RUNES SANGUINIS / Dos Digresiones Biográficas: El Baúl Errante de Poe y la Misteriosa Espada Bastón del Dr. Carter – Por Jeffrey A. Savoye

Tumba del Escritor Edgar Allan Poe

Ilustración del Escritor Edgar Allan Poe

  Quizás ningún aspecto de la vida de Edgar Allan Poe haya llamado más la atención, generado más discusión o causado más confusión que las turbias circunstancias que rodearon su muerte. La historia ha evolucionado a lo largo de un periodo de más de 150 años, siendo los detalles del hecho refinados tanto por la repetición e instinto dramático como por el análisis académico. A pesar de que mucho es aún objeto de debate, un núcleo más sólido de la historia se ha integrado al legado de la biografía literaria americana, y entre los elementos ahora fusionados con dicho núcleo se encuentran dos objetos sencillos, un baúl y un bastón, los cuales han logrado alzarse con vida propia. Aparte de ser reliquias de Poe, ambos son importantes mayormente por lo que contienen: el baúl con sus manuscritos y otros documentos, y el bastón con su espada oculta. Dado los escasos detalles y la naturaleza no confiable de algunas de las fuentes, la siguiente información es razonablemente comprensiva pero ni es exhaustiva ni absolutamente conclusiva.

Ilustración en Blanco y Negro del Escritor Edgar Allan Poe

  • «Tengo un baúl con mis papeles y algunos manuscritos»

  En ese azaroso viaje, iniciado en Richmond alrededor del 27 de septiembre y finalizado de manera tan abrupta en Baltimore el 7 de octubre de 1849, Poe llevó consigo un único baúl de pertenencias. Por varios meses después de su muerte este baúl fue el objeto de un considerable interés por parte de dos fuerzas antagónicas: Maria Clemm y Rufus Wilmot Griswold en New York, y Rosalie Poe y John R. Thompson en Richmond. Atrapados en el medio estaban Neilson Poe y el Dr. John J. Moran en Baltimore. Poe no había dejado una hacienda en dinero o propiedad, pero estaban sus poemas, cuentos y otros escritos, y Griswold había acordado editar una colección de los trabajos de Poe, cuya publicación tendría como fin la ayuda financiera de la suegra de Poe, Maria Clemm. No obstante, la hermana de Poe, Rosalie, buscó ejercer sus derechos a través de la asistencia legal de Thompson, por lo que una especie de guerra de tirar la cuerda tuvo lugar.

  Habiendo «escuchado en este momento de la muerte de mi querido hijo Edgar», y en un estado «de espantosa incertidumbre», una perturbada señora Clemm escribió a Baltimore el 9 de octubre de 1849, «para tratar y asegurarme del hecho y los detallesMi mente está preparada para escuchar todo; no me oculten nada». Entre los detalles generales y más bien cautelosas expresiones de simpatía, la réplica de Neilson Poe el 11 de octubre de 1849 proporciona la primera mención registrada del baúl: «El Sr. Herring [tío de Poe] y yo mismo hemos buscado en vano el baúl y ropas de Edgar. Hay razones para creer que les fueron robadas, y en tal condición como para dejarlo inconsciente de su perdida…». El 25 de octubre de 1849, más interesado en el baúl que en la consolación, Griswold le escribió a Thompson en Richmond: «El baúl de Poe no ha sido recobrado. El Sr. Neilson Poe, de Baltimore, escribe que por algo dicho por Poe, es creencia que él se lo entregó a un portero en Baltimore para que sea llevado a un depósito de Philadelphia. ¿Puedes arrojar alguna pista a eso? El baúl contiene algunas cartas importantes y sus conferencias, y estoy muy ansioso de obtener las últimas para imprimirlas». Thompson le contestó a Griswold el 3 de noviembre de 1849: «Le he escrito al señor Neilson Poe, en calidad de abogado de la señorita Poe, sugiriendo que el baúl del occiso me sea enviado. Si llega, cuidaré de asegurar para ti las cartas y las conferencias o cualquier otra cosa de contenido literario que pueda ser hallado en él». La aseveración de Thompson de su posición legal fue muy oportuna: en la semana entre la carta de Griswold a Thompson y la carta de Thompson a Griswold, el baúl había sido localizado y estaba en la posesión del Sr. Nielson Poe.

