas de nuestro Círculo Mágico. El nombre de Nodens también se equipara etimológicamente con el nombre del dios chamán sajón, el Hechicero Woden, quien fue conocido por los antiguos nórdicos como Odín, cuyo singular ojo se encuentra en el centro del Pentagrama llameante del «Antiguo Signo». Fue Woden quien caminó los mundos desde el trance y el sueño profundo. Estos otros mundos penden como frutas de las ramas y raíces perforadas del agujero de gusano vaginal del árbol de las Walkirias, Yggdrassill, sobre el cual Woden colgó en trance como un [Dagón] Dragón para viajar sin moverse cabalgando el caballo de ocho patas llamado Sliepnir.

  El Necronomicon puede ser visto como una comprensión de las funciones y procesos sensitivos del subconsciente, a los cuales se puede penetrar a través de un manejo consciente de las técnicas de la «Manipulación del Sueño». H. P. Lovecraft descubrió inadvertidamente este conocimiento a través del portal onírico de Yog-Sothoth en orden de recordar y exorcizar sus temores, así como para mantener a raya lo que él encontró utilizando sus escritos. Si andamos en busca de la realidad del Necronomicon debemos aprender primero a despertar dentro del sueño para obtener sus secretos de la misma manera en que lo hizo el ego alternativo de la persona mágica de H. P. Lovecraft, cuyo nombre fue Abdul Alhazred, autor del Necronomicon.

  Traducido por Odilius Vlak

 –

  • Nota: La versión original de este artículo, titulado: «The Necronomicon and the Dreaming Universe» [2005], se encuentra aquí: http://www.templeofdagon.com.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s