  Ya hemos obtenido unas cuantas referencias del tesoro contenido en este elusivo baúl, ¿pero qué podemos adivinar acerca de todo su contenido? El Dr. Moran, usualmente reconocido como el médico personal de Poe en sus días finales, cita a Poe diciendo: «Tengo un baúl con mis papeles y algunos manuscritos». Moran curiosamente agrega: «Nótese esto, no había ropas en el baúl. Un traje de bodas nuevo iba a ser colocado en él para el novio. Su visita fue de negocios e iba a ser corta». Si bien él pudo haber sido un instrumento para la reclamación del baúl, el Dr. Moran es tan vago en sus recuerdos, que sus comentarios acerca de las ropas deben ser tomados con un grano de sal. En contradicción con su declaración de 1885, descubrimos que el comentario más antiguo de Moran sobre el baúl, en una carta a la señora Clemm, del 15 de noviembre de 1849, en la cual él menciona que Poe no sabía «qué había sido de su baúl de ropas». No existe evidencia clara de que Moran en verdad haya abierto el baúl o que haya tenido cualquier conocimiento personal de su contenido.

  Afortunadamente, tenemos un comentario contemporáneo de Neilson Poe, quien escribió a Griswold el 1 de noviembre de 1949: «He abierto el baúl descubriendo que contiene varios manuscritos de valor. Siendo el principal de ellos una conferencia sobre el principio poético y algunos párrafos preparados, aparentemente, para algún viaje literario. Sin embargo, hay una cantidad de libros, sus propios trabajos, los cuales están llenos de correcciones hechas por sus manos. Estos deben ser puestos, sin dudas, en tus manos». Woodberry  estableció una lista específica de los libros. El primero era la copia de J. Lorimer Graham de los «Tales and The Raven and Other Poems», con las significativas revisiones de Poe escritas en muchas páginas. Esta era la edición de encuadernación doble, la misma cuyas copias les fueron entregadas a  Sarah H. Whitman y la señorita E. B. Barrett. El segundo era la copia del Obispo Hurst de «Eureka» [1848], una de varias copias con cambios y adiciones en el manuscrito hechas por Poe; pero este era ciertamente el más importante y el que tenía las notas más extensas. Woodberry también sugiere «otros posibles» sin decir cuales podría ser estos libros, dejándonos la libertad para algunas especulaciones.

  Podemos eliminar de la lista con toda seguridad «Tamerlane and Other Poems» [1827] y «Poems» [1831]. Escribiendo a J. R. Lowell en 1844, Poe declaró improvisadamente: «He sido tan negligente como para no preservar copias de ninguno de mis volúmenes de poemas; tampoco ninguno era digno de ser preservado». A pesar de ello, él tenía una copia de «Al Aaraaf, Tamerlane and Minor Poems» [1829], la cual pidió prestada a su prima Elizabeth en 1845 y subsecuentemente la usó en su desastrosa lectura en Boston. En esta copia, Poe cuidadosamente altera la fecha en la página de título para leerse 1820, aparentemente en un esfuerzo de respaldar sus declaraciones de que estos poemas fueron escritos cuando él era muy joven. Luego, él la conservó y pudo haberla usado en Virginia para un propósito similar, en cuyo caso debió acompañar los otros volúmenes citados por Woodberry. En su baúl también se encontraba una copia de sus dos volúmenes «Tales of the Grotesque and Arabesque» [1840], referidos como «una versión temprana de los trabajos del Sr. Poe», en una carta del 24 de diciembre de 1875 de la señorita Sarah H. Heywood a J. H. Ingram. No obstante, sin ninguna indicación de que estos volúmenes estaban marcados de manera especial, no eran claramente las copias elaboradamente revisadas retituladas «Phantasy Pieces». En sus conferencias, a menudo Poe leía poemas de otros, y pudo también haber tenido copias de sus libros para este propósito. Un favorito era el poema «Unseen Spirits» de N. P. Willis. «Poets and Poetry of America», de Griswold,habría resultado muy conveniente como fuente de un buen número de poemas, y Poe seguramente le hubiese gustado tener una copia a mano cuando lo criticó. Junto a su propio bastón de caminar, Poe dejó una copia de «Irish Melodies» de Moore en la oficina del Dr. Carte en Richmond. Si bien estos dos artículos claramente no estaban en el baúl luego de la muerte de Poe, este hecho muestra que él tenía al menos un libro de alguien más en su viaje. Uno podría presumir que la pequeña biblia dada por Maria Clemm a Poe en 1846 estaba también presente en el baúl, pues Poe la llevaba con él como era tradición. Sin embargo, la señora Clemm  se la dio aparentemente a la señora Rebeca Cromwell a final de 1849, tiempo para el cual ella no había recibido nada del contenido de parte de Neilson Poe.

  La conferencia mencionada por Nielson Poe era obviamente «The Poetic Principle», que fue originalmente incluida en el volumen III, y luego removida al volumen II. Los «párrafos» eran del ensayo humorístico «A Reviewer Reviewed», concebido para Graham’s Magazine,y probablemente unos cuantos fragmentos usados en su lectura de «Marginalia» o en su abortado proyecto de «Literary America». Entre otros materiales misceláneos en el baúl de Poe se encontraban varias cartas. Basados en las fechas en las que Poe las recibiría, estas tendrían que incluir sus últimas seis cartas, escritas por la Señora Clemm, E. H. N. Patterson, Thomas H. Chivers, la Señora Sarah A. Lewis y la Señora Marguerite St. Leon Loud. Nielson Poe le dijo a Eugene L. Didier que él encontró un paquete de cartas de amor de Elmira Shelton. De alguna manera, él tenía sorpresivamente doce cartas escritas  por George W. Eveleth, cuyas fechas van desde el 21 de diciembre de 1845 al 3 de julio de 1849. En adición, él tenía una nueva carta escrita por Thompson a Griswold con fecha del 25 de septiembre de 1849. Él también pudo haber tenido otras cartas y borradores de sus propias cartas mientras se dirigía a casa. Whitty sostiene que un recorte de la noticia de J. M. Daniel del número de 25 de septiembre de 1849  del Richmond Examiner, «fue encontrado entre los recortes de Poe después de su muerte, y ahora se encuentra entre los documentos de Griswold». Por supuesto, no hubiese sido posible que un artículo de fecha tan tardía fuera dejado atrás en New York, si bien él podría haberlo enviado por correo a la Señora Clemm justo antes de dejar Richmond. Él también pudo haber tenido el retrato en miniatura de su madre, pintado por Sully. El Sr. Lewis dice que él lo tenía en su valija cuando se perdió en Philadelphia [en julio de 1849].

  El principal motivo para el tour de Poe era conseguir potenciales suscriptores para su proyecto de revista [que para entonces se llamaba The Stylus]. Por lo tanto él debió haber tenido algún medio de registrar los nombres de los suscriptores y contribuyentes, y para este propósito probablemente llevaba su libro de «Memorandum» que ahora se encuentra en la Enoch Pratt Free Library. El Obispo Fitzgerald declaró muchos años después, que Poe tenía $1, 500 en suscripciones cuando abandonó Richmond. Si es así, debió ser dinero que obtuvo luego de dejar Norfolk. Como él le escribió a la Señora Clemm, «Daré una conferencia en Norfolk el domingo, tengo lo bastante para saldar mi cuenta aquí en la Madison House y $2 de sobra… Mi pobre, pobre Muddy. Aún no soy capaz de enviarte ni siquiera un dólar —pero mantén la fe— pues creo que nuestros problemas están casi por terminar». Sin ninguna evidencia corroborativa de que él en verdad se las haya arreglado para acumular esa gran suma de dinero, y qué pudo haber sido de ella, considero la historia apócrifa.

  Para una jornada que requería varios días de viaje y que incluía una visita a la prominente familia Loud en Philadelphia, Poe seguramente habría llevado consigo pertenencias personales, incluyendo un cambio de ropa [al menos una camisa] y artículos para las necesidades comunes como una rasuradora para el afeitado [junto a los accesorios relacionados para un asentador de navajas, cepillos, etc.], un cepillo para el pelo, y artículos similares. Probablemente también estaban los broches para botas que ahora se muestran en el Poe Museum en Richmond. El hecho de que él dejara algunas de sus maletas en Richmond, en la Swan Tavern, sugiere que pudo haber removido otros artículos, con la intención de hacer espacio en el baúl para nuevo material como parte de su «movimiento» a Richmond.

  Si bien de alguna manera mejor documentada  que el contenido del baúl, su historia es aún más confusa. La evidencia disponible soporta la noción de que fue retirado por el Dr. Moran, quien, luego de cierta investigación, reclamó el baúl del Bradshaw Hotel o del depósito del tren, el cual estaba al cruzar la calle. Entonces, él lo entregó a Neilson Poe. La idea de que el baúl le fue despachado a Neilson Poe desde Richmond —un error aparentemente creado por la Señora Weiss y perpetuado por Woodberry y Allen— puede ser fácilmente desestimada. Dadas las declaraciones en la carta de Griswold a Thompson del 25 de octubre de 1849, y la carta de Neilson Poe a Griswold del 1 de noviembre de 1849, el baúl debió haber llegado a manos de Neilson durante las últimas semanas de octubre. En este punto, la mayoría de los académicos parecen satisfechos en declarar que Nielson retrasó el envío del baúl y su contenido a la Señora Clemm, dando la impresión de que él era perezoso o desinteresado. En una carta del 27 de noviembre de 1874 a Ingram, N. H. Morison refuerza esta opinión sobre Nielson, describiéndolo como uno que «pertenece, así dicen sus amigos, a la clase de hombres que le dan larga a las cosas, quienes planean y nunca hacen». El caso para la falta de acción de Nielson, es sustentado aún más en una carta del 2 de marzo de 1850 de la Señora Clemm al Sr. Moran: «Lo que quiero señor que usted haga por mí es preguntarle de mi parte al Sr. N. Poe el porqué él ha retenido el baúl y por qué él no me deja tener esos papeles. Si me entero de que él no los tiene, el tercer volumen del libro tendrá que ser publicado sin ellos. Por todos los medios procure de él las cartas de mi querido Eddie y envíemelas, pues ellas son mil veces más preciosas para mí que los “rubíes”».

  Juzgando solamente por esta evidencia, sería razonable concluir que Neilson Poe no había hecho nada con el baúl y su contenido en los meses precedentes. No obstante, la verdad es de alguna manera más complicada. Una vez con el baúl en sus manos, Neilson Poe se encontró en una situación muy incómoda. Era esencialmente el símbolo de los bienes de Poe, y como abogado él debió estar consciente que Rosalie tenía los derechos legales más sólidos a la herencia de Poe. Por otro lado, la Señora Clemm era la madre de su esposa, y estaba destituida. Para entonces, Rosalie estaba viviendo con los Mackenies, quienes disfrutaban de un estilo de vida muy adinerado hasta sus terribles perdidas durante la Guerra Civil. La Señora Clemm también poseía un talento inusual para hacer que las personas se sintieran muy culpables. La clave para corregir esta impresión de inactividad es aceptar que para el momento el baúl, y al menos algo de su contenido, comenzaron a tomar diferentes caminos. Refiriéndose a las copias corregidas de Poe de «Tales and «The Raven and Other Poems», Mabbottt está equivocado cuando dice: «El libro vino demasiado tarde a manos de Griswold para ser usado en la edición de sus obras». En la preparación de los dos volúmenes publicados por J. S. Redfield el 10 de enero de 1850, Griswold fue bastante selectivo en usar las correcciones de Poe, pero su acceso a estos cambios es innegable. Entre otros ejemplos, el título «Catholic Hymn» reconoce la cancelación de Poe de la palabra «Catholic»; y la palabra «sorrow» en «The Haunted Palace» fue cambiada por «morrow». Más importante aún, el «Prefacio» de Poe y «The Raven» fueron imprimidos con versiones nuevas, incorporando un gran número de cambios misceláneos hechos por las propias manos de Poe.

  A pesar de todo, más o menos a mitad de noviembre, Neilson Poe en verdad le había enviado a Griswold los libros mencionados en su carta, aunque no incluyó el material manuscrito. Escribiéndole nuevamente a Thompson el 19 de febrero de 1850, Griswold puntualizó: «Él [Poe] tenía con él dos o tres discursos —uno de los cuales era sobre El Principio Poético, y otro, me parece, sobre la Literatura Americana— en forma manuscrita en Richmond. ¿Sabes algo acerca de ellos? El señor Neilson Poe, de Baltimore, me escribió que él me los enviaría insertados en los volúmenes de “Redfield”; pero nunca los recibí. En su baúl, supongo, estaban las copias corregidas de sus cuentos, de los cuales tú escribiste, y de muchos otros materiales incluyendo MSS., de varias biografía literarias». La única conferencia en el baúl era la de «El Principio Poético», y en la misma carta Griswold incita a Thompson: «Sugiero que consigas la conferencia sobre “El Principio Poético” y la imprimas como un artículo cabecera en el Messenger, pagándole a la Señorita Poe tanto como puedas por ella, y enviándome las pruebas del libro, que sale subsecuentemente…». Thompson no actuó de acuerdo a esta sugerencia por lo que esta conferencia también terminó en manos de Griswold. En una carta del 29 de julio de 1850, Bayard Taylor, actuando en nombre de Griswold, le ofreció el manuscrito a George R. Graham por $50 para el beneficio de la Señora Clemm, pero Graham declinó, en cambio fue comprado para publicación por John Sartain quien lo imprimió en el número de octubre de 1850 de Sartain’s Magazine, si bien para el momento ya había sido imprimido en Willis’s Home Journal el 31 de agosto de 1850. El manuscrito ya se había perdido desde hacía mucho tiempo.

  Escribiéndole a Griswold el 29 de abril de 1850, la Señora Clemm se quejó de que Moran no le había informado que: «El baúl te había sido enviado a petición tuya,  para la Señorita Poe. No puedo comprender esto y deseo que me dejes saber si es verdad». Pero varios meses después parecía que Nielson Poe aún tenía el baúl, si bien ya presumiblemente despojado de los artículos más significativos. Rosalie le escribió a Griswold el 20 de agosto de 1850: «Pienso y digo que he sido injustamente tratada desde su muerte, he sido despojada de su baúl a pesar de que él mismo me lo dio. El Sr. Poe, de Baltimore, lo tiene, y no me lo entregará hasta que yo misma lo procure. No pude conseguir a alguien que fungiera como mi seguridad y entonces mi amigo me aconsejó no procurarlo». Una nota en la edición de Stanard de las cartas de Poe en el Valentine Museum, dice lo siguiente: «Cuando Poe murió en Baltimore, la mayor parte de sus bienes consistían en un pequeño baúl de cuero negro ceñido con argollas de hierro, conteniendo manuscritos y algunas otras pertenencias. El baúl y su llave [la cual fue encontrada en el bolsillo del difunto poeta] le fueron entregados a su primo, Neilson Poe, quien los envió a la hermana de Edgar, Rosalie, en “Duncan Lodge”, Richmond, el hogar de los MacKensies, quienes la habían adoptado y criado. Rosalie le entregó el baúl y la llave a Jane MacKensie Miller, en Matthews County, Virginia, única nieta de su madre sustituta, quien en 1923, lo donó al “Edgar Allan Poe Shrine”, Richmond, donde ahora pueden ser vistos».

  Si aceptamos la versión de que el baúl mostrado en el libro de Stanard era el que Poe tenía en Baltimore, y no simplemente parte de su equipaje dejado atrás en Richmond, Rosalie eventualmente se las arregló para reclamar al menos esa parte de su herencia. Los biógrafos típicamente presumen que el baúl mismo fue finalmente enviado a la Señora Clemm. Luego de su muerte en Baltimore en 1871 [en la Church Home and Hospital], este pasaría a Neilson Poe, el único familiar cercano que en el momento vivía cerca, y a través de él finalmente encontró su camino hasta Rosalie. Igualmente posible es la idea de que Neilson, habiendo enviado los libros importantes y el material MS a Griswold, nunca enviara el baúl en absoluto a la Señora Clemm. En vez de eso, Rosalie finalmente hizo los arreglos requeridos por Neilson, o él simplemente se lo dio como una forma de deshacerse de ella. Luego de la Guerra Civil, Rosalie vivía en la pobreza, intentando mantenerse vendiendo fotografías de su hermano Edgar. No tuvo mucho éxito en esto, incluso luego de reducir el costo a 50 centavos. Luego de tomar la decisión de abandonar Richmond y probar suerte con sus familiares del norte, ella habría tenido poca utilidad para un artículo de semejante tamaño como lo era el baúl, de manera que lo dejó con los Mackenzies. Ella pasó sus últimos días viviendo con las Sisters of the Epiphany en Washington, D.C., donde enseñaba bordado y caligrafía para ayudar a costearse su estadía. Rosalie murió el 22 de julio de 1874.

  Stanard también juega con la tradición de que este baúl no era sólo el que Poe llevaba consigo cuando murió en Baltimore, sino que era el mismo que él pidió a John Allan que le enviara en cartas fechadas el 19 y 20 de marzo de 1827. No obstante, sin ninguna documentación acerca de como se veía este baúl, o incluso con alguna evidencia clara de que Allan cedió al pedido de Poe, la especulación de Stanard debe permanecer dudosa. Poe pudo ciertamente haber adquirido otro baúl en cualquier momento entre 1827 y 1849, incluso uno viejo, y la idea de que estos baúles era el mismo es demasiado conveniente y romántico como para aceptarla sin mayores pruebas. La leyenda de que Poe tenía la llave en su bolsillo es también intrigante, pero como es una tradición esencialmente carente de documentación no es por lo tanto confiable. Neilson pudo razonablemente haber encargado a un cerrajero hacer una nueva llave. La llave se encuentra en el Poe Museum en Richmond, junto con el que tradicionalmente se considera el baúl errante de Poe. El baúl ahora se encuentra vacío, atesorando sólo los vaporosos sueños de la especulación.

  • «Él aún sostenía el bastón del Dr. Carter, el cual había tomado en Richmond»

  La tetralogía biográfica de Poe en la primera mitad del siglo XX — las de George E. Woodberry, Hervey Allen, Mary E. Phillips, y Arthur H. Quinn — relatan todas ellas esencialmente la misma historia acerca de la visita de Poe en su último día en Richmond a la oficina del Dr. John F. Carter. Ellos también están de acuerdo en que Poe dejó su propio bastón de caminar y tomó el del Dr. Carter, el cual él aún llevaba consigo en Baltimore. Woodberry nos dice: «Es un detalle nimio pero interesante que el bastón de malacca había permanecido con él durante todas sus aventuras». Allan dice: «Se envió por un carruaje y el hombre agonizante  fue transportado al vehículo aún sosteniendo el bastón de malacca que había traído por error desde Richmond». Phillips nos presenta a Poe: «Delirando pero aún sosteniendo fuerte el bastón del Dr. Carter». Quinn se hace eco de Allan: «Él aún estaba sosteniendo el bastón del Dr. Carter, el cual había tomado en Richmond». Este afortunado consenso no debería ser en absoluto sorpresivo, pues los cuatro, como lo demostraré,  se basaron en la descripción personal del Dr. Carter de estos eventos, si bien a través de la versión de segunda mano de la Señora Susan A. T. Weiss.

  La supuesta presencia de una espada bastón junto a Poe en Baltimore, ha sido usada para descartar la posibilidad de que él fuera atacado o robado físicamente. A pesar de definirlo como un «detalle nimio», Woodberry lo usa para plantear este importante punto: «De haber sido él robado o hecho votar en cualquier manera violenta, como fue representado, el bastón difícilmente hubiese permanecido con él». Mabbott extiende las implicaciones del bastón: «Poe tenía el bastón de malacca; ¿habrían dudado en robar un objeto tan vendible unos ciudadanos al margen de la ley? ». Incluso Phillips plantea: «En una palabra, quizás ninguna víctima mejor equipada se ofreció alguna vez al latrocinio antisocial y a las travesuras políticas que predominaban en tiempos de elecciones en muchas ciudades en aquellos días». Sin embargo, si Poe no tenía el bastón, su papel devino en una curiosidad menor, sin ninguna relevancia en la explicación de las circunstancias que rodearon su muerte. A pesar de ello, lo que aún tiene interés es cómo esta idea se originó y se convirtió en parte de la historia aceptada.

  El bastón se mencionó por primera vez en un artículo de 1878 de la Señora Weiss, titulado «The Last Days of Edgar Allan Poe»: «Muy entrada la tarde él penetró en la oficina del Dr. John Carter en donde pasó alrededor de una hora leyendo los periódicos del día; entonces, tomando el bastón del Dr. Carter, él salió, comentando que daría una vuelta por el  Saddler’s [un restauran de moda] para cenar. Por las circunstancias de que él tomara el bastón, dejando el suyo propio en su lugar, es probable que él haya tenido la intención de regresar; pero en el restauran él se topó con algunos conocidos quienes lo detuvieron hasta tarde, acompañándolo posteriormente al bote hacia Baltimore. De acuerdo a su versión, él se mantuvo bastante sobrio y alegre hasta el final, comentando, mientras se despedía de ellos, que él regresaría muy pronto a Richmond». En 1902, Carter publicaría su propia versión, agregando los detalles de que el bastón era de malacca y contenía una espada: «Aquella tarde, él se sentó por algún tiempo, mientras jugaba con una hermosa espada bastón que me fue regalada por un amigo, y entonces, levantándose abruptamente, me dijo “me parece que voy a pasar por el Saddler’s [un restauran popular del vecindario] por un rato”, y se marchó sin más palabras con mi bastón aún en sus manos. Por su manera de partir supuse que él pensaba retornar pronto, pero no lo vi nuevamente, y me sorprendió mucho saber al día siguiente que él había partido hacia Baltimore en el bote de la mañana. Entonces me informé con Saddler quien me dijo que Poe había dejado su casa exactamente a las doce de la noche, partiendo hacia el bote de Baltimore acompañado de varios amigos que él había encontrado en el Saddler’s, dando como explicación lo tardía de la hora y el hecho de que el bote iba a partir a las cuatro de la mañana. Según Saddler él estaba de buen humor y sobrio si bien es cierto que había estado tomando y que parecía no recordar su equipaje, que había sido dejado en su habitación en la Swan Tavern. Estas pertenencias fueron enviadas después de su muerte a la Señora Clemm en New York por uno de los hijos de la Señora Mackenzie, y a través de la misma fuente yo recibí mi bastón, el cual Poe en su distracción mental había llevado consigo».

  La historia del Dr. Carter está parcialmente validada por la infalible procedencia del bastón de caminar de Poe, sencillo y oscuro, de madera dura, de 36.25 pulgadas de largo, recto y rematado en punta [una pulgada en el tope y 3/8 de pulgada en la base], con una empuñadura de plata grabada con el nombre «Poe», y adornada con el diseño modesto de unos cuantos rollos de pergamino. El metal de la punta y el ojete son también de plata. Durante sus últimos años, la enfermedad forzó al Dr. Carter a mudarse a la casa de William Henry Brooker. El bastón de Poe estaba entre las posesiones del Dr. Carter que quedaron en manos de Brooker luego de la muerte de Carter. Cuando Brooker murió, el bastó pasó a manos de su hija, la Señora Charles Harnish de Forest Hill, Richmond. Ella permitió que la Poe Foundation exhibiera el bastón en 1923, vendiéndolo posteriormente por $250 a Mrs. Archer Jones, quien lo donó a la Poe Foundation, donde actualmente se encuentra. Desafortunadamente, ha habido menos interés en el bastón del Dr. Carter, el cual aparentemente nunca ha sido mostrado, fotografiado o descrito con mayores detalles que las pocas palabras en el artículo del Dr. Carter. La idea de que Poe tomó el bastón del Dr. Carter por error sugiere que ambos bastones se asemejan, planteando que el bastón del Dr. Carter tenía una empuñadura recta. Si, por otro lado, el bastón del Dr. Carter tenía una empuñadura curvada o doblada, el hecho de que Poe lo haya tomado resulta más difícil de explicar.

  La creación de la teoría de que Poe llevaba el bastón consigo puede ser rastreada hasta la Señora Weiss, en su «Home Life of Poe» [1907]. Aceptando la típica teoría de la muerte de Poe, ella explica: «Los secuestradores probablemente cambiaron sus ropas por otras a manera de disfraz, pensando devolverlas posteriormente. Al menos ellos no le quitaron el hermoso bastón de malacca el cual tenía empuñado cuando arribó al hospital. Este bastón fue, por petición del Dr. Carter, retornado a él por la Señora Clemm, a quien el Dr. Moran lo envió». La conclusión de la Señora Weiss es el resultado de la conexión de tres piezas fallidas de información. Primero, su secuencia de eventos mueve a Poe de la oficina del Dr. Carter al restauran Saddler’s al otro lado de la calle, luego directamente al bote para Baltimore. Segundo, ella presume que el equipaje de Poe fue dejado por descuido en la Swan Tavern. Tercero, el artículo del Dr. Carter resalta que su bastón le fue retornado «a través de la misma fuente», la cual la Señora Weiss interpreta ser la Señora Clemm [en New York] más que por los Mackenzies [en Richmond]. La Señora Weiss evidentemente no conoce la identidad de los compañeros que acompañaron a Poe al bote, y no pudo haber verificado que ellos en vedad lo acompañaron todo el camino y no se detuvieron en la Swan Tavern. Partiendo de la información que ella poseía al momento de hacer su declaración, en pocas palabras, que Poe abandonó el restauran a media noche y que el bote estaba pautado a salir a las 4 a.m., ¿parece razonable que Poe habría tenido la necesidad de precipitarse al puerto sin tomarse el tiempo de pasar por su habitación y tomar sus pertenencias? Las últimas cartas de Poe a la Señora Clemm indican que él retornaría a Richmond. En vez de ser el resultado de un olvido casual, es tan razonable concluir que él dejó su equipaje en la Swan Tavern porque no necesitaba la totalidad de él para su viaje y esperaba estar de regreso para retirarlo en algunas semanas. La declaración de Carter acerca del retorno de su propio bastón sugiere que este fue dejado junto al equipaje de Poe en Richmond, y esta interpretación es soportada por otra documentación.

  Contamos con dos descripciones acerca de como fue encontrado Poe en la calle de Baltimore, ambas de testigos presenciales del evento. Lamentablemente, ninguno de estos dos caballeros fue lo bastante escrupuloso en su declaración, pero su testimonio es todo lo que tenemos. Snodgrass dice: «Su rostro estaba macilento, y ni que decir abotagado y sucio, sus cabellos desordenados y todo su físico repulsivo. Su frente amplia con su maravillosa anchura entre los puntos en que los frenólogos ubican el órgano de la idealidad —la más amplia que alguna vez haya medido— y esos ojos de glóbulos llenos y suaves y sin embargo llenos de alma, por los cuales él era tan reconocible cuando era él mismo, ahora vacíos y sin brillo, tan cerca como pude ver, estaban ocultos por un rústico sombrero de hoja de palma casi sin bordes, harapiento y sin cinta. Sus ropas consistían en una chaqueta de alpaca negra sórdida y desgastada más o menos rasgada en varias de sus costuras, descolorida y sucia, y pantalones de casinete, medio degastados y que apenas le ajustaban, si podemos decir que se ajustaban del todo. Él no usaba ni chaleco ni cuellera, mientras que la pechera de su camisa estaba desgarrada y mal cosida. En sus pies llevaba botas de cuero rústico, que aparentaban no haberse limpiado desde hacía mucho tiempo, si alguna vez lo hicieron». Moran, nos da una versión más corta pero igualmente detallada: «Una vieja chaqueta de bombasi, manchada y descolorida, pantalón en condición semejante, un par de zapatos viejos con los tacos degastados, y un igualmente viejo sombrero de paja». Si bien estos dos hombres se toman la molestia en describir las condiciones de los zapatos de Poe, ninguno menciona lo que ciertamente hubiese sido la notable incongruencia de «un hermoso bastón de malacca». También, entre toda la aparente discusión de las localidades y contenido del baúl y pertenencias de Poe, no hay una sola mención del bastón, ni tampoco ningún cuestionamiento sobre su propietario ni como retornarlo.

  Por lo tanto para mí, la interpretación más razonable de la evidencia es que el bastón fue dejado en Richmond, y el resto es solamente un mal entendido y una mitificación. Poe era aficionado a aderezar la porción más oscura de su vida inventando ficciones dramáticas; los eruditos deben estar siempre vigilantes para evitar sucumbir en tentaciones semejantes.

 –

Fin

  Traducido por Odilius Vlak

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Nota: La versión original de este ensayo, titulado: «Two Biographical Digressions: Poe’s Wandering Trunk and Dr. Carter’s Mysterious Sword Cane» [otoño del 2004], se encuentra aquí:http://www.eapoe.org

